Vie. 30 Octubre 2026 Actualizado 2:53 pm

netanyahu trump

El presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, realizan una conferencia de prensa en Estados Unidos el 29 de diciembre de 2025 (Foto: Jonathan Ernst / Reuters)

La guerra contra Irán y "el terrible poder de la cartera"

El "Gran Proyecto" para "mantener el lugar (de la civilización occidental) al frente del mundo" (como lo plantea el secretario de Estado Marco Rubio) requiere las herramientas, a dos partes, para asegurar su cumplimiento: la creación de fervor revolucionario destructivo desde abajo (ahora definido como "cambio de régimen"); y, en segundo lugar, el uso de lo que Theodore Herzl definió en una frase ahora renombrada "el terrible poder de la cartera para ejecutar una presión irresistible en la política internacional" para cooptar el estrato gobernante dentro de una red de poder que pueda hacer avanzar el diseño del "Gran Proyecto".

Esto es lo que observamos en la guerra de Trump contra Irán. El ataque israelí-estadounidense de junio de 2025 fue primariamente un ataque de decapitación diseñado para inhabilitar a los liderazgos político y militar, mientras que elementos entrenados por el Mossad, el MEK y separatistas baloches inter alia serían insertados en Irán para fomentar una revolución desde abajo, en la calle. En ese momento, el hijo del antiguo Shah -de forma improbable- hubiese sido presentado a los medios occidentales como el próximo líder de Irán.

No funcionó. Y ahora Netanyahu está revendiendo que Israel tiene "evidencias frescas" de que Irán se desplaza hacia la producción de un componente de armamento para su programa nuclear. Le está diciendo a Trump que necesita terminar el trabajo de destruir a Irán ahora. Y para motivarlo aún más, Ma’ariv, uno de los principales diarios israelíes, reporta que Israel le envió directamente una encuesta del Likud a la Casa Blanca para los efectos de transmitir que Netanyahu pudiera ganar las elecciones de Israel del 27 de octubre. Según este reporte, esta información del Likud (que va en contra de la mayoría de las otras encuestas) dio pie al respaldo electoral incondicional a Netanyahu.

Al mismo tiempo, los billonarios pro-sionistas están blandiendo el "poder terrible de la cartera" a Trump: "No aceptamos menos que la derrota de Irán. Si continúas buscando un acuerdo retiraremos el apoyo financiero que te damos".

Oficiales de seguridad de alto nivel en Israel, activos y retirados, no obstante, refutan la necesidad de un ataque inminente contra Irán y los alegatos de nueva evidencia de Netanyahu sobre Irán avanzando rumbo a un arma nuclear. El jefe del ejército Zamir dijo por televisión: "No vemos la necesidad de atacar a Irán antes de las elecciones".

Udi Evental, uno de los principales estrategas militares, advirtió:

"Una guerra para boicotear las elecciones y la democracia, y no para hacer eso con el programa nuclear iraní. Netanyahu, de quien se sospecha que está hasta el cuello en consideraciones políticas y personales superfluas, no está capacitado para tomar semejante decisión. No se le puede permitir".

Hayan o no tales evidencias en realidad no importa. Lo más probable es que no existan. La afirmación simplemente forma parte del gancho con el que se le pide a Estados Unidos a tomar acción para "terminar el trabajo" en Irán.

Como de costumbre, en los últimos días Netanyahu dijo:

"Una vez más Irán está tratando de desarrollar armas de la muerte… Existe una sola manera de remover esta amenaza de una vez por todas: derrocar el régimen en Irán, y esa es mi directriz a las IDF, el Mossad y las agencias de seguridad".

Un funcionario iraní de alto nivel le dijo a Drop Site que las evaluaciones de inteligencia actuales indican una alta probabilidad de que comience un bombardeo a gran escala, incluso antes de las elecciones israelíes.

El punto aquí es que a Irán no le importa quién gana en las elecciones de medio término, ni quien gane la presidencia en 2028. Para el liderazgo iraní es todo lo mismo. Comprenden bien el concepto del "Gran Proyecto" (¿cómo no habrían de?).

Se entiende bien en Irán que están involucrados en una guerra larga enfrentando a la totalidad del bloque atlantista: Israel, sus servicios de inteligencia, sus arsenales, sus satélites, su industria militar y su maquinaria mediática. No importa si se trata de un republicano o un demócrata en la Casa Blanca. Los políticos iraníes ven que ambos partidos fueron comprados por el terrible poder de la cartera sionista.

Entender el "Proyecto" es comprender que la clase donante sionista nunca estará satisfecha con un "acuerdo o intercambio". Alegan que es seguro que Irán en última instancia renegará cualquier consentimiento irrelevante de las exigencias de los Estados Unidos. Los israelíes y sus auxiliares de la clase donante simplemente no creen (y repiten incesantemente) que Irán nunca aceptará dócilmente a Israel, o que acepten el dominio cultural y político de los Estados Unidos.

Eso pudiera ser cierto. ¿Por qué?

Simplemente porque Irán tiene una civilización profunda, que se remonta a un específicamente a un complejo de creencias y prácticas perso-iraníes del segundo milenio antes de Cristo: el mazdeismo, una cosmología de drama divino, representado por la lucha continua entre la Luz y la Oscuridad.

El renombrado erudito Henri Corbin ha argumentado que "Irán estaba situada en un centro, no siendo solo una nación o un imperio, sino un universo espiritual". Entendió que Irán, por lo tanto, es una fuerza mediadora, tanto geográfica como metafísicamente.

Por milenios, los iraníes han experimentado el mundo como teniendo una clara dimensión metafísica, lo mismo con la historia. Es, por lo tanto, improbable que pudieran sentirse atraídos por una postura nihilista y materialista occidental. Los Estados civilizatorios, sea Irán o Rusia, que abrazan valores contrarios nunca sucumbirán al "Gran Proyecto". Por eso, deben ser destruidos.

¿Qué es lo que significa entocnes esta historia metafísica? Quiere decir que Irán se está preparando para la guerra, no para un "acuerdo". Mohsen Rezai, el secretrio del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní y representante personal del Líder Supremo Ayatola Mojtaba Jamenei declaró que,

"si la pregunta es si Irán todavía tiene la habilidad para continuar operaciones de drones y misiles (en la eventualidad de un ataque), la respuesta es ‘sí’… Estados Unidos tiene activos valiosos en la región. Ante la eventualidad de una guerra, cables, centros de data e instalaciones de inteligencia artificial también podrían estar a su alcance. SI el conflicto se reinicia, tendremos un plan más amplio".

"Todos deben entender que las acciones contra Irán traen un costo".

Políticos iraníes de alto nivel creen que la güera viene. Irán tiene planes minuciosos (ante la eventualidad de un ataque) que abarcan, también, a Arabia Saudita y su liderazgo. Karl Miller (desde el terreno) manifiesta que en este respecto, ya un cuarto de la producción petrolera saudí ha sido destruida y que todo el daño resultado de los ataques retaliatorios de Ansaralá pasan por toda la cadena productiva del reino -"desde el pozo hasta la estación de servicio"- y que Arabia Saudita ha estado cubriendo la brecha drenando sus tanques.

El reporte de Miller, citado por Larry Johnson, advierte que

"si cierran las sucursales de exportación de Arabia Saudita, su petróleo no tendrá ningún lugar a dónde ir que no sean sus propias refinerías, sus plantas eléctricas y tanques de almacenamiento. Una vez que estén llenos, eso es aproximadamente el techo de lo que podrán mantenerse produciendo. Cierras al mismo tiempo Ras Tanura y Yanbu y el reino tendrá que cerrar la mayoría de sus campos petrolíferos. Ese es exactamente el escenario de la campaña de Ansaralá contra sus oleoductos, el mar Rojo y los terminales del Golfo, está produciendo".

"Cualquier campaña nueva estadounidense o israelí contra Irán aterrizará sobre un sistema energético saudí que no tiene espacio para absorberlo", observa Larry Johnson.

Cualquier ataque nuevo contra Irán, por extensión, significará el fin del Golfo como lo conocemos, un final para el petrodólar, y el fin del Golfo como el principal proveedor de dinero duro para Wall Street y el mundo Tech.

Aún así, Trump presuntamente ha dicho que Estados Unidos en este momento no está negociando con Irán, y que algo pasará "bastante pronto".

Quizás. (Pero con Trump todo se destila hacia la especulación). Pero si está blufeando, no funcionará, y su humillación será aún más profunda.

Un hombre que conoce mejor a Trump que la mayoría (habiendo escrito cuatro libros sobre él), Michael Wolff, opina que si los demócratas ganan las elecciones de medio término del 3 de noviembre,

"Estarán tratando de transmitirle al mundo la impresión al mundo de que es ‘un nuevo día’. Trump, por su lado, estará intentando transmitirle al mundo que todavía controla el escenario. Habrá una serie de este tipo de cosas (tales como una invasión a Cuba putativa, por ejemplo) mayor que cualquier cosa que hemos imaginado. Él no será humillado. La idea de la humildad no existe en el alma de Donald Trump. Por lo tanto, él hará lo contrario".

"No retirarse, sino atacar".


Originalmente publicada en inglés  en Strategic Culture Foundation el 26 de octubre de 2026, la traducción para Misión Verdad la realizó Diego Sequera.

— Somos un grupo de investigadores independientes dedicados a analizar el proceso de guerra contra Venezuela y sus implicaciones globales. Desde el principio nuestro contenido ha sido de libre uso. Dependemos de donaciones y colaboraciones para sostener este proyecto, si deseas contribuir con Misión Verdad puedes hacerlo aquí<