Decepciones y frustraciones de opositores contra Chúo y Freddy Guevara

Las redes sociales ofrecen una extendida galería de frustraciones y desesperanzas de los que fueron y los que no a la denominada "Toma de Caracas" con respecto a sus líderes. Y a uno de ellos en específico, aunque los demás también lleven del bulto.

Todos acuerdan en algo: la MUD nos decepcionó (otra vez) y Chúo nos mandó para nuestras casas sin nada. ¿Hoy no íbamos a cambiar la historia de Venezuela, pues? ¡Traidor!

Fuera de montajes, hoy Chúo es lo más parecido a Shrek para un amplio segmento de la clase media venezolana, pero con un aliño especial: Chúo nunca ha logrado pasar de villano a héroe en la trama conquistando el respaldo de sus seguidores.

Es el tipo feo, sin carisma y desagradable que permanentemente se equivoca por no parecerse a Leopoldo López.

Ya en este punto clímax de las pugnas internas de la MUD, no hay espacio para la lástima o para creer que en una próxima lo hará mejor.

Tal vez Chúo cree que se la comió y que eso que le están diciendo en la redes sociales son tarifados del régimen.

Pero Chúo demostró lo brillante que es, tampoco hay que restarle atributos porque sí: un escueto de manifiesta culminación y orientación política de la movilización fue transformado en un aburrido y agrio discurso que levantó desánimos y reacciones negativas de todo tipo, como observaremos a continuación.

Eso no lo logra cualquiera.

Chúo dijo hace horas que llenarían la Francisco Fajardo hasta el Unicentro El Marqués, la avenida Libertador desde la Torre Exa hasta el liceo Gustavo Herrera y la Río de Janeiro hasta El Llanito, según La Patilla. Ninguna de las promesas fue cumplida, mucho menos aquellas de la Libertador y de llegar hasta El Llanito.

Otro ponche para Chúo Torrealba que no supo compensar esas falsas expectativas con un discurso que encendiera a sus seguidores. Sin embargo sus seguidores sí están enardecidos, pero de arrechera.

Después de tanto sacrificio y esfuerzo de la clase media que se movilizó, Chúo informó algo que puedo haber dicho por televisión o en redes sociales: convocar a un cacerolazo y a la necesidad de seguir marchando.

Pero Chúo es un hombre momento de momentos grandes y por lo mismo de monumentales metidas de pata. Y los escuálidos -acá sólo presentamos una selección- no tardaron mucho en recordárselo por las redes sociales.

Pero lo más parecido a Leopoldo López -por afiliación partidista y estudios en universidades privadas-, Freddy Guevara, también fue objeto de esas muestras de ira, desesperanza y frustración, y en el terreno. En una escena en que ningún lider inflado por el márketing quiere verse: sin capacidad de darle respuesta a su gente, aguantando insultos y regaños, y con la brújula de la decisión desorientada.

En la chiquita lo que hay es odio e ira por no lograr objetivos políticos claros en ninguna movilización, no aplausos ni respaldo, como dice tener Freddy Guevara cuando habla de "pueblo" y bla bla bla.

Pero ese sí es verdad que sabe lo quiere. A él le gustan sus sesiones en la AN, sus ruedas de prensa, sus videoselfies, ahí está cómodo, pero cuando le toca resolver y darle respuesta a las preguntas elementales de sus seguidores -¿qué hacemos?, ¿y ahora qué?-, prefiere dejarles con la frustración en la boca. "A mí no me fastidie que tengo muchas cosas que hacer". Abandonan a quienes los apoyan.

El señor que vino de Maracaibo y que le preguntó qué hacer hasta el miércoles no obtuvo ninguna respuesta, mirada o al menos un gesto de que eso le importara a Freddy Guevara. Nadie que le dirigió la palabra tuvo respuesta y muchos hasta pidieron que se bajara de la improvisada tarima. Es ahí donde se le ve la costura un líder, en la chiquita: y tanto Freddy Guevara -la promesa juvenil de la política venezolana- como Chúo Torrealba demostraron tenerlas bien desilachadas.

Una muestra más de que son políticos de mercado, empotrados en un anaquel, para consumir por redes sociales y televisión. Aquí le dejamos una breve muestra de cómo los abandonan sus líderes:

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