Rumbo Libertad: las conexiones turbias y no tan visibles detrás de Óscar Pérez

La desarticulación de la célula armada de Óscar Pérez arroja una radiografía del movimiento armado que pretendía configurarse contra el país. Entre sus miembros destacan ex guardias nacionales, ex policías y miembros de la denominada "Resistencia", directamente relacionados con los grupos de encapuchados que el año pasado protagonizaron hechos de violencia durante los meses de abril, mayo, junio y julio.

Biografía de algunos de los miembros de la célula

José Alejandro Díaz Pimentel es conocido por ser el segundo al mando del Movimiento Equilibrio Nacional, armado por Óscar Pérez como fachada política de sus acciones insurreccionales. Un breve repaso por su vida lo ubica como ex miembro de la Dirección General de Contrainteligencia Militar e imputado por un homicidio por el Tribunal Judicial del estado de Nueva Esparta, según el portal La Tabla.

Mientras que otro de los integrantes del grupo con pasado en las fuerzas de seguridad es Abraham Israel Agostini. De acuerdo al medio opositor Runrunes, allegados a Agostini señalan que fue parte de Poliaragua y del Ejército venezolano antes de ser mensajero de una oficina en Caracas. Descripción a la que se le suma el hecho de que era un "ferviente seguidor del Evangelio", según personas cercanas a su entorno.

Con el mismo perfil se ubican los hermanos Jairo y Abraham Lugo Ramos, ambos ex guardias nacionales en el estado Zulia, con el agravante de que el segundo de ellos estuvo preso en Ramo Verde por un intento de homicidio en 2010. La investigación oficial, además, relaciona al grupo a la pareja de uno de los dos abatidos, Lisbeth Ramírez, y a dos mujeres de apellido Lugo, Eva y María Laura, acusadas de financiar a esta célula. 

El papel de la denominada "Resistencia"

Daniel Enrique Soto abre otro tipo de perfil en los integrantes del grupo de Óscar Pérez, pues se le conoce por haber participado como estudiante de la Universidad LUZ de Zulia en las protestas violentas de la oposición en 2014 y 2017. En estas últimas fue que ingresó al movimiento de la "Resistencia", identificado con los jóvenes encapuchados protagonistas de hechos de violencia como la quema de personas y el ataque a edificios públicos, entre muchos otros episodios que derivaron en muertes y daños a la propiedad pública y privada.

Otros dos miembros de la "Resistencia" son Jhoaldy Javier González y Juan Carlos Urdaneta Marcano, ambos detenidos por supuestamente dar apoyo logístico a la célula de Óscar Pérez. De estos dos destaca la biografía de Urdaneta Marcano por estar vinculado a la organización Rumbo Libertad, dedicada a promover una intervención humanitaria en Venezuela, de acuerdo al portal La Tabla.

Internacionalmente los representantes de Rumbo Libertad, Eduardo Bittar y Roderick Navarro, se identifican como voceros de la "Resistencia" en apariciones públicas junto al secretario general de la OEA Luis Almagro, el ex presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, y el senador norteamericano John McCain, quien en la actualidad pide abiertamente una intervención militar en Venezuela. En específico McCain es recordado por respaldar organizaciones terroristas que en Siria dieron lugar a la creación del Estado Islámico.

Algunos datos y claves del entorno del grupo

Subestimada por la mayoría de los medios, esta célula participó en tres acciones armadas: la primera el ataque al Ministerio de Interior y el Tribunal Supremo de Justicia, la segunda una evidente colaboración con la toma del fuerte Paramacay por ex militares dirigidos por Juan Carlos Caguaripano, y la tercera relacionada al asalto de la Comandancia de la Guardia Nacional Bolivariana en San Antonio de Los Altos, en el estado Miranda.

Estas acciones buscaban aumentar en intensidad con la puesta de carros-bomba en la embajada de Cuba en Caracas, además de planificar planes de magnicidio contra altas autoridades institucionales de la República como el presidente Nicolás Maduro. Invisibilizados por los medios, éstas representaban un gran peligro para la estabilidad y paz de Venezuela.

Sin embargo, el perfil de los integrantes de la célula de Pérez muestra la combinación de ex militares y policías con miembros de la denominada "Resistencia", cercanos al ambiente estudiantil y la clase media acomodada del país. Lo que traza el perfil de las personas que se intentan captar a la hora de armar un movimiento armado, hoy lejos de representar un peligro para la nación por la actuación de los organismos de seguridad.

A estos elementos hay que agregarle el claro componente religioso de esta célula, asociada a frentes insurreccionales como el de Espada de Dios, compuesto por ex militares y ex policías, en acciones como el intento de la toma de Paracamay. Todos datos difíciles de desestimar a la hora de trazar un derrotero mínimo sobre este grupo que es tratado por los medios de comunicación privados como unos inocentes "rebeldes" alzados contra Maduro, incapaces de atacar a la población de Venezuela, y que por sus conexiones tantean una parte del espectro político internacional que empatiza con una guerra civil en en el país.

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