MUD, gracias por todo

El solsticio de invierno, por lógica de los ciclos cósmicos, es simbólicamente visto como el triunfo de la luz sobre la oscuridad, el renacer a una nueva vida, el inicio de una inédita etapa. Muchas culturas expresan estos días con distintas fiestas, todas celebratorias. Por ello diciembre es una buena época para agradecer.

Por ello quiero darle gracias a la MUD por este año explosivo, como lo adjetivó mi abuela. Un 2016 bastante jodido para nosotros los que pagamos el buen año de los comerciantes.

No pretendo celebrar ninguna desgracia ocurrida en este 2016, salvo la de la propia ineficacia por parte de la MUD de llevar a cabo su plan de eliminar el chavismo de la faz venezolana. Es una desgracia, claro, para ese atajaperros hecho grupo "político" opositor.

En cada momento, en todo escenario, ante cualquier vicisitud durante este año, la MUD fue altamente torpe y llevó a cabo la peor de las decisiones para consumar el hecho político. En diciembre del año pasado se veían altivos, arrogantes, resueltos a tomar por asalto el palacio de Miraflores. Tenían muchas cosas a favor, entre ellas el descontento generalizado de la población venezolana ante las circunstancias económicas y sociales adversas.

Tenían una estructura paramilitarizada que favorecía el dolo mediático y disminuía la capacidad de maniobra de los aparatos de seguridad e inteligencia del Estado. Por fortuna -o por todo lo contrario- se logró revertir la situación, y aunque el hampa sea un flagelo social aún imperturbable en las calles y caseríos de Venezuela, es una consecuencia que la MUD trata de sacar provecho con la alharaca aburrida de sus voceros.

Pudieron disfrutar de la legitimidad que prestan los medios corporativos, sin embargo la capacidad de Lilian Tintori & Company para hacer el ridículo en arenas internacionales sólo pueden ser comparadas con las ganas de los neoconservadores estadounidenses de no permitirse entender que la geopolítica global está cambiando, y que la legitimidad de sus propagandistas ha sido escupida decenas de veces por Vladimir Putin y el llamado Eje de la Resistencia a los ojos de todo el mundo.

Sin embargo, lo que se llama aquí el Imperio aún tiene mucho poder en su esquina. La MUD en cambio, como pésima defensora del título, apenas llega a funcionar de sparring. El chavismo en conjunto hemos llevado coñazo, siendo esto un mérito ajeno a la coalición de partidos opositores debido a las fuertes cadenas transnacionales que aún pelean por el chorro de petróleo y toda la plusvalía acumulada que resta por tomar a la Gran Máquina.

Hay que entender que la guerra contra Venezuela es esencialmente un escenario más entre los cientos que ocurren día a día en todo el territorio planetario. Desde Misión Verdad hemos definido, por poner un ejemplo, la relación entre las distintas guerras de invasión, asimétricas, no convencionales -estudiando y explicando sus formas, orígenes, antecedentes, aplicaciones y conexiones con distintos grupos de poder- como un espejo, donde lo que sucede en Siria y Venezuela no es una coincidencia sino un mapa u hoja de ruta en constante implosión, con ciertas correspondencias aquí y allá. Un poquito de dialéctica, por favor.

Para muchos no es un misterio irresoluto que lo que convenimos en llamar guerra económica es un brazo más de la estrategia neogoda; uno muy importante, pues (casi) todos padecemos eso que tanto repetimos y que casi nadie entiende por incompetencias de la comunicación estatal, unida a la cartelización de la información en todos sus niveles de operatividad y espectros.

La ventaja de que CNN, The New York Times, ABC tenga a Venezuela en sus objetivos editoriales no es algo desestimable, y que la versión opositora sea la predominante es un capital estancado, sin flujo y y por lo tanto ocioso, en el sentido chimbo de la palabra. No le han sacado provecho a tan mayúscula maquinaria, tomando en cuenta la extorsión narrativa como un modus operandi.

En el plano diplomático no hubo Almagro que valiera, siendo uno de los más valiosos que tenemos para defendernos de los múltiples operadores internacionales con intereses en el suelo y subsuelo venezolano. En la sede de la OEA se dirimieron muchos asuntos, entre ellos una breve Carta Democrática Interamericana, pero la amenaza de los perros que sólo ladran y no muerden, como esta MUD, hay que responderles con carácter y así lo hizo la canciller venezolana. Ni hablar del empuje de Maduro por llegar a un acuerdo entre países OPEP y la Federación Rusa sobre los próximos precios petroleros.

Aun con los desaciertos del Gobierno Bolivariano, una burocracia desmovilizante y complaciente con la fuga de divisas y el alza de los precios, y un chavismo en las calles a veces melancólico y batuqueado por la economía mafiosa aunque muy activo en los extrarradios y parajes de la llanura y la montaña, los ríos y las costas, la MUD no supo echar el resto y perdieron la apuesta por un golpe de Estado, un referendo revocatorio (tardío) o sencillamente una imposición de términos en el terreno político. Ahí aún ganamos nosotros por decisión, cuando antes lo hacíamos por nocaut.

Poseían un capital político incapaz de invertirlo en una situación beneficiosa, sobre todo con la Asamblea Nacional a sus pies. Llenaron aceras en septiembre para mandar a la gente a sus casas.

Esto porque nunca tuvieron la dicha de entender que el juego político en Venezuela, desde 1999, no se dirime en las instituciones sino en la calle. Para la MUD, la calle no es sitio para pivotear decisiones, fijar posiciones -morales y territoriales- y expandir músculos políticos sino un laboratorio de violencia guarimbera y repetición goebbeliana (a ese escenario los académicos independientes le llaman "revolución de color", eso que Voluntad Popular, María Corina Machado y sus fans entienden como un manual para sí mismos). Es una mesa asediada por voraces termitas, mellada por sus mismos integrantes.

Por todo ello, por hacer realidad este meme...


...y porque aún con la pasadera de roncha por las ofensivas de tus amos, agradezco que seas tan incompetente que hasta los propios opositores de a pie te llaman #MalditaMUD.

La mención anterior a Siria no era casual. Aunque tenemos tarea pendiente, dentro del chavismo debemos reconocer que hemos concebido un pequeño Alepo. Allí donde también hoy se festeja y agradece en los solsticios de invierno.

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