Mar. 28 Septiembre 2021 Actualizado 2:53 pm

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Otto Reich es recordado por su enfoque de línea belicista sobre los asuntos latinoamericanos (Foto: Álvaro Mata)

Conexiones y figuras de la empresa de lobby contratada por Guyana en EEUU

Esta semana, el portal que rastrea el cabildeo político en Washington y sus ramificaciones en el extranjero, Foreign Lobby, publicó que el Ministerio Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Guyana ha contratado a una empresa de lobby estadounidense, The Cormac Group, para influir en espacios de interés que incluye tanto al Congreso de los Estados Unidos como a las organizaciones internacionales y financieras, todo con miras a posicionar la agenda de negocios con Guyana.

Ese contrato, en el que Guyana acordó pagar 25 mil dólares al mes, fue firmado a finales del año pasado y, según Foreign Lobby, las rúbricas que lo materializaron eran de la Secretaria Permanente del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional, Elizabeth Harper, y del socio de The Cormac Group, Jim Link.

El Cormac Group no trabaja en solitario, a la contratación de Guyana se suma también la consultora de negocios internacional con sede en Washington, Otto Reich Associates por supuesto comandada por Otto Reich, ex embajador de Estados Unidos en Venezuela (1986-89) y subsecretario de Estado para asuntos del Hemisferio Occidental para la época del golpe de Estado contra el comandante Chávez.

Las señales de angustia de los intereses corporativos en Guyana son evidentes, las presiones en diferentes frentes y la reciente decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) le han dado a la disputa por el territorio Esequibo un impulso de urgencia que ha desembocado en la contratación de la empresas señaladas.

The Cormac Group

The Cormac Group y Otto Reich Associates ya han trabajado en Guyana desde las elecciones recientes de ese país, a través de un grupo fachada y cercano al Partido Progresista del Pueblo – Cívico de Guyana, logrando persuadir a algunos republicanos y a otros congresistas estadounidenses sobre el apoyo al presidente electo guyanés, Irfaan Ali, en las circunstancias de demora de los resultados electorales por más de dos meses.

El nuevo contrato de estos lobbistas redimensiona las relaciones con el actual gobierno de Guyana, pues se contaría esta vez con "colaboración" de miembros seleccionados de los medios de comunicación para cubrir la importancia de Guyana para la democracia y la estabilidad en la región, según Estados Unidos, claro está.

De esta manera, el contrato especifica que trabajarán activamente en informar a miembros del Congreso de EEUU, especialmente aquellos con responsabilidad en los asuntos del hemisferio occidental, sobre la importancia de incrementar la presencia económica y comercial en Guyana, apoyándose en organizaciones como la Organización de Estados Americanos (OEA), el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.

Ahora bien, con respecto a los socios de The Cormac Group, destaca el nombre de Jonathan Slade que, según la revista de análisis internacional Foreign Policy, al momento del golpe de Estado contra Manuel Zelaya en 2009, estaba coordinando las relaciones del gobierno estadounidense con los conglomerado empresariales de Honduras que habían apoyado el derrocamiento del presidente. Slade había firmado con la Asociación Hondureña de Maquiladores (AHM) un acuerdo para canalizar las conexiones de esa empresa con el Capitolio de EEUU.

Recientemente, Slade escribió un artículo en que expresa su apoyo a la candidatura de Joe Biden y que por haber participado activamente en cuestiones de política exterior durante años asegura que el Partido Demócrata defenderá la democracia en Guyana, haciendo referencia al contexto sobre el cual las elecciones de Guyana experimentaron graves irregularidades.

Vale agregar que, entre los clientes de The Cormac Group se encuentra la organización sin fines de lucro Venezuelan American Alliance, conformada por venezolanos que residen en Estados Unidos, que además de tener una cercanía con Carlos Vecchio, promueven las iniciativas de Washington para quebrar al chavismo.

A la luz del acuerdo de Guyana con The Cormac Group, se hace mención a que la consultora Otto Reich Associates, LLC, supervisará las actividades relacionadas con ese compromiso, de la mano con la Embajada de Guyana en Washington.

A grandes rasgos, la unión de estas empresas de cabildeo asoman cómo Guyana se encamina al reforzamiento de las relaciones con Washington, las cuales pasan por mantener la atención sobre los intereses de ExxonMobil y atraer el mayor peso político a la disputa por el Esequibo. 

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Registro de la empresa de Otto Reich para trabajar con el The Cormac Group usando de fachada a la International Center for Democracy, institución cercana al PPP de Guyana. (Foto: Senado de EEUU)

Algunas claves sobre Otto Reich

Otto Reich se desempeñó en la administración Ronald Reagan como administrador adjunto de la Agencia para el Desarrollo Internacional (AID), luego como el primer director de la Oficina de Diplomacia Pública para América Latina y el Caribe del Departamento de Estado y finalmente como embajador en Venezuela.

Además de ser un opositor infatigable del líder de la revolución cubana, Fidel Castro, a Reich se le recuerda en la palestra internacional por estar involucrado (en el área diplomática y comunicacional) en el escándalo Irán-Contra, ampliamente recordado por la venta de armas para financiar ilegalmente a la contra nicaragüense en los años 80.

Hoy por hoy, Reich es altamente remunerado para varias corporaciones y la polémica siempre lo acompaña, no es de extrañar su participación en el lobby financiero y petrolero de los grandes intereses económicos y políticos sobre Guyana, y más en especifico con el territorio en disputa con Venezuela.

  • En 2002, los demócratas, encabezados por el senador Christopher Dodd se opuso a la nominación de Reich como "enviado especial al hemisferio occidental", llamándolo un guerrero frío que se aferra a una política fallida hacia Cuba.
  • En pleno 2002, cuando era Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental en la era de Bush hijo, Reich orquesta una campaña masiva de difamación mediática internacional contra Chávez que ha continuado hasta el día de hoy. Esa campaña fue clave durante el proceso de golpe de Estado.
  • En los años 80, cuando fue jefe de la Oficina de Diplomacia Pública, Reich promovió de manera encubierta la lucha contra el Frente Sandinista de Liberación Nacional.
  • Para 1990, Reich se convirtió en un cabildero corporativo, ayudando a vender aviones de combate F-16 a Chile y representando a la compañía de ron Bacardi en una disputa de marca registrada con Cuba.
  • Mientras fue embajador de Venezuela, desde 1987 hasta 1989, el comportamiento más cuestionable de Reich fue su rol en el arreglo final para el asilo del acusado terrorista cubano-estadounidense Orlando Bosch. Reich ayudó Bosch a obtener el estatus de refugiado dentro de los Estados Unidos.

Ahora sus maniobras de encubrimiento y hasta de difamación se centrarán en los negocios transnacionales con Guyana, y más si posee un antiguo nexo con la ExxonMobil, tal como lo señala en el portal web del personaje. Pero tampoco perderá de vista sus posibles participaciones en el lobby antivenezolano, debido a que expresó en una entrevista para PanAmPost que su opinión para la nueva administración de Biden sería: "sanciones más fuertes a individuos, a los que cometen los crímenes y que roban el dinero y a aquellos que los ayudan, sean personas o naciones".

El contrato de estas empresas de cabildeo cierra con la poesía de ser los cuidadores del mundo y que las intenciones reales de sus negocios es la supuesta preservación de la democracia. Esa falsa bandera del lobby estadounidense de querer salvaguardar la democracia en el continente les ha servido como una escueta excusa para armar expedientes o para presionar la intromisión de sus intereses en el territorio que les plazca, de acuerdo a sus caprichos excepcionalistas.

Impresiones actuales de los políticos en Guyana

Luego del reportaje en cuestión de Foreign Lobby, legisladores de Guyana investigan el contrato. Y es que en septiembre, la diputada de la oposición Amanza Walton-Desir expresaba su preocupación por las decisiones de política exterior del nuevo gobierno liderado por Ali, advirtiendo que Guyana está siendo tutelada por Estados Unidos, en un intento disimulado de la típica y no menos perjudicial intervención extranjera.

Walton-Desir, nombra diferentes hechos de cómo EEUU se ha involucrado en la política interna de Guyana: "niveles sin precedentes de interferencia de potencias extranjeras en nuestras últimas elecciones nacionales y regionales", donde los lobbistas estadounidenses se involucraron.

Pero la intrusión de EEUU no se supedita a eso nada más, las tácticas se han dispersado para actuar en diferentes espacios. El año pasado la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo de los EEUU estuvo en Guyana, en apariencia, para discutir oportunidades de inversión y cooperación de seguridad en la región. Su director ejecutivo, Adam Boehler, enfatizó que debían actuar rápidamente con las inversiones petroleras.

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Refinería de ExxonMobil en Montana, EEUU (Foto: AP)

No es difícil pensar que esa prisa tenga relación con las posibles presiones de la amplia comisión de Guyana en el marco de la reciente sentencia de la CIJ sobre la controversia con Venezuela sobre el territorio Esequibo. En esa comisión participó activamente la embajadora Elizabeth Harper, firmante del contrato con The Cormac Group y estuvo acompañada de la firma de abogados Foley Hoag, que en 2018 se retiró como asesor de Venezuela en el caso de arbitraje de Crystallex.

Estados Unidos no ha dejado de prestar atención al Esequibo, y así lo manifiesta el informe de 2006 del entonces embajador de EEUU en Guyana, Roland Bullen, publicado por WikiLeaks, que se titula "La disputa fronteriza de Venezuela-Guyana eclipsa el desarrollo económico y la cooperación regional". Es bien sabido que cuando los voceros de EEUU hacen referencia a desarrollo económico, hacen alusión en realidad al suyo y cuando se trata de cooperación regional se refieren a tratos ventajosos. 

Las dinámicas y movimientos apurados en el tablero geopolítico del Esequibo seguirán dando de qué hablar. 

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