Opinión

O de lo que se trata es de otra manera de hacer política

La cuestión de las candidaturas a la Constituyente

Para la Garza Blanca, ese ser entrañable, mi hermana: va por ti, familia

Ni fuerza, ni fe

En este momento, mientras escribo, se supone que debería estar el país entero sumido en algo que Freddy Guevara, brillante como es, llamó "paro-trancazo-huelga" de 48 horas.

¡Oootra vez el chavismo!

Ellos tenían todo preparado, como preparan las cosas ellos: mucho márketing, mucho cartelito diseñadito con sus frases cursis y melodramáticas, con ese eterno llamado de "ahora sí es verdad", con sus cadenas de WhatsApp, con sus señoras "manetas" con gorritas tricolor y koalas, siempre voluntaria

La noche más larga

Muchos tienen más de treinta años viviendo en el edificio. Tantos años compartiendo tanto: alegrías, angustias, las tradicionales peleas de vecinos que nunca pasaron de un chismorreo, de un viaje en ascensor sin saludo.

Pésimos villanos

Los villanos de Batman siempre me parecieron gafos, siempre enredados en su recurrente estupidez: cada vez que creían tener a Batman sometido, se reían con sus exageradas risas malévolas y vomitaban sus malvados planes hasta el más mínimo detalle.

Plan B

Supongo que tienen ya su plan B. Supongo, porque no me imagino a mis amigos opositores, esos que entran en crisis cuando se va la luz durante más de 15 minutos, esos que no pueden vivir sin Internet, sin Netflix, sin Instagram ni Facebook.

La refundación del Ministerio Público

En el año 1999, en cuanto el presidente Hugo Chávez toma el poder político, anuncia que había llegado el momento de "refundar la República", no obstante hay instituciones dentro del Estado que se niegan a cambiar por su carácter conservador, tal es el caso del Ministerio Público.

"Tú no sabes quién soy yo"

Yo recuerdo, allá en los años 80 y 90, que era normal ver, en el este del este, soldados rasos haciendo de choferes, jardineros, mayordomos y conserjes en casas de "gente importante con contactos".

El tonto y el zorro

Pasa que desde hace demasiado tiempo ya, la dirigencia antichavista se ha dedicado al estúpido juego del loco furioso, un violento torneo de odio cuyas reglas las dictan desde afuera.

La paz en el clóset

Ana Luisa se levanta tempranito y lo primero que hace es revisar el WhatsApp. "Hoy gran plantón nacional ¡Ahora sí, Venezuela!", dice un mensajito que mandó una vecina propensa al reenvío de cadenas. ¡Gran plantón!