Juegan, otra vez, a la "memoria a corto plazo" del electorado venezolano

Postales de la guerra: el verdadero rostro del antichavismo

La Mesa de Unidad Democrática (MUD) ha asumido su participación en las elecciones regionales previstas en Venezuela para el mes de octubre. Eso infiere que a estas alturas del juego político han emprendido acciones significativas para barrer bajo la alfombra y de esa manera presentar su rostro político ante el país y el escenario internacional.

El retrato de la arremetida violenta de la MUD en los meses recientes deja unos elementos peligrosos, patentes del verdadero rostro del antichavismo que se ha revelado definitivamente; más allá de los gestos reveladores que se han conocido en momentos álgidos de su guerra por el poder político en Venezuela, durante el golpe de Estado del 2012, el sabotaje patronal y petrolero de 2002-2003 y los sucesivos momentos de desestabilización nacional, como el plan "La Salida", instrumentado en 2014. 

Las postales

1. El caso de Neomar Lander, joven de 17 años, cooptado para la violencia guarimbera y quien muere al accionar un explosivo de tipo mortero que pretendía usar contra efectivos antimotines, es emblemático por el empleo consistente de propaganda a escala nacional e internacional que distorsionó los hechos alrededor de este caso y sirvió de elemento para la construcción de un falso expediente sangriento contra los cuerpos de seguridad venezolanos.

Neomar Lander fue usado también como elemento-base para la construcción de un símbolo alrededor de su nombre, como símbolo de la "resistencia", aunque la muerte le haya sobrevenido por mano propia cuando era usado como juguete del caos. Quienes se ufanaron de propagar su muerte nunca asumieron su rol y responsabilidad en armarlo con explosivos y colocarlo en la primera línea de ataque, también usaron el duelo de su madre para aumentar el alcance de la publicidad. Incluso las autoridades del municipio Chacao dieron al túnel donde murió su nombre, una metáfora bastante explícita de lo que la estrategia de la MUD le hizo al joven.

2. El asesinato de Almelina Carrillo, impactada con una botella de agua congelada desde un edificio cuando se atacaba a una marcha chavista, es el caso de una "baja colateral" provocada por antichavistas contra personas que ni siquiera participaban en alguna movilización, como había pedido el empresario opositor Tulio Hernández en su cuenta tuíter. "Se valen hasta materos", comentó. Según un informe publicado por el Ministerio de Comunicación e Información, en total, el 67% de las personas muertas durante la violencia antichavista no participaban en actos violentos y fueron víctimas de barricadas, daños e incendios contra edificaciones públicas y privadas, promovidos por los grupos violentos afiliados al antichavismo.

3. El estado de sitio de las barricadas, la consolidación de espacios de terror y control a manos de violentos, pasará a la historia reciente como uno de los actos más consistentes que desnudan la naturaleza opresiva del antichavismo. Las trancas, plantones y demás actos de irrespeto al derecho ajeno, consagran la articulación rigurosa de acciones de sabotaje y control de la vida pública, la movilidad y la vulneración de derechos de la población. Prácticas que, además, vulneran los pactos de convivencia en comunidades y urbanizaciones. Presentación escatológica de pequeños feudos dictatoriales, en varios municipios y ciudades del país, donde la ley era discreción de los factores violentos.

4. El uso de la violencia armada en actos como el ataque de edificios públicos con granadas desde un helicóptero por parte de Óscar Pérez, el ataque a las instalaciones del Fuerte Paramacay en Carabobo, tanto como los varios ataques con explosivos a la Base Aérea Militar La Carlota y el uso de pistoleros y francotiradores desde edificios de El Paraíso, Caracas, fueron actos consistentes de paramilitarización del conflicto y el advenimiento de una autodenominada "resistencia" que se presentó como fuerza de choque no sujeta a control político, claramente vinculada a la consolidación de una confrontación civil en Venezuela.

Muchas concentraciones violentas de la oposición también estuvieron caracterizadas por el uso de armas de fuego y unas ocho muertes entre integrantes de los cuerpos de seguridad fueron el resultado. Estas acciones pretendieron (y aún pretenden) elevar la situación-conflicto para asemejarla a contextos conocidos en Libia y Siria, intentando colocar a la sociedad venezolana toda en situaciones abiertamente bélicas, presentación de un escenario ideal para la intervención e injerencia extranjera. En la siguiente foto se observa a pistoleros contratados arremetiendo contra población civil y fuerzas de seguridad del Estado desde urbanizaciones de El Paraíso, en Caracas.

5. El uso de niños en actos violentos, su cooptación por prebendas como dinero, objetos, drogas y alimentos, fue incluso rechazado por instancias internacionales como la Organización de Naciones Unidas para la Infancia. Fue ese un hecho inédito de la violencia política en Venezuela, inspirándose en la instrumentación de los hijos (especialmente de las clases populares) como juguetes de guerra o niños soldados, en una refriega que pretendía aumentar la estadística de muertos colocando al frente de la violencia a niños vulnerables como escudos humanos.

6. El bloqueo de alimentos y servicios básicos para sitiar urbanizaciones y ciudades consistió en desregularizar el flujo de mercancías como alimentos y servicios vitales como los servicios de gas, privando a la población de ellos para propiciar su desbordamiento. Ocurrió así en varias ciudades de Venezuela mediante el cierre de vías, los saqueos a transportes y la retención y/o destrucción de unidades cisternas de gas y gasolina.

Se destacan entre estas agresiones las que se efectuaron mediante saqueos y otras acciones, como el incendio provocado por grupos violentos a un galpón de Alimentos Mercal en Anzoátegui donde 40 toneladas de alimentos esenciales fueron calcinados. Las privaciones de bienes y servicios esenciales además estuvieron acompasadas con ataques a las redes de servicio eléctrico y sabotaje a las redes telefónicas y de Internet. Estos ataques indiscriminados contra la población son característicos de situaciones de guerra y se efectuaron por los factores violentos de la MUD en el marco de acciones para caotizar la sociedad.

7. Los crímenes de odio, como linchamientos y quemar vivas a personas, pasarán al nefasto registro de acciones claramente inspiradas en el racismo, la discriminación y el desconocimiento del otro. Estas acciones tuvieron el saldo fatal de cinco pérdidas humanas en los más de cuatro meses de violencia opositora, pero más allá de su importancia estadística, estas muertes tienen un horrendo valor simbólico para quienes promovieron y cometieron estos actos, jamás ocurridos en la historia reciente de Venezuela por razones "políticas". Los sucesivos llamados a "matar chavistas" que se han viralizado en la propaganda y el lenguaje antichavista, signaron la vida de Orlando Figuera, afrodescendiente, acusado por una turba de "ser chavista", apuñalado e incendiado vivo frente a las cámaras y frente a una multitud, como en un acto de ajusticiamiento público. Paradójicamente, su asesinato también forma parte de la lista de muertos que es endosada al Gobierno venezolano.

8. El manejo de las emociones de los seguidores de la MUD se efectuó de manera absolutamente irresponsable, engañosa y demagógica. La postal de una oposición triunfal y la creación de expectativas sobre acciones irrealizables consistió en la reducción de los antichavistas a ser un instrumento, un artilugio propagandístico en medio de la vorágine de caos y violencia con la que se intentó doblegar a la sociedad toda. En base al engaño y la narrativa triunfalista, los usaron y luego los desecharon.

9. La Asamblea Nacional (AN) y luego el Ministerio Público (MP) emprendieron el más horrendo acto de distorsión y desviación institucional conocido en era reciente. Prueba esa de que una vez que el antichavismo captura un espacio, lo enfila de manera inescrupulosa a favor de sus fines desestabilizadores.

Dos de las instancias más importantes del poder público nacional se conjugaron a favor de la violencia, la AN empleándola y ejecutándola, y el MP legitimándola y favoreciéndola aupando la impunidad. Dos instancias del Estado dominadas por la MUD pretendieron asaltar al Estado todo, actuando con violencia e intentando inhabilitar las líneas de defensa legal del Estado y la sociedad, en tiempos en que se produjo el asedio. Ahí puede apreciarse el rostro de la MUD y su visión sobre el uso de cargos políticos.

10. La violencia en Venezuela se efectuó de manera acompasada con acciones injerencistas desde el extranjero que fueron abiertamente solicitadas por factores de la oposición venezolana. La conjugación de los apátridas, colaborando con la gendarmería del injerencismo y el tutelaje. Los actos abiertos de servilismo y traición a la patria efectuados por la MUD sirvieron para recrudecer el caldo de violencia interna, al unísono de personajes como Luis Almagro, Juan Manuel Santos, Enrique Peña Nieto, Michel Temer y Donald Trump, que han sido claves en aupar y ejecutar sanciones y acciones coercitivas contra el país.

El saldo a lo interno fue la proliferación del ciclo violento, fundamentado en la expectativa de que el Gobierno venezolano caería por la injerencia extranjera. El verdadero rostro de la MUD se aprecia en sus niveles de obediencia al plan estadounidense de volver a someter a la dirigencia política venezolana y las riquezas del país, anunciando en boca de Donald Trump la intervención militar.

La MUD demostró nuevamente estar dispuesta a matar para cumplir el mandado de sus amos.

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