Mar. 01 Diciembre 2020 Actualizado ayer a las 4:57 pm

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La campaña de Trump cuestiona el papel de los medios en las elecciones (Foto: Boston 25 News)
"Esto está lejos de terminar", dice Trump

"Gracias medios de comunicación": declaran victoria de Biden. ¿Y ahora qué?

"Joe Biden es el nuevo presidente de Estados Unidos": así lo anunciaron los conglomerados mediáticos estadounidenses apoyados en las proyecciones de AP, NBC, ABC, CNN, etc. que han sido publicadas este sábado 7 de noviembre, a cuatro días luego de las elecciones presidenciales en ese país e, incluso, en plenas actividades de conteo en algunos estados.

El anuncio fue recibido por Donald Trump mediante una clara negativa. Afirmó desde su cuenta Twitter haber ganado las elecciones "por mucho".

El complicado cuadro electoral estadounidense está dando señales que solo siguen tensando la cuerda desde este punto.

La declaración de victoria vía medios

Según proyecciones de CNN y NBC, Biden está ganando en el estado de Pensilvania, lo que le da 273 votos electorales, de los 270 necesarios, para hacerse con la presidencia.

Por otro lado, proyecciones de la agencia AP y el canal Fox News le dan al candidato demócrata 290 votos electorales, concediéndole la victoria en Pensilvania (20 votos electorales), Arizona (11) y Nevada (6).

Esta discrepancia, la de Biden ganando por un lado con 273 votos y al mismo tiempo por 290, es posible por el endeble sistema electoral estadounidense. A falta de un ente electoral federal, son los estados, con pautas distintas entre sí, los que deciden adjudicar la victoria a un candidato en específico.

Precisamente por las diferencias en los mecanismos entre los estados, históricamente han sido los grandes medios estadounidenses los que, luego de confirmar entre sí sus "proyecciones", hacen el anuncio del resultado y este se consolida luego de hecho, aunque los conteos de votos tarden días, como es usual en Estados Unidos.

Sin embargo, las particularidades de esta elección y la masiva votación por correo tienen el imperativo de maneras en que varios estados cambiaron sus reglas electorales para seguir contando votos por más días luego de las elecciones.

Estas exasperantes condiciones habían propiciado cierta "cautela" en medios estadounidenses, apegados a las normativas de los estados. Por lo tanto, se habían abstenido de presentar a algún candidato como ganador, hasta ahora.

Sin embargo, el anuncio de los medios estadounidenses, de manera acompasada este sábado, aun habiendo conteos en desarrollo, solo abre nuevas suspicacias sobre la polémica elección. Podría haber orquestación, dado que justo antes del anuncio Trump anunciaba una avanzada judicial para el próximo lunes 9 de noviembre.

"A partir del lunes, nuestra campaña empezará a defender nuestro caso en los tribunales para asegurar que las leyes electorales son completamente cumplidas y el ganador apropiado es proclamado", ha apuntado Donald Trump en un comunicado poco después de que se dieran a conocer las proyecciones de varios medios que auguran la victoria del demócrata Joe Biden.

Vale la pena citar su primer párrafo, donde expone las razones por las que su campaña llevará el caso a tribunales.

"Todos nosotros sabemos por qué Joe Biden se apresura erróneamente a hacerse pasar por el ganador y por qué sus medios aliados están tratando tan fuertemente de ayudarle: no quieren que la verdad quede expuesta. El hecho simple es que esta elección está lejos de terminar. Joe Biden no ha sido certificado como el ganador de ningún estado, y mucho menos de los estados altamente controvertidos que se dirigen a recuentos obligatorios, o estados donde nuestra campaña tiene desafíos legales válidos y legítimos que podrían determinar el vencedor final. En Pensilvania, por ejemplo, a nuestros observadores legales no se les permitió un acceso significativo para observar el proceso de conteo. Los votos legales deciden quién es el presidente, no los medios de comunicación".

El magnate presidente denuncia, de esta forma, a todo el conglomerado mediático estadounidense de robarle la elección en connivencia con el Partido Demócrata y su candidato Biden.

Dichos medios imponen a Biden en lo narrativo y en la esfera de lo público mientras Trump, ahora virtualmente derrotado y siendo objeto de ataque por parte de esas compañías durante sus años presidenciales, es presentado como un "mal perdedor" que irá a las cortes para reclamar su "triunfo" por vías judiciales.

El cuadro de tensiones sociales y los medios de comunicación

Más allá de los anuncios en grandes medios y las leguleyerías que vendrán en el panorama político estadounidense, está el cuadro de tensiones que se compone con el anuncio de Biden como ganador.

Durante las polémicas elecciones en el año 2000 donde George W. Bush ganó contra Al Gore en la Corte Suprema estadounidense, los medios se abstuvieron de anunciar al ganador, dilatando los eventos y prolongando las incertidumbres, pues así fueron los eventos: inciertos hasta su decisión final.

Ahora, el anuncio de los medios solo hace, en términos estrictamente comunicacionales y políticos, más difícil de revertir la posibilidad de que Biden sea el ganador. En cierta manera es esa la referencia que hace Trump, al indicar que "no son los medios" quienes beben indicar quién gana.

Para el equipo de Trump hay una clara orquestación en apresurar la "victoria" de Biden.

El cuadro de tensiones sociales multidireccionales, que se han visto contenidas por la dilación de un anuncio definitivo, podría virar al recrudecimiento de reacciones desde los sectores afectos a Trump, entre ellos, vale recordar, grupos supremacistas blancos quienes en teoría estarían dispuestos a irse al uso de las armas en caso de que Trump sea desplazado por un "fraude electoral".

Aunque la próxima semana habrá lugar a una evolución de la disputa en las cortes, cuestión que puede contener un poco más algunas reacciones violentas en la sociedad estadounidense, lo cierto es que las tensiones se agudizan.

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Grupos armados que apoyan a Trump se despliegan en varias ciudades estadounidenses en medio de las elecciones (Foto: Metro)

Es preciso indicar que los medios estadounidenses, durante y poco luego del día de las elecciones (3 de noviembre), se han ufanado en silenciar las muchas manifestaciones que se han visto en apoyo a Trump.

Sin embargo, los seguidores del mandatario están apareciendo cada vez más en los medios, ahora sí, como un factor de alarma, en la medida en que calan cada vez más las denuncias de Trump de un "fraude" en su contra y luego de que varias cadenas de TV lo sacaran del aire por decir "noticias falsas".

Esta acción de las cadenas de TV alentó más a los seguidores de Trump. La acción de los medios está siendo cada vez más evidente en uno de los lados de la contienda. "Gracias medios de comunicación", podría decir Biden.

Se han abrogado ahora la capacidad de determinar orquestada y expeditamente si el presidente estadounidense está "mintiendo", pese a que el mandatario anuncie un fraude en su contra y diga aglutinar pruebas. A "falta de pruebas", dicen los medios, Trump miente.

Un exabrupto en términos estrictamente periodísticos, pero claramente funcional para propósitos propagandísticos, todo en nombre "prevenir" la difusión de informaciones "falsas".

Al silenciar a Trump y sus denuncias tildándolas de "falsas", los medios propagandísticamente ya lo declaran como perdedor. Eso es lo que ocurre.

Parece que en Estados Unidos los grandes medios, primera fachada pública del desarrollo de la política en ese país, están realizando una calibración de los tiempos políticos, institucionales y electorales, y al mismo tiempo, de las reacciones sociales.

Guardan la característica de implementar un proceso de dilatación, de progresión, de gestión comunicacional y manejo de la opinión pública con la intención de una asimilación controlada y progresiva de la "derrota" de Trump.

Las redes sociales también están siendo claves en el posicionamiento de Biden como ganador de maneras mucho más agresivas de lo que fueron en la campaña electoral.

A este fenómeno se le ha unido que la impopularidad de Trump en diversos segmentos de la política, dentro y especialmente fuera de Estados Unidos, permita la proliferación de contenidos, facilitando de esta manera que los algoritmos en redes sociales habiliten una altísima difusión de ciertos contenidos que terminan manufacturando la ahora verdad mediática: "Biden es Presidente".

Buena parte de los seguidores de Trump, quienes ya tienen acumulada una alta desconfianza en los medios estadounidenses, están comenzando a agruparse con más consistencia y más furiosos.

Los eventos de la próxima semana, la posibilidad de la extensión de la diatriba a las cortes judiciales y la reacción de los seguidores de Trump, alentados por el mandatario por sus denuncias de "fraude" en su contra, serán los componentes del caldo de tensiones.

Es evidente que, hasta ahora, Trump no se ve en lo absoluto dispuesto a una transición pacífica u ordenada del poder. Recordemos que muy pocos daban un escenario de concertación en el contexto electoral; más bien el caos y la inestabilidad política, económica y social parecen fijarse como las principales divisas en el país del dólar.

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