Dom. 24 Octubre 2021 Actualizado 8:13 am

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Foto de familia de los participantes en la Celac (Foto: @GobiernoMX / Twitter)
En la senda del multilateralismo integracionista

CELAC apuesta por la defensa de la soberanía y contra las "sanciones"

El 18 de septiembre se celebró en Ciudad de México la VI Cumbre de CELAC, en la que se reunieron jefes de Estado y de Gobierno y representantes de 33 países de América Latina y el Caribe para pedir una respuesta conjunta a la nueva epidemia, mientras que la tendencia en general del grupo, incluyendo algunos países latinoamericanos que han estado durante mucho tiempo bajo la influencia e incluso el control del gobierno de Estados Unidos, fue de hacer duras críticas a la intervención de Washington.

Los países miembros aprobaron una declaración principal de 44 puntos, conocida como la Declaración de la Ciudad de México. Su elaboración y aprobación fue el resultado de meses de trabajo conjunto y la síntesis de la voz unificada de los Estados miembros.

Además, se firmaron documentos especiales sobre el embargo económico a Cuba y la cuestión territorial relacionada con Las Malvinas. Los países también acordaron crear un fondo para combatir el cambio climático, que recaudó 15 millones de dólares el mismo día de la cumbre para su inicio. Según Marcelo Ebrard, secretario mexicano de Relaciones Exteriores, los países desarrollados han prometido 100 mil millones de dólares para hacer frente al problema.

La Declaración de México: defensa de la soberanía de los Estados y rechazo a las medidas coercitivas unilaterales

Como se mencionó anteriormente, la Declaración de la Ciudad de México recoge las demandas de todos los países de la región, con especial énfasis en las acciones para combatir la pandemia de covid-19 y sus efectos sanitarios, económicos y sociales en las poblaciones, además de abordar la crisis ambiental ocasionada por el cambio climático.

En los primeros puntos del documento, la CELAC suscribe "la construcción de un orden internacional más justo, inclusivo, equitativo y armónico, basado en el respeto al Derecho Internacional y en los principios de la Carta de las Naciones Unidas". De esos principios, resalta la igualdad de los Estados, la cooperación internacional para el desarrollo, la no intervención en los asuntos internos de cada territorio y la búsqueda de soluciones pacíficas a los conflictos.

Teniendo en cuenta que la mayoría de los problemas que atraviesa la región están, de una manera u otra, conectados a la intervención del poder corporativo que reposa en países ricos, principalmente Estados Unidos y la Unión Europea, es importante la reafirmación que se hace en el punto 3 de la declaración, defendiendo el derecho de cada Estado a construir su propio sistema político, "libre de amenazas, agresiones y medidas coercitivas unilaterales en un ambiente de paz, estabilidad, justicia, democracia y respeto de los derechos humanos".

Más adelante, en el punto 20, se desarrolla con mayor detalle la posición de la CELAC ante el uso de medidas coercitivas unilaterales:

Reitera su rechazo a la aplicación de medidas coercitivas unilaterales, contrarias al derecho internacional, y reafirma su compromiso con la plena vigencia del Derecho Internacional, la solución pacífica de controversias y el principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados.

Ese rechazo categórico se hace fundamental para países como Venezuela y Cuba, que han sido sometidos a un cerco económico, comercial y financiero que, en el caso del primero, tiene más de cinco años, y en el caso del segundo, se ha extendido durante más de seis décadas. Los gobiernos de ambos han agotado todos los recursos e instancias para denunciar el crimen de las "sanciones".

La posición de un organismo de alcance regional le suma peso a la campaña activa para el desvanecimiento de tales medidas implementadas por Occidente con fines meramente políticos, vinculados a seguir teniendo influencia y control sobre los países de América Latina y el Caribe. Constituye además una acción de defensa preventiva ante la posibilidad de otras políticas sancionatorias que puedan contra otros países.

El 7 de julio de 2021, el asesinato del presidente de Haití estremeció a la región a la vez que dejó expuesto al Estado colombiano como agente promotor de la violencia política en la región, coincidiendo con su conspiración en otro punto geográfico, Caracas, participando en el avance de bandas criminales organizadas en zonas populares de la capital venezolana. ¿Cómo responde el documento de la CELAC ante situaciones de esa índole?

Dice en su punto 5 que América Latina y el Caribe debe consolidarse como zona de paz en la que prevalezca un "clima de respeto mutuo y fomento de la confianza entre los Estados miembros de la CELAC", haciendo referencia a que ese fue el acuerdo de la cumbre celebrada en La Habana 2014.

La condena al asesinato del presidente haitiano va seguida del rechazo a:

(…) la violencia en todas sus expresiones e insta al diálogo para la restauración de la paz en el país. Confia en que este crimen no quede impune y reafirma las más sentidas condolencias a su familia, a sus amigos, al pueblo y al gobierno haitiano, reitera todo su apoyo y solidaridad. Se compromete a consolidar nuestra cooperación con Haití en su recuperación, estabilidad y desarrollo en un ambiente de paz.

En relación a las acciones emprendidas y por emprender para atender la crisis sanitaria detonada por la pandemia de covid-19, la declaración señala en sus puntos 7, 8 y 9:

  • Hay que democratizar la producción de las vacunas anticovid y eliminar todo lo que obstaculice el acceso justo y equitativo a las mismas.
  • La "comunidad internacional" y la industria farmacéutica a nivel global tiene que unirse a los esfuerzos que gobiernos y organismos multilaterales están realizando para que se pueda obtener con celeridad vacunas, medicamentos, insumos y equipos médicos a precios accesibles.
  • La CELAC dispone su plataforma como un espacio para "incrementar la cooperación internacional y solidaridad", con el objeto de fortalecer las capacidades e infraestructuras de la región para la producción y distribución de las vacunas.
  • También reconoce al Gobierno de Cuba por el desarrollo, producción y suministro (nacional y fuera de sus fronteras) de las vacunas cubanas (Abdala, Soberana 02 y Soberana Plus), al igual que la cooperación entre Argentina y México para producir y distribuir vacunas desarrolladas por farmacéuticas fuera de la región, como la Sputnik V.
  • Menciona las investigaciones científicas que se están haciendo en Cuba (Soberana 01, Manbisa, Pasteur y PanCorona), México (Patria), Argentina (ARVAC Cecilia Grierson), Chile (PedCoVax) y Brasil (ButanVac) para introducir nuevas opciones regionales de inmunización contra el coronavirus.

Para paliar los efectos económicos negativos de la pandemia, acelerados por el afán de lucro de grupos corporativos globales que no cedieron ni siquiera ante un evento perjudicial de alcance global, el documento de la CELAC hace un llamado, en el punto 18, a que las instituciones financieras garanticen mecanismos sostenibles de financiamientos para la recuperación económica y social de los países de la región, y que esta ocurra de manera equitativa.

Pide urgentemente una revisión a los préstamos del Fondo Monetario Internacional (FMI):

(…) en especial teniendo en cuenta las necesidades particulares de cada uno de los países en el contexto de la actual pandemia, para contribuir a la financiación de los países que más lo necesitan, manteniendo simultáneamente la solidez financiera de esa institución.

Seguidamente, el documento aborda el mecanismo de Derechos Especiales de Giro (DEG) del FMI y reafirma que la CELAC "apoya la instauración inmediata de mecanismos de redistribución de DEGs para todos los países vulnerables, incluídos los países de renta media".

Los DEG son préstamos financieros complementarios que no representan una deuda clásica ante el FMI. Mediante esa vía fueron autorizados 650 mil millones de dólares al que tienen derecho los 190 países partes de la institución. El Estado venezolano ha hecho la solicitud para que se liberen los fondos que le correspondería, 5 mil 100 millones de dólares, que esperan ser usados luego de un acuerdo que pudiera suscribirse prontamente en la mesa de diálogo y negociación en México.

Según lo expuesto por el documento, que países de renta media y baja tengan acceso al financiamiento permitirá que estos puedan "enfrentar las múltiples necesidades que derivan de la pandemia y sus efectos negativos en las economías".

Con respecto a la lucha contra el cambio climático, tema que se toca en una declaración especial, los Estados miembros de la CELAC se comprometen a trabajar en los agentes que lo desencadenan, tomando en cuenta lo expresado en el último reporte del Grupo Intergubernametal de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), para establecer una "relación de desarrollo sostenible y en armonía con la naturaleza".

Otras declaraciones: repudio a las sanciones contra Cuba y apoyo a los derechos de Argentina sobre las Malvinas

En consonancia con el rechazo al empleo de medidas coercitivas unilaterales, la CELAC publicó la Declaración especial sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos de América contra Cuba.

En el texto se destaca que las medidas de bloqueo están orientadas a impedir que los pueblos ejerzan su derecho soberano de construir su propio sistema político, económico y social, que son contrarias al derecho internacional. La CELAC exhorta a los Estados a que pongan fin a las leyes extraterritoriales de ese tipo que hayan emitido.

Seguidamente, toma el caso particular de Cuba, recordando que desde hace casi 20 años (1992), la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) ha emitido 29 resoluciones en las que solicita el levantamiento del bloqueo a la isla, teniendo el último un consenso casi absoluto, con excepciones del causante de las "sanciones" y algunos gobiernos subordinados.

El llamado a revertir esa situación se le hace principalmente al presidente de Estados Unidos y al Congreso del país, quienes tienen el poder para eliminar el bloqueo contra Cuba, mientras que se pide a otras partes involucradas que cumplan con las resoluciones de la ONU respecto al tema.

Los ataques económicos a Cuba recrudecieron en uno de los momentos más complejos para todas las sociedades del mundo, el año en que se declaró la pandemia de covid-19, lo que causó un escenario mucho más complejo para la población cubana que el que tuvieron que enfrentar en otros territorios. CELAC resalta ese contexto al momento de describir el impacto negativo del bloqueo en las actividades económicas del país.

Otro conflicto tratado en la cumbre en México fue el de la disputa sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, que la República Argentina reclama legítimamente como parte de su territorio.

(…) las Jefas y los Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños encomiendan a la Presidencia Pro Témpore solicitar al Secretario General de las Naciones Unidas que renueve los esfuerzos en el cumplimiento de la misión de buenos oficios que le fuera encomendada por la Asamblea General a través de sucesivas resoluciones, a fin de que se reanuden las negociaciones con miras a encontrar a la mayor brevedad una solución pacífica a la referida disputa, y les actualice periódicamente sobre los avances que se produzcan en el cumplimiento de su misión.

La posición fijada por la CELAC ante la apropiación colonial del Reino Unido muestra la disposición a la defensa de la soberanía del suelo americano y caribeño por parte de la plataforma regional, siempre enmarcado en el uso de canales pacíficos para solucionar los conflictos.

Foro latinoamericano y caribeño para los intereses de los pueblos

América Latina y el Caribe parecen encontrarse en una nueva etapa de revitalización en el proceso de integración regional, a pesar de que sigan habiendo operadores beligerantes con los que se tiene que convivir, y ahí tiene influencia la CELAC.

El organismo, fundado hace ya diez años por una iniciativa conjunta en la que participó Venezuela como protagonista (con Hugo Chávez de líder), está demostrando nuevamente la importancia del papel que juega en el mantenimiento de la paz, la estabilidad, el desarrollo equitativo de la región.

Las declaraciones publicadas tras el encuentro en México son expresiones de la ruta que se toma, distante a lo que podría resultar de organizaciones anacrónicas como la OEA, que no salen de la influencia e incluso el control de Estados Unidos. Está claro que, en la CELAC, la agenda en común de los 32 países miembros está enfocada en un multilateralismo auténtico para superar las dificultades y crear oportunidades juntos, más allá de las diferencias ideológicas y políticas que reúnen la organización.

— Somos un grupo de investigadores independientes dedicados a analizar el proceso de guerra contra Venezuela y sus implicaciones globales. Desde el principio nuestro contenido ha sido de libre uso. Dependemos de donaciones y colaboraciones para sostener este proyecto, si deseas contribuir con Misión Verdad puedes hacerlo aquí<