A un Click: Chávez, guerrero de la soberanía petrolera

William Sturgiss Lind, director del Centro del Conservadurismo Cultural de la Free Congress Foundation, es el autor del libro El rostro cambiante de la Guerra: hacia la Cuarta Generación, publicado en The Marine Corps Gazette en octubre de 1989, y que por primera vez propuso el concepto de "Guerra de Cuarta Generación". Entendiendo las guerras populares de liberación nacional, como la nueva metodología de la guerra, que habría de ser analizada, entendida y transformada en método por EEUU, como: "La Guerra de Cuarta Generación". En una publicación disponible en la página web Military.com, aclara: "Hemos señalado una y otra vez que la cuarta generación no es nueva sino un retorno, concretamente un retorno a la forma de la guerra trabajada antes de la aparición del Estado. Ahora, como entonces, muchas entidades diferentes, no sólo a los gobiernos de los estados, harán la guerra".

Ellos harán la guerra por muchas razones diferentes… van a utilizar diferentes herramientas para librar esa guerra, no limitándose a lo que reconocemos como fuerzas militares. La Guerra No Convencional busca el desvanecimiento del Estado, o cuando menos, la instauración de un Estado fachada en el que elementos no estatales controlen el poder. Esos elementos paraestatales incluyen, por supuesto, a las grandes corporaciones y ejércitos irregulares como el caso del Daesh, que surge en el amparo del proyecto estadounidense de partir en tres a Irak, y de convertir en estados-oleoductos a Siria. En varias ocasiones Chávez alertó de distintos planes del imperialismo norteamericano para desmembrar la soberanía territorial de Venezuela. Habló de la llamada "media luna" que pretende usurpar varios estados occidentales de Venezuela muy ricos en recursos naturales.

Oportunamente denunció el Plan Balboa o el divertimento de la OTAN fantaseando con la invasión de Venezuela. Chávez estudió a profundidad la guerra no convencional y la construcción del socialismo en el marco de esa guerra global que no corresponde a otra cosa sino a la extensión del capitalismo en su fase de imperialismo corporativo. Venezuela, el país con las mayores reservas petroleras del mundo tiene una hoja de ruta: El Plan de la Patria.