La batalla de Alepo: todo o nada

Todo lo que necesita saber sobre la guerra contra Siria en este momento (III)

La batalla de Alepo, hemos insistido varias veces, es el punto crucial. La mejor prueba de lo dicho lo ofrece el tope de saturación informativa que atestiguamos en redes, en la web, en los noticieros corporativos, todos los días, invirtiendo literalmente lo que ahí ha venido ocurriendo (y todo lo que había pasado con anterioridad también).

En esta serie hemos repetido obsesivamente el valor y el peso específico de Alepo, involucrando su importancia local, regional, nacional, global y simbólica. Y conforme avanzamos en este punto, urge puntualizar otros detalles:

  1. Una caída de Alepo en manos de las formaciones yijadistas monitoreadas por Estados Unidos y sus prótesis políticas regionales (Arabia Saudita, Catar, los Emiratos Árabes y, a su resbaladizo modo, Turquía) sentaría las bases para crearle una "capital" al califato de plástico desechable de las entidades islamistas, dividiendo de facto al territorio sirio, creando una suerte de "estado híbrido" subordinado y estrictamente al servicio del "rediseño" del Gran Medio Oriente de las corporaciones occidentales, contra la propuesta multipolar china (y rusa): las Nuevas Rutas de la Seda.
  2. La reconquista definitiva de Alepo por el gobierno sirio y la resistencia, sería, entonces, una derrota estratégica para gringos y yijadistas por igual, lo que explica (una vez más), la infantil reconversión de las acciones que la ofensiva propagandística de los medios intentan burdamente imponer. Según esa conseja fallida, el TIRANO Bashar al-Assad, con el apoyo neosoviético de Putin y los Ayatolas "masacran" a la población civil siria en un "intento desesperado" de ocupar Alepo antes de que los "rebeldes" (los "demócratas" dirían aquí en Venezuela) la "liberen".
  3. Matemáticas y datos, una vez más: en el lado oeste de la ciudad, defendido y controlado por el gobierno desde la invasión yijadista de 2012, viven alrededor de 1 millón 800 mil civiles. Solamente en 2012, 600 mil habitantes del este huyeron hacia los sectores y distritos del oeste. Se estima que al este de la ciudad permanecen de 100 a 200 mil.
  4. La mayoría de las familias al este se encuentran retenidas y son empleadas como escudos humanos para disuadir ataques aéreos y de artillería, situación que se intensificó luego de que el ejército sirio con apoyo ruso estableciera canales humanitarios para que migraran hacia las zonas seguras del oeste de la ciudad (en julio se dispusieron 10 mil apartamentos para recibirlos). El 8 de octubre trascendió, en palabras del viceministro de defensa ruso, Anatoli Antonov, que los "rebeldes moderados" minaron varios de estos canales para impedir el tráfico de civiles, luego de que numerosas familias lograran cruzar hacia el lado oeste de la ciudad.
  5. Alepo fue invadida por grupos mixtos compuestos por sirios provenientes de las zonas rurales (principalmente de la provincia de Idlib) y combatientes yijadistas o burdos mercenarios originarios de 81 países, en los que predominan saudíes, jordanos, tunecinos, turcos, chechenos, libios y chinos uigures; 23 grupos armados bajo la coordinación del "Ejército de la Conquista" (Yaish al-Fateh) y el Frente de Alepo (Fatah Halab), distribuyéndose los sectores y la línea de defensa. El 85% de dicho "ejército" lo encarna al-Qaeda. El Ejército de la Conquista (Yaish al-Fateh) es un centro de operaciones dirigido desde Turquía, financiado por los saudíes y opera desde la provincia de Idlib. Los ciudadanos de Alepo no se invadieron a sí mismos.
  6. Otra parte de la tropa la componen criminales netos (violadores, asesinos) que son reclutados por los distintos grupos (como lo demostró el asedio a la Prisión Central de Alepo de 2013 a 2014). La última la componen "asesores" militares de la OTAN, operadores de los servicios de inteligencia occidentales... y ONGs y periodistas, mejor conocidos como "combatientes mediáticos".
  7. Las fuerzas del ámbito sirio en la batalla de Alepo están compuestas por el ejército y la fuerza aérea siria, el grupo de trabajo de las fuerzas aeroespaciales de la Federación Rusa (más asesores y unidades especiales), las Fuerzas de Defensa Nacional (milicianos entrenados por el gobierno sirio), la milicia palestina Liwaa al-Quds (cuya mayoría provienen del campo de refugiados de Handarat, al norte de la ciudad), el libanés Hezbolá, en algunos sectores y distritos agrupaciones kurdas o asirias o armenias (cristianos los dos últimos), y, finalmente, junto a unidades bajo asesoramiento de la Guardia Revolucionaria iraní, las formaciones chiítas (afganas e iraquíes mayoritariamente).

Este es, a muy grandes rasgos, el mosaico militar en el que se enmarca el factor humano de la contienda. Estos son los que actúan directamente sobre el campo de batalla en sentido estricto.

El ejército sirio junto con aliados han retomado zonas que estaban bajo control yijadista

Evolución y vectores del 27 de septiembre al 8 de octubre

En la primera y segunda parte de la serie vimos que como resultado de la derrota de la campaña yijadista de julio-agosto, que llevó al simulacro gringo de cese al fuego las primeras tres semanas de septiembre facilitando la reorganización de las entidades yijadistas, desembocó en la ruptura del diálogo entre Rusia y los Estados Unidos con su respectiva escalada político-nuclear y que hoy en día tiene al estúpido hombre blanco maniobrando como pueda para evitar la derrota de sus fuerzas en la ciudad.

Ahora veremos, en una secuencia sucinta, cómo se van acumulando desde la línea de fuego nombres de sectores, barrios, distritos, zonas industriales, retomados por el ejército sirio, que estaban bajo control terrorista desde 2012, y que hasta hace poco era inconcebible su retoma.

Anteriormente, los reportes y mapas que eran publicados sobre la situación de Alepo, hasta finales de septiembre, había tenido una dinámica constante de territorios que iban de manos del gobierno a la de los yijadistas (y viceversa) sin una definición estratégica o duradera. Es precisamente eso lo que pareciera estar cambiando en este momento, y no a favor de al-Qaeda:

  • El 27 de septiembre, el ejército sirio con el apoyo aliado dio inicio a una ofensiva a gran escala sobre Alepo, avanzando, el 28, paulatinamente por el norte (el campo de refugiados palestinos de Handarat y el distrito Shakayf) y los distritos al centro-este de la ciudad (Farafira, bordeando la antigua Ciudadela).

  • El campo de refugiados de Handarat es liberado el 29 de septiembre, haciendo que la ofensiva por el norte avance hacia Shakay y el emblemático hospital Kindi (bajo control yijadista desde 2013).

  • El hospital oncológico de Kindi fue primeramente retomado el 30 de septiembre, preparando el terreno para el asedio a Bustan al-Basha. Ese mismo día, fuerzas de la Guardia Republicana del ejército y de Liwaa al-Quds abrieron otro frente en el norte, en el distrito de Suleiman al-Yalabi, apuntando hacia el bastión yijadista de Shajur, inmediatamente al este del primero.

  • El 30 hubo un contrataque de Fatah Halab contra el hospital, mientras que la Guardia Republicana y Liwaa al-Quds avanzaban sostenidamente sobre Bustan al-Basha, desplazándose de norte a sur. El mayor general Zaid Saleh, comandante supremo del ejército en Alepo, declaró a Al Masdar News que 2 mil 500 efectivos seguían operando al este de Alepo, y que Yaish al-Fateh preparaba una contraofensiva desde Idlib, concentrando hombres y preparando vehículos suicidas.

  • El 1 de octubre, avanzaba la retoma de Bustan al-Basha, apuntando hacia el distrito de Ayn al-Tal, buscando conectar con la defensa del Hospital Kindi, asediado por Fatah Halab. Mientras tanto, continuaban los enfrentamientos en el distrito de Suleiman al-Yalabi, con el distrito Shajur y la planta de bombeo de agua de la ciudad como objetivos. Ese mismo día avanzaron hasta la zona industrial del distrito de Shakayf y la guarnición de Alepo. En la noche, las fuerzas que avanzaban desde Shakayf alcanzaron las canteras de Barakah, poniendo al Hospital Kindi en la mira.

  • El 2 de octubre ya era un hecho el colapso de la primera línea de defensa de Fatah Halab en todos los frentes, a pesar de una oposición feroz. Ese mismo día la Guardia Republicana proclamaba el control absoluto sobre los restos del Hospital Kindi.

  • (Cuando recuerdes ese nombre, recuerda también su destrucción, recuerda a sus defensores de 2013, y sobre todo, recuerda esa imagen donde los últimos sobrevivientes fueron fusilados públicamente, y en esa imagen, recuerda las miradas entre serenas, angustiadas y resignadas de los fusilados antes del disparo.)

  • El 3, las milicias palestinas de al-Quds y la Guardia Republicana tras avanzar desde el Hospital, entraban en el distrito de Owiyah. Así, la ofensiva del norte, para ese día, avanzaba por tres líneas: desde Barakah-Hospital Kindi (provenientes desde el campo de Handarat y la zona industrial de Shakayf) hacia Owiyah y las canteras de Bureiy, otra en Bustan al-Basha y una más desde Suleiman al-Yalabi hacia Shajur y la estación de bombeo de agua. Por la tarde, se consolidaron posiciones en Owiyah, estableciendo vista hacia la carretera de Yandul.

  • Ese mismo día, otra brigada (la 102) de la Guardia Republicana con apoyo de Hezbolá reabría el frente por el sur atacando de nuevo el complejo de viviendas 1070 enfilando hacia el distrito de Ameriyah. Este fue el escenario de la ofensiva yijadista de julio-agosto que buscaba romper el cerco del ejército contra ellos en la zona.

  • El 4, un día después de que era un hecho el fin del diálogo entre Rusia y Estados Unidos, la embajada de la Federación Rusa en Damasco fue bombardeada con cargas de mortero desde el barrio de Jobar, controlado por yijadistas, sin reportar mayores daños o víctimas.

  • Mientras esto sucedía, yijadistas lanzaron misiles contra la Universidad de Alepo con el solo propósito de atacar a civiles y minar la moral. Por el sur, el ejército y Hezbolá marchaban sobre el distrito de Sheik Said, apuntando hacia Ramusah. La triple ofensiva del 800 regimiento de la Guardia Republicana y los palestinos (habitantes de Alepo) de Liwaa al-Quds presionaba hacia la Ciudadela y Suleiman al-Yalabi, acercándose a la planta de agua y tratando de conquistar posiciones en el eje Shakayf-Owiyah.

  • El avance de la brigada 102 de la Guardia Republicana el 5 de octubre sobre Bustan al Basha comenzó a reconectar dicho distrito con el mayoritariamente kurdo de Sheikh Massud. Ya en este punto, desplomadas las defensas del Fatah Halab, los enfrentamientos se dan directamente con el Frente Nuradin al Zinki (los que en meses anteriores torturaron y decapitaron a Abdulah Issa, un niño palestino de 14 años). Las fuerzas aéreas sirias y rusas atacaban el complejo residencial 1070, Sheikh Said, Owiyah y Bustan al-Basha. Lo que permitió un sustancial avance en la reconquista de edificios y posiciones claves en varios distritos.

  • Para esa misma noche, 80% del distrito de Bustan al-Basha ya se encontraba bajo control de la Guardia Republicana y Liwaa al-Quds. Habilitando a que el ejército sirio avance sobre el distrito de Ain al-Tal, conectando con Owiyah, preparando las bases para una plataforma capaz de atacar el nervio central del este de Alepo, presionando por todos los frentes, y certificando el colapso de las defensas terroristas.

  • En la noche, el ministerio de defensa sirio anunciaba la disminución de los ataques aéreos sobre el frente con el propósito de permitir a los civiles en las zonas asediadas huir de los ataques, a pesar de mantener operaciones en distintos ejes de la batalla, subrayó Al Masdar News, como parte de una petición humanitaria de la ONU.

  • El 6 en la mañana (hora siria), el Frente Nuradin al-Zinki controlaba menos de la mitad del distrito de Bustan al-Basha. Para la noche, los avances sobre Owiyah consolidaron la línea de suministro del ejército, mientras que se reconquistaba definitivamente el distrito de Sueilman al-Yalabi (controlando la planta eléctrica), poniendo en la mira el bastión yijadista de Shajur.

  • El mismo día, el enviado especial de la ONU en Siria, Staffan de Mistura, proponía la evacuación de los militantes del ex al-Nusra renombrado Yaish Fateh al-Sham (al-Qaeda en Siria) de los distritos del este de Alepo hacia la provincia de Idlib, "por el bien de preservar el resto de la ciudad".

  • Cerrando el 6 de octubre, el ejército sirio y sus aliados arrinconan a los yijadistas en dirección al distrito de Shajur desde la colina de Halab (con vista desde Bureiy).

  • El 7, el canciller ruso, Serguei Lavrov, declaró en rueda de prensa que Rusia estaba dispuesta a formalizar el plan de evacuación de las Naciones Unidas, de haber claridad y voluntad en la contraparte yijadista. Al poco tiempo, Yaish Fateh al-Sham rechazaba oficialmente la propuesta de la ONU, "a pesar de encontrarse rodeados por el ejército sirio", subraya la nota.

  • Por otro lado, y como en días anteriores, los rebeldes continuaron con ataques sostenidos contra zonas residenciales (y habitadas) contra la población al oeste. (No sobra decir que Al Masdar recoge una nota de la agencia Reuters señalando que la mitad de los civiles atrapados en el este quieren abandonar la zona, de ahí la propuesta de la ONU y la reducción de ataques aereos de la fuerza aerea siria).

  • Para la mañana del 7, el ejército aseguró su posición en Bustan al Basha, la Guardia Republicana y Liwaa al-Quds avanzaba tras duros combates por el distrito de Owiyah, mientras que por el sur de la ciudad, el ejército y Hezbolá emprendieron dos oleadas (con apoyo aéreo ruso) sobre Sheikh Said y el complejo 1070. Producto de la ofensiva, se logró tomar las colinas estratégicas del primero logrando establecer control de fuego sobre el distrito.

  • Así se ilustra la progresión dentro del mapa de la ciudad:

  • Un feroz contrataque de Yaish al-Fateh (capitaneado por los ex al-Nusra-"ex al-Qaeda" de Yaish Fateh al-Sham), la noche del 7, hizo retroceder los avances por el sur en Sheikh Said, mientras que el Frente Nuradin al-Zinki retomó varios puntos en Suleiman al-Yalabi, por el este.

  • El 8, la fuerza aérea rusa realizó 25 ataques aéreos contra los movimientos de Yaish al-Fateh en Sheikh Said y los alrededores, debilitando las defensas de los yijadistas al sureste. Al mediodía, por otro lado, una vez más la 102 brigada de la Guardia Republicana y los milicianos palestinos de la Brigada al-Quds consolidaron posiciones, ahora en el distrito de Owijah, cerrando aún más el cerco, toda vez que se hace efectivo el contrataque en Bustan al-Basha.

  • Al cierre de este recuento (8 de octubre en la tarde, hora de Caracas), es lo que las fuentes consultadas informan. La intensidad de la confrontación promete aumentar mientras que el ejército sirio avance, y los yijadistas endurezcan la resistencia, jugándoselo todo, a la espera de que refuerzos desde otras provincias (Idlib o Hama) se enrumben hacia Alepo. La mayoría de estos intentos han sido frenados en seco por los cazas y los bombarderos rusos. Mientras que en el frente de Hama, como veremos más adelante, otro factor sabotea el contrataque yijadista.

Puede que en un primer momento, la enumeración de nombres y lugares resulte excesivamente detallado, algún genio sostendrá que es innecesario, y frente a ese argumento "potencial", se describe acusiosamente el avance de una forma bastante difícil de cuestionar en la veracidad de los datos (y sus fuentes), vacunando la lectura de una campaña mediática en contra, incapaz, ni siquiera en las más altas esferas, de manejar el mismo dato con el mínimo de rigurosidad o seriedad.

El eje de la resistencia aprovecha la guerra entre yijadistas para tomar posiciones

(Otras) breves noticias de la guerra

A falta de espacio, vale decir lo siguiente sobre la tendencia general sobre el resto de los teatros de operaciones en activo, en este preciso momento, en toda la cartografía siria: a grandes rasgos, la constante sigue siendo la recuperación de más territorio por parte de las configuraciones de aliados de acuerdo a la zona (mención aparte tendrá el norte rural de la provincia de Alepo, donde se desarrolla, a partir de la ocupación ilegal del territorio del norte por parte del ejército turco, una dinámica relativamente separada del resto).

Este panorama de reconquistas territoriales por parte de las fuerzas de al-Assad no puede tratarse únicamente de maniobras estrictamente militares, así se hayan valido de esa presión para alcanzarlos: pero así como en algunos lugares el conflicto termina configurándose como una guerra de aniquilación (lo vimos más arriba), en otros frentes también han sido empleados medios políticos entre rendiciones, evacuaciones de yijadistas e, incluso, por acciones masivas de la población civil, como en al-Hama, suburbio de Damasco.

Estas reconquistas, cuando no son desmantelamientos de ofensivas yijadistas o avances contra posiciones de al-Qaeda, el Estado Islámico o columnas del "Ejército Libre Sirio", son verificables en las provincias de Homs, Daraa y Deir Ezzor, en las zonas rurales de la provincia de Damasco, en la provincia de Latakia.

Pero además, la provincia de Hama es hoy en día el escenario de una sanguinaria guerra civil intra-yijadista entre Jund al-Aqsa (filial de al-Qaeda) y Ahrar al-Sham, en la que media Yaish al-Fateh. A finales de septiembre, desde esta provincia comenzó una ofensiva para cortar las líneas de suministro que conectaban a Alepo con el resto de Siria hacia el sur. Por lo que la tragedia yijadista es doble, cuando el ejército sirio y los aliados también recuperan territorio desde hace dos semanas producto de dicha ofensiva, y sacan ventaja de la guerra civil interna.

El mismo escenario se reproduce en la provincia de Idlib (frontera con la de Hama, Alepo y Turquía), que ha permanecido bajo control de la alianza de Yaish al-Fateh desde mediados de 2015.

La (otra) guerra de la población civil contra la ocupación

Este punto es absolutamente necesario. Ha sido un dato que descaradamente la maquinaria de los medios occidentales han procurado silenciar y ocultar a niveles extremos: y se trata de la feroz resiliencia de la población civil a lo largo del país. Siempre ocurre inmediatamente después de ser expulsados cualquiera de los grupos "rebeldes".

Una vez liberado un poblado, un sector de la ciudad, o la ciudad completa, la población civil comienza a instaurar su propia dinámica. Se esfuerza por retomar voluntariosamente el hilo de la vida diaria, en una lucha de reconquista ya no del terriotorio sino de la normalidad -su normalidad- que le había sido arrebatada con la guerra. La voluntad de reconstrucción sobre las ruinas de la guerra persiste siempre.

Ese esfuerzo de reapropiación de la rutina, del cotidiano, lo componen quienes aguantaron el asedio o la ocupación en el mismo territorio, y quienes, desplazados internos, regresan lo más pronto a emprender la misma tarea. Más allá: esta suerte de vanguardia, en realidad, materializa la misma voluntad de quienes hoy se encuentran en campos de refugiados o que se suman a la migración fuera de Siria, que hayan llegado como hayan llegado, sean partidarios del gobierno de al-Assad o pertenezcan a la verdadera oposición sensata y moderada que también rechaza la intervención extranjera.

La voluntad de reconstrucción sobre las ruinas de la guerra persiste siempre

Lo que en su contrapartida explica también la abusiva hostilidad armada de las formaciones terroristas.

En su reciente entrevista para la agencia AP, el presidente al-Assad recordó que en las últimas elecciones presidenciales, muchos de los migrantes y refugiados, desde otros países, votaron a favor del partido gobernante, "así que no es cierto que abandonen Siria a causa del gobierno", puntualizó, sino producto de la penuria de la guerra y la imposibilidad de quedarse y subsistir.

Es ahí donde se complementa el círculo de la resistencia, lo que seguramente debe constituir una inyección moral para la tropa que pelea encarnizadamente precisamente por esa existencia. Por el incuestionable derecho de que la vida en Siria, bajo identidad siria y entre el mismo pueblo sirio, sea algo ejercido de acuerdo a su designio y no el de una agenda de macroexterminio sistemático por intereses políticos, geopolíticos, energéticos y financieros que borronean toda razón y motivo humano, que todo lo frivoliza y lo aplana.

Este debe ser el primer ejemplo y el elemento cardinal para organizar el mapa de la guerra en Siria. El otro punto esencial es el comunicacional.

Al día de hoy y empleando los sinnúmeros recursos de los que dispone, Occidente no ha logrado imponer un cerco informativo-propagandístico alrededor de Siria. En el frente de la propaganda, los medios de comunicación anglo-occidentales no se granjean victoria significativa alguna.

Los medios de comunicación no han logrado, a pesar de tanto y de todo, imponer una narrativa que termine de consolidarse, que legalice sus acciones y que silencie al aparato comunicacional que se le enfrenta.

Los medios digitales en especial, dentro y fuera de Siria, han sido capaces de contraponer las falsas matrices y además instalar una narrativa que efectivamente contrarresta, con datos, hechos y fuentes directas, con la verdad, todos los vastos esfuerzos por dominar la batalla por la opinión.

Esto sólo puede ser producto de una lógica comunicacional que se entiende de una vez (geo)política y que prescinde, por lo tanto, de la estéril necesidad de perder el tiempo con apriorismos ideológicos o de una espectacularización de la política que en poco tributa a la guerra informativa.

Ha sido, también, el resultado de medios independientes que no obstante son apoyados o son conformados con capital de los distintos Estados y gobiernos proponiendo un modelo comunicacional efectivo (y de ahí la urticaria global contra Russia Today o Sputnik, por solo mencionar a los más visibles y satanizados).

El acopio de datos para la secuencia que se leyó más arriba fue producto precisamente de servicios informativos como Al Masdar News, Al Manar y Southfront con fuentes directas, y en el caso de Al Masdar casi en tiempo real. En ese sentido, este último representa el mejor ejemplo de un medio con una clara posición política que promueve información veraz, rigurosa y contrastada, sin ideologicismos automáticos y sin la necesidad de recordar a cada rato al servicio de cuál causa está y lo buena que es.

Digan lo que digan los medios pro-intervención, es poco lo que ocurre ahí a favor de su agenda

Esta alternativa era casi imposible en otro tiempo. Sin ir tan lejos, ahí están la segunda invasión norteamericana contra Irak en 2003 y la invasión a Libia en 2011, donde tal vez todavía no era suficiente la fortaleza de la nueva red contrainformativa que se vertebra a nivel global. Tema que quedará patente a la hora de abordar los principales mitos de la ofensiva mediática en la próxima entrega.

Mientras tanto, en el plano global de la misma guerra, el desvarío estadounidense y sus demostraciones musculares han encontrado una clara barrera en la capacidad de respuesta rusa, incrementando aún más los niveles de aparente amenaza de una conflagración aún mayor, más peligrosa y destructiva (o de un bluff nivel Casa Blanca). Y su detonante es el actual estado de las cosas en la batalla de Alepo: digan lo que digan, es poco lo que ocurre ahí a favor de su agenda.

Alepo, por su inherente carga histórica, por el envión moral que hoy representa para la Siria que resiste, su significado en vidas y sufrimiento, en toda su devastadora dimensión, trágica y por lo tanto épica, por la mezcla de todo, no sólo es ese campo de batalla, sino que automáticamente derivado de toda esa mezcla, Alepo es un símbolo.

Porque un símbolo se hace a partir de una conglomeración de elementos que le dan vitalidad y por lo tanto significación con profundidad de contacto con la fibra humana común. O así debería serlo, para todos nosotros.

A pesar de la distancia, a pesar de (tormentosamente) vivirlo y estudiarlo desde la distancia de las redes (y desde el combate informativo), y por sobre todas las cosas, espantando la lógica de coliseo asidua al consumismo político, en el que mediáticamente se teatralizan lo que son una suma de vidas concretas bajo la identidad siria que pelean por seguir existiendo bajo esas coordenadas, espantando la lógica de espectadores que ven desde la tribuna cómo se matan abajo en la arena, en Alepo se juega mucho más que un espacio geográfico.

Diferencias aparte, la comparación no es gratuita ni desmerece su lugar en la historia: Alepo ya es Stalingrado. Y su liberación volteará la guerra.

Notas relacionadas