Vie. 19 Julio 2024 Actualizado 1:10 pm

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La bandera de los Emiratos Árabes Unidos (Foto: Archivo)

¿Por qué los Emiratos Árabes Unidos ingresarán a los BRICS?

Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) formarán parte de los Brics desde enero de 2024, y sobran las preguntas sobre por qué fueron admitidos,ya que son un país poco conocido fuera de la región de Asia occidental. Su influencia político-petrolera y como centro de servicios logísticos y financieros pasa desapercibida ante la notabilidad y ascendencia de Arabia Saudita —otro próximo miembro del bloque— entre los países del golfo Pérsico.

Con la segunda economía más grande entre los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, por detrás de la monarquía saudí, los emiratíes han llevado a cabo un plan de diversificación de su economía y finanzas en la última década que cosecha réditos en la actualidad: el sector hidrocarburos representa aproximadamente un tercio del Producto Interno Bruto (PIB), entre 25 y 30%.

EAU posee las séptimas mayores reservas de petróleo del mundo y es miembro OPEP; Abu Dabi tiene prácticamente la totalidad de estas con 92 mil millones de barriles, lo que supone 4% de las reservas mundiales de crudo. Ese mismo emirato cuenta con 3% de las reservas probadas mundiales de gas natural.

Por ello su economía resulta interesante a la luz de los servicios que provee en torno a los sectores inmobiliario, turístico, financiero, logístico y de transporte, pues los EAU se han convertido en un centro y plataforma para que otros países y entidades privadas hagan negocios en Asia occidental y África oriental.

Entre Dubái y Abu Dabi se reparten la mayoría de la renta emiratí, donde se concentra el bienestar económico y social del país, ciudades donde se encuentran los hubs financieros principales de toda la región.

En el arte de evadir sanciones

De acuerdo con el Índice de Centros Financieros Globales 32 de Bloomberg, Dubái ocupa el puesto 17 a escala mundial y es el primero en Asia occidental.

Abu Dabi sigue como segundo en la región, con un rango global de 32 en la lista. Doha (Catar) ocupa el puesto 57 y Riad (Arabia Saudita) el 98.

Ello ha sido posible debido a la política económica, monetaria, financiera y comercial que ha estado llevando a cabo el gobierno federal de los EAU, la cual está abierta al exterior, con un régimen favorable para los intercambios transfronterizos y una gestión aduanera calificada de eficiente.

Las autoridades han permitido una constante inyección de capitales extranjeros que han llevado a distintos actores globales a llevar financiamiento y negocios de todo tipo a los principales emiratos, incluidos países e individuos que están sometidos a regímenes de sanciones por parte de Estados Unidos y la Unión Europea (UE).

Es el caso de Rusia, que desde febrero de 2022 ha podido usar los EAU como fuente receptora de capitales —formación de empresas, inversión en bienes raíces, etcétera— y centro de exportación de bienes rusos a otras latitudes. Dubái y Abu Dabi se han convertido en el centro mundial del arte de evadir sanciones, escenario aprovechado tanto por Moscú como por Siria.

Por ejemplo, los reportes evidencian que las exportaciones emiratíes a Siria alcanzan los 1,5 mil millones de dólares, "aunque este crecimiento —afirma The Africa Report— se debe principalmente a los productos chinos que pasan por Dubái y se renombran como tales en los Emiratos Árabes Unidos para cosechar los beneficios del acuerdo de la Gran Área de Libre Comercio Árabe (Gafta, por sus siglas en inglés)".

EAU construye alianzas para establecerse como un importante actor regional e internacional

Rusia es el segundo mercado turístico más grande de la nación del golfo, la cual ha recibido a muchos expatriados rusos, mientras el Kremlin vende grandes volúmenes de petróleo con descuento al país.

Pero la presión de Estados Unidos, el Reino Unido y la UE sobre los EAU podría hacer difícil que los emiratos se beneficien de la evasión de sanciones. Los EAU han negado cualquier irregularidad y se han comprometido a cooperar con Estados Unidos para hacer cumplir las sanciones. Sin embargo, los acontecimientos recientes sugieren que la relación entre los dos países se está volviendo cada vez más tensa.

En abril pasado Elizabeth Rosenberg, subsecretaria del Departamento del Tesoro estadounidense para el financiamiento del terrorismo, describió los EAU como un "país de enfoque" para la aplicación de las sanciones rusas. Entre julio y noviembre de 2022, las empresas de los Emiratos Árabes Unidos exportaron más de 18 millones de dólares en bienes a entidades rusas designadas por Estados Unidos, dijo Rosenberg.

Entre las nuevas compañías emiratíes en la lista negra se encuentra Hulm Al Sahra Electric Devices Trading, un mayorista de electrodomésticos que, según el Tesoro, envió varios paquetes de productos electrónicos, maquinaria y óptica a compañías rusas, incluidos casi 190 mil dólares de semiconductores de origen estadounidense.

El Tesoro también designó a Aeromotus, una compañía emiratí acusada de transferir tecnología producida por la china Innovaciones Da-Jiang, incluidos drones cuadricópteros, a importadores rusos desde el comienzo de la Operación Militar Especial en Ucrania.

Al cierre de esta nota, funcionarios estadounidenses, británicos y europeos están de visita en los EAU para presionar al presidente Mohammed Bin Zayed (MBZ) en torno al comercio de bienes rusos. Se trataría de una "advertencia" para que se detengan las operaciones entre el país del golfo y la Federación Rusa.

El "doble juego"

Si bien los EAU han estado dentro de la esfera de influencia de los Estados Unidos durante décadas, desde hace pocos años están construyendo alianzas para establecerse como un importante actor regional e internacional sin tener en cuenta del todo la presión de los intereses euroamericanos.

Desde el punto de vista occidental, los emiratíes están jugando "un doble juego", pues afirman estar en buenas lides con las disposiciones sancionatorias de Estados Unidos y la UE mientras que, al mismo tiempo, dan la bienvenida a los capitales rusos, profundizan sus asociaciones económicas y políticas con China y la federación eslava y establecen una infraestructura paralela de apoyo a través de esas articulaciones.

El "doble juego" de los EAU ha estado sucediendo durante años, permitiendo que se comercien bienes rusos —incluido petróleo y gas— en sus puertos, aumentando la cooperación en áreas estratégicas como armas y seguridad y economía y comercio con Moscú y, además, expandiendo sus relaciones con China.

Hasta el tiempo presente, Estados Unidos ha sido el aliado más cercano de los EAU fuera de la región del golfo. Un enfriamiento de las relaciones entre ambos países podría afectar el comercio, la inversión y la cooperación en seguridad que mantienen desde hace décadas, es decir, que la ecuación tiene preocupaciones geopolíticas y también implicaciones económicas.

Históricamente, los EAU han proporcionando un centro fundamental para las operaciones militares de Estados Unidos en la región y han servido como un mercado importante para las exportaciones estadounidenses. El país árabe constituye el tercer mercado de exportación más grande de Estados Unidos en Asia occidental.

Pero, simultáneamente, el gobierno emiratí se inserta cada vez más en una dinámica multipolar que lo ha hecho merecedor de la membresía Brics. Aunque el mercado estadounidense y petrolero global y, por ende, el uso del dólar sean comunes para Dubái y Abu Dabi, el país árabe ha comenzado a implementar otras monedas en sus intercambios transfronterizos.

India y los EAU decidieron liquidar el comercio bilateral en monedas nacionales, rupia y dirham respectivamente, desde mediados de agosto. La principal compañía petrolera india, la Indian Oil Corp, realizó un pago en rupias para comprar un millón de barriles de petróleo a la Abu Dhabi National Oil Company.

En febrero pasado se reveló que se estaban efectuando negociaciones técnicas entre ambos países para finalizar un tipo de cambio rupia-dirham en el marco del acuerdo de libre comercio firmado en 2022. En julio llegaron a una concertación firmada entre el Banco de la Reserva de la India y el Banco Central de los EAU.

Es un acontecimiento producido por los intentos de no usar el dólar como moneda de intercambio —desdolarización— y priorizar el uso de monedas nacionales en los intercambios transfronterizos, un signo de los tiempos multipolares en auge y uno de los temas de negociación en el marco de la XV Cumbre de los Brics, donde sus miembros acordaron ampliar la disposición del dinero propio de los países para realizar sus actividades comerciales.

Ahora en los BRICS

Aparte de su competencia energética, forjarse como hub multiservicios y recibir todo el capital posible sin importar su procedencia política, los EAU unen cualidades geopolíticas y de relaciones internacionales suficientes como para entrar en la primera ola de expansión de los Brics.

Desde el 1º de enero de 2023 formará parte del bloque multipolar, el cual tiene en su agenda el aumento de la comercialización entre los países miembros en monedas nacionales, iniciativa que ya vienen aplicando Dubái y Abu Dabi en su cruzada por erigirse como el principal centro financiero y comercial del golfo. La moción de su ingreso estuvo liderada por China y Rusia, con quienes ha visto incrementar tanto su nivel de negocios como su capacidad para fungir como interlocutor político y diplomático entre Estados rivales o en competencia.

El valor de los EAU en los Brics consiste precisamente en su calidad de "puente" entre las potencias multipolares y Estados Unidos y la UE, además de sus ventajas geopolíticas como parte de la península arábiga del golfo Pérsico, rico en hidrocarburos.

La pertinencia de que los emiratíes —al igual que sus pares saudíes— formen parte de los Brics radica en robustecer la influencia energética del bloque y generar más canales comunicantes entre el eje atlántico y los Estados emergentes, aun cuando cuenten con Brasil, India y Sudáfrica.

Pero, al mismo tiempo, también brinda una imagen para la plataforma de mayor diversidad cultural, si se toma en cuenta que los tres países del golfo que ingresarán (Arabia Saudita, EAU e Irán) tienen regímenes políticos islámicos —aunque de distinto signo— y comprenden sociedades —árabes, persas, etcétera— con mucha historia en la región de Asia occidental.

A fin de cuentas, la plataforma multinacional intenta reunir los esfuerzos conjuntos del Sur Global hacia un camino propio de desarrollo y de relaciones estatales entre pares. El papel de EAU está definido por sus relaciones internacionales y su ascendencia en el mercado global de hidrocarburos, en una región que es considerada fundamental en las dinámicas geopolíticas de la actualidad.

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