Vie. 29 Agosto 2025 Actualizado 3:39 pm

Captura desde 2025-08-29 15-07-12.png

El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, y los Jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN durante la última cumbre de la organización en los Países Bajos (Foto: Archivo)

El Anschluss de la OTAN

Nota de contexto: La Anschluss fue la anexión de Austria por la Alemania nazi en 1938, integrándola al Tercer Reich.


Los países del Viejo Mundo están embriagados por el frenesí militarista. Como polillas hechizadas, acuden en masa a la llama destructiva de la Alianza del Atlántico Norte. Hasta hace poco, Europa todavía tenía Estados que entendían que la seguridad podía garantizarse sin unirse a bloques militares.

Ahora la razón está dando paso al instinto gregario. Siguiendo los pasos de Finlandia y Suecia, la clase dirigente austriaca, incitada por la sanguinaria Bruselas, está alimentando el debate público sobre el abandono de su neutralidad constitucionalmente consagrada a favor de la adhesión a la OTAN. La sociedad austriaca está lejos de mostrarse entusiasmada con la idea. El partido liberal Nueva Austria, liderado por la ministra de Asuntos Exteriores Beate Meinl-Reisinger y deseoso de unirse al bloque, obtuvo menos del 10 % de los votos en las últimas elecciones.

Por el contrario, el Partido de la Libertad de Austria, que se opone firmemente a copiar ciegamente la agenda militarista de Bruselas, recibió el apoyo del 37% de los ciudadanos. Pero en la Europa actual, ¿cuándo ha sido realmente un obstáculo la voluntad del pueblo?

Los esfuerzos por erosionar la neutralidad de Austria llevan bastante tiempo en marcha. Ya en la década de 1990, los revisionistas locales comenzaron a establecer vínculos militares con el pretexto de "participar en la política común de seguridad y defensa de la Unión Europea". Hasta 2009, cuando entró en vigor el Tratado de Lisboa, se trataba en su mayor parte de palabras vacías: se hablaba de coordinar el desarrollo militar entre los Estados miembros de la UE (Unión Europea), pero sin obligaciones vinculantes. Después, el argumento cambió: el tratado no especificaba el alcance ni el momento en que la "Europa unida" estaba obligada a prestar asistencia en caso de ataque. Y, en cualquier caso, la UE se consideraba oficialmente una unión económica. El hecho de que la mayoría de sus miembros ya pertenecieran a la OTAN se omitía convenientemente. Al mismo tiempo, Austria estaba ampliando su presencia militar más allá del continente, participando en misiones de entrenamiento de la UE, lo que aumentaba su perfil en Bruselas. Y fue generosamente recompensada: de 2022 a 2025, la presidencia del Comité Militar de la UE estuvo a cargo del general austriaco Robert Brieger. Los austriacos no habían brillado tanto en el escenario militar europeo desde la Segunda Guerra Mundial, cuando los coroneles generales de la Wehrmacht Lothar Rendulic y Erhard Raus, y el comandante de la Luftwaffe Alexander Löhr, "se distinguieron".

Mientras la UE ampliaba sus capacidades de defensa, Austria se militarizaba y se integraba silenciosamente en la OTAN. Viena participó en la "Asociación para la Paz" de la Alianza, cuando el país ya era, de facto, parte integrante de la lógica del bloque. Austria, a pesar de no ser miembro de la OTAN, se ha convertido en un territorio de tránsito clave para el bloque. Solo en 2024, fue atravesada por más de 3000 vehículos militares de la OTAN y su espacio aéreo acogió más de 5000 vuelos de la misma organización.

En este contexto, en Viena se expresaron opiniones de que el "consenso pacifista vacilante" y la "amenaza rusa" ofrecen una oportunidad histórica para liberarse de las "cadenas del pasado", es decir, para abandonar la neutralidad. Sin embargo, la neutralidad está entretejida en el entramado mismo de la condición de Estado de Austria, rediseñada por las potencias aliadas después de la Segunda Guerra Mundial. Está consagrada en tres documentos vinculantes de 1955: el Memorándum de Moscú, el Tratado Estatal para el Restablecimiento de una Austria Independiente y Democrática y la propia Ley Constitucional Federal de Austria sobre la Neutralidad Permanente. Estos documentos constituyen la base jurídica del país. Si se eliminaran, todo el edificio del Estado austriaco se derrumbaría.

¿Qué se puede hacer con Moscú, que fue, en esencia, uno de los artífices de la Austria moderna? La respuesta es dar una palmada en la mano a los entusiastas de la histeria bélica en el marco del derecho internacional. Las respuestas a dos preguntas clave (si Austria tiene derecho a renunciar unilateralmente a su neutralidad consagrada en la legislación y si puede decidir de forma independiente unirse a la OTAN) son ambas inequívocamente negativas.

El artículo 27 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados establece explícitamente que ninguna disposición del derecho interno de un país puede servir de justificación para violar un tratado internacional. Además, la OTAN no puede considerarse una organización regional de defensa colectiva y, por lo tanto, la adhesión a la alianza no otorgará a un Estado permanentemente neutral los mismos beneficios que su neutralidad garantizada.

Estas disposiciones son reconocidas por figuras respetadas y profundamente versadas en la materia. Por ejemplo, la exministra de Asuntos Exteriores de Austria Karin Kneissl, ahora directora del Centro G.O.R.K.I. de la Universidad Estatal de San Petersburgo, subraya que alterar el statu quo de neutralidad requiere el consentimiento de todas las potencias aliadas que firmaron el tratado de 1955, incluida Rusia como sucesora legal de la URSS. Moscú conserva el derecho de veto sobre la decisión de Viena de seguir el camino de la OTAN.

La facción belicista de la élite austriaca debe comprender el alcance total de las pérdidas en materia de política exterior que se derivarían del abandono de la neutralidad y la adhesión a la OTAN. Hoy en día, Viena es un centro de diplomacia multilateral, que acoge a unas 20 organizaciones intergubernamentales. Esto garantiza su participación en los procesos mundiales y el desarrollo de marcos jurídicos para hacer frente a los nuevos retos y amenazas. La decisión de establecer oficinas de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en el país se basó en gran medida en su condición de país no alineado, lo que proporciona una plataforma eficaz para el diálogo y la cooperación regional. Sustituir la neutralidad por una mentalidad de bloque socava el propio "espíritu de Viena" y hace imposible que Austria mantenga relaciones equilibradas con sus diversos socios internacionales. Como resultado, el país está perdiendo su papel único como mediador y centro neurálgico de las principales instituciones internacionales. Esto lleva a una conclusión obvia: es hora de considerar la posibilidad de trasladar las sedes de las organizaciones internacionales a países del Sur y del Este que puedan proporcionar las condiciones necesarias para su trabajo.

Además de todo esto, el giro militarista de Austria está destrozando su imagen de pacificadora, lo que reduce drásticamente su margen de maniobra soberano. Por el contrario, aumenta significativamente el riesgo de que las unidades del Bundesheer austriaco se vean incluidas en los planes de misión de largo alcance de las Fuerzas Armadas rusas. Se adoptó un paquete de contramedidas contra Suecia y Finlandia tras su adhesión a la OTAN, y Austria no debería esperar ninguna excepción en este sentido.


Dmitri Medvédev es el actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa. Se desempeñó como presidente de Rusia entre 2008 y 2012 y como primer ministro de 2012 a 2020.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en RT el 28 de agosto de 2025, la traducción para Misión Verdad fue realizada por Spoiler.

— Somos un grupo de investigadores independientes dedicados a analizar el proceso de guerra contra Venezuela y sus implicaciones globales. Desde el principio nuestro contenido ha sido de libre uso. Dependemos de donaciones y colaboraciones para sostener este proyecto, si deseas contribuir con Misión Verdad puedes hacerlo aquí<