Dom. 26 Mayo 2024 Actualizado Viernes, 24. Mayo 2024 - 16:32

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El presidente Nicolás Maduro, en reunión con el buró político ampliado del PSUV, informa a la ciudadanía sobre los avances de la operación anticorrupción el lunes 20 de marzo (Foto: Prensa Presidencial de Venezuela)
Reflexiona el presidente Maduro

Operación contra la corrupción es "una oportunidad para construir lo nuevo"

Desde los meses de octubre y noviembre del año pasado el presidente Nicolás Maduro ha estado dirigiendo investigaciones para detectar y desmantelar grupos de corrupción incrustados en los aparatos económico, judicial y político de Venezuela. En la operación participa la Policía Nacional Anticorrupción y el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), los cuales cuentan con la colaboración del Ministerio Público y la Contraloría General de la República.

Los primeros resultados se dieron a conocer de manera pública en el transcurso del mes con las detenciones de funcionarios que ostentan cargos importantes en el sistema judicial, en Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) y en la Superintendencia Nacional de Criptoactivos y Actividades Conexas (Sunacrip), acusados de formar parte de las mafias de corrupción.

El 20 de marzo, en horas de la noche, el jefe de Estado venezolano hizo una alocución para explicar la operación en curso y ofrecer su reflexión al respecto. Estaba acompañado de los 20 integrantes del buró político ampliado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

En principio, el presidente Maduro confirmó que esta nueva etapa de la lucha contra la corrupción en Venezuela está llevándose a cabo con la presencia de la alta dirigencia política del Gobierno, y que se trata de un primer avance que estará seguido de otras acciones hasta llegar a "la raíz misma para desmembrar todas estas mafias que hemos descubierto con las manos en la masa".

Lo central de su discurso estuvo en ubicar el flagelo de la corrupción como un comportamiento estructural, vinculado con las prácticas del capitalismo y en detrimento de la cual la Revolución Bolivariana se presentó como una alternativa, lo que debe seguir así.

"Nuestra revolución nació como una respuesta a la descomposición moral del antiguo régimen de la Cuarta República, nuestra revolución nació como una alternativa a la descomposición moral, a la desmoralización colectiva del modelo capitalista neoliberal y del modelo del capitalismo dominado por las oligarquías internas".

Antes de ahondar en este punto al que dio una extensa lectura, hay que mencionar algunos detalles que ofreció sobre los avances de la operación anticorrupción. Cuando habló de los arrestos de empresarios y funcionarios públicos por distintos crímenes de corrupción, hizo una mención especial a Pedro Hernández, alcalde del municipio Santos Michelena del estado Aragua (Las Tejerías), quien está acusado de tener vínculos con bandas criminales de la región, específicamente la liderada por Carlos Gómez, alias "El Conejo".

El presidente Maduro recordó que con este alcalde se realizaron coordinaciones para atender los estragos de las comunidades en Las Tejerías por eventos climáticos.

"Y quién iba a pensar que aquel que nos ponía la cara, sencillamente por detrás cuando se daba la vuelta estaba coordinando con uno de los criminales más buscados, enemigo público número uno de la paz y la estabilidad del pueblo aragüeño, criminal, narcotraficante, asesino, alias 'El Conejo'".

Aunque en esta ocasión se trata del desmantelamiento de bandas de corrupción a nivel interno, el presidente también hizo un llamado a responder a los crímenes cometidos por sectores de la oposición venezolana, que en el marco de la estrategia del falso interinato, y bajo instrucciones y tutelaje del gobierno de Estados Unidos, saquearon miles de millones de dólares pertenecientes a la nación y fueron los que clamaron por la imposición de sanciones ilegales. Nombró directamente a Juan Guaidó, pidiendo con firmeza su encarcelamiento.

"Juan Guaidó, por ejemplo, híper ladrón que debería estar detrás de las rejas hace tiempo. ¡Pido justicia! ¡Pido justicia por el dinero robado por esa ultraderecha también!".

Por otro lado, informó que había aceptado la renuncia del hasta entonces ministro de Petróleo, Tareck el Aissami.

"El ministro Tareck El Aissami me ha hecho llegar su renuncia al cargo de Ministro de Petróleo (...) Él ha ratificado su condición de militante revolucionario y está en la disposición de tener la voluntad de cooperar en todas las investigaciones. Yo he decidido aceptar la renuncia para facilitar todas las investigaciones".

Retomando lo anterior, el discurso del Jefe de Estado se enfocó en dar un análisis estructural al problema de la corrupción, y no fue indulgente en su lectura. De hecho, comenzó resaltando lo difícil que ha sido para la clase trabajadora generar los recursos del país en medio de la política de bloqueo y medidas coercitivas contra la industria petrolera y las instituciones financieras nacionales. Recursos que están dirigidos al bienestar social de la población venezolana, que se invierten en alimentación, educación, salud, vivienda y misiones sociales.

"Cuánto cuesta parir los recursos, para que vengan grupos enquistados de mafiosos corruptos y ladrones a meterles la mano a los recursos que le pertenecen solo a nuestro pueblo. Por eso el castigo tiene que ser ejemplar con todos los bandidos, con todos los corruptos, estén donde estén".

Expuso la noción de que el frente externo influye en el interno, en un momento cuando el gobierno nacional y el propio pueblo venezolano resisten ante la guerra de varias avanzadas declarada por el gobierno estadounidense, con colaboración de la Unión Europea y otros subordinados.

"No solamente soportar la agresión imperialista, la persecución diaria del imperialismo contra la economía, las dificultades diarias, el sacrificio de nuestro pueblo, sino tener que enfrentar la corruptela, el ladronaje, el bandidaje, para darse grandes lujos, desvergonzados; es un frente indignante, amargo, doloroso, contra el que tenemos que unir fuerzas y esfuerzos".

Maduro caracterizó a aquellos funcionarios o personas con acceso a los poderes del Estado venezolano que se han aprovechado de ello para generar fortunas de manera ilícita. Actitudes de "nuevo rico" con "una forma de vida extravagante, una forma de vida de multimillonario, una forma de vida que no tiene nada que ver con la de un funcionario modesto, humilde, trabajador y honesto", dijo sobre ellos.

Las palabras y acciones del presidente Maduro han dejado claro que mantener una pose de supuesta afinidad política con el proyecto del chavismo no es sinónimo de tener inmunidad ante la determinación de hechos de corrupción. En esto fue enfático al dirigirse a los funcionarios públicos que tienen cargos claves en las instituciones venezolanas.

"Unamos las fuerzas de las redes sociales, de las redes del pueblo para dar esta batalla contra el bandidaje y los corruptos, estén donde estén. Corrupción que se vista de rojo rojito, o corrupción de esa derecha bandida desmoralizada".

La corrupción es un problema de fondo que cada cierto tiempo golpea al Estado venezolano, como si se tratara de olas, dijo el presidente; no merma en frecuencia porque aún nos encontramos dentro de los márgenes de una sociedad con valores y funcionamiento capitalista, en el seno de la que prelan "valores" como el consumismo, el individualismo y el robo. Los funcionarios que abusan de su poder lo hacen por intereses privados, queriendo mejorar su situación financiera a través de sobornos y malversación de dinero público; se puede definir que la corrupción empieza en el ámbito privado, y capitalistamente en el mundo corporativo.

"No es fácil pasar de una sociedad totalmente corrompida del capitalismo salvaje, a una sociedad verdaderamente de hombres y mujeres que vivamos en la honestidad, en la transparencia, en la ética, en el compartir, en la igualdad, en la solidaridad".

Con esa reflexión y haciendo una invitación a convertir este capítulo reciente en "una oportunidad para construir lo nuevo", el presidente venezolano pone en la mesa de debate un tema que es importante discutir a largo plazo para avanzar en la lucha contra la corrupción. Además de las barreras que se diseñen contra ella y la severidad con la que se castigue, se debe tener en cuenta que la corrupción es inherente al mantenimiento del sistema capitalista.

Esto sin pasar de lado el hecho de que privan las responsabilidades personales y los hechos punitivos sobre los autores materiales e intelectuales de la malversación y robo de los recursos de la nación. El análisis sistémico no borra la huella de los perpetradores que, también, afectan la estabilidad nacional con el despojo y desviación de los bienes de la república.

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