Sentando las bases del análisis

Todo lo que necesita saber sobre la guerra contra Siria en este momento (I)

Analizar el conflicto armado que todavía asola a la nación siria se vuelve una tarea complicada. Cualquier dato o acontecimiento en curso arroja más información (sobre un ambiente de por sí saturado) bastando un instante para que el panorama se reconfigure cada semana y obligue a una nueva actualización que logre acompañar el paso del tiempo con el de la información. Asunto verdaderamente difícil. Es por eso que Misión Verdad la asume presentando un trabajo en varias partes (aún en desarrollo) que intente abarcar todo lo posible.

El problema radica en que nuestra visión de una guerra mundial depende de cómo la definamos. Dicen que los generales siempre se preparan para la guerra anterior. La cosa es que en la conciencia de masas, incluso en la de los profesionales, la visión de la guerra estará basada en la última. Todo el mundo piensa que se asemejará a la Primera o la Segunda Guerra Mundial. Y el problema con el fenómeno de las guerras mundiales es que no están limitadas a estas dos. Las guerras mundiales son un atributo característico de la era capitalista, porque el capitalismo es el único sistema global y las guerras por la hegemonía dentro del sistema capitalista siempre han tenido un carácter global...

Andréi Fursov

Cinco premisas funcionales

  1. Tal como reza la cita del intelectual ruso puesta más arriba, el "tipo", naturaleza y/o características de las nuevas guerras (no sólo en Siria, sino en Venezuela, Filipinas, Ucrania, etc.) suelen medirse a partir de precedentes y experiencias anteriores, y el problema con ese punto de partida analítico es que condiciona y prefigura una razón mediática que apenas es coherente con un primer plano del pensamiento, el más elemental, que reduce las guerras a dos antagonistas enfrentados por un solo objetivo en disputa, cuando en realidad, y más ahora, abarcan mucho más territorio del que se ve, involucra demasiados actores como para reducirlo a la lógica binaria y obstruye (intencionadamente) la capacidad de interpretación sobre el hecho concreto que se construye frente a nosotros, abarcando al mundo entero en términos globales, pero sin dejar acusar un acentuado carácter local y específico. Una guerra dentro de otra dentro de otra.
  2. Un conflicto político y armado que involucra actores y factores de más de 80 naciones es imposible reducirlo a la categoría de "guerra civil". Siria es una metáfora del mundo, y como tal, es ahí donde se prefigura el destino global de los próximos años. Cinco años después, más capas de acción e intereses se agolpan, llevando al país del Levante al foco central de cruce e intersección de agendas, intereses y voluntades geopolíticas.
  3. Sobre el mismo terreno se juega a la vez el choque en su dimensión maximalista entre las superpotencias (EEUU/OTAN, Rusia/China); se disputa, también, la configuración regional del llamado Oriente Medio entre modelos políticos, uno multirreligioso y otro bajo la interpretación más primaria de la ley islámica (la sharia); encubiertos, a su vez, bajo una (interesada) interpretación arbitraria y artificiosa de la fitna (la división suní-chií) para consumo mediático y la ejecución geopolítica de la agenda occidental que se apoya en el vasto rosario de formaciones armadas y financiadas por Estados Unidos vía Turquía, Catar y/o Arabia Saudita, anudando todos los intereses bajo ese programa de acción (que ejecutan las variaciones bajo los paraguas de al-Qaeda, el Estado Islámico y el "Ejércitio Libre Sirio"), donde se concreta, a su vez, el salto de lo rigurosamente local con la acción global.
  4. En este punto (1 de octubre), y luego del fracaso del cese al fuego "acordado" el 9 de septiembre (subraye comillas) en Ginebra entre Rusia y Estados Unidos, a efectuarse a partir del 12 y que culminó el 19 de septiembre, el movimiento de todos los elementos prefigura el paso hacia una nueva etapa ampliada en el que el carácter cada vez más abierto de enfrentamiento político entre el campo multipolar (defendido por el gobierno sirio, Rusia, Irán, Irak y Hezbolá) y el unipolar (ejercido por Estados Unidos, las petromonarquías del Golfo Pérsico, Israel y la OTAN/Unión Europea) con una torpe histerización del establishment de la política exterior norteamericana y el Pentágono, el ingreso a un panorama bélico posiblemente desconocido e incierto se sugiere con más fuerza. A lo que debe sumarse, dentro de estas redes y puntos de choque, el despliegue y ejercicio de actores no-estatales (ONGs como los llamados "Cascos Blancos") y combatientes mediáticos irregulares como actores de peso decisivo que modifican aún más el (macro)teatro de operaciones. Porque el aumento de la ofensiva militar va a la par de una escalada en la guerra de la información, de mayor dimensión y alcance. La invasión a Siria es doble.
  5. La razón fundamental para la crispación sobre el terreno militar y el desmantelamiento vertiginoso de la iniciativa política se debe centralmente a la lenta y paulatina reconquista de la ciudad de Alepo de la mano de las fuerzas del ejército sirio y los grupos que lo apoyan. Sea cual sea el rumbo de la guerra, mucho se definirá a partir de la retoma (o no) de la ciudad otrora más grande de Siria, principal polo comercial-industrial antes de la guerra, y patrimonio cultural de la humanidad (lo que le atribuye una profunda razón simbólica y humana).

La invasión a Siria es doble

"El piso de arriba" de la guerra

Quiérase o no, es meritorio invertir el proceso del análisis e ir de lo más general a lo particular (y finalmente al resto de elementos orbitantes) para comprender el grado de implicación que en primer lugar abarque los pasillos del poder, para poder seguir los hilos que lo comunican con el campo de batalla en sentido estricto, para, finalmente, poder darle medida a todo el marco global.

Esto se debe a que fuera del enfrentamiento armado (el primer plano), las agrupaciones terroristas (provenientes de la matriz al-Qaeda) que Occidente rebautiza como "rebeldes sirios" y "oposición armada" en cualquiera de sus variaciones, están subordinados y condicionados a lo que decidan los Estados Unidos (de forma abierta o encubierta), expresándose en la ejecución logística que realizan los actores regionales subordinados en contacto con los terroristas, traduciéndose o bien en reacomodos políticos entre los grupos armados y/o en el suministro de nuevo armamento y soldados para sus filas, provenientes de todo el mundo.

Así, el choque diplomático entre Rusia y Estados Unidos hace que el último mueva piezas desde la cima hasta la base, desde el Consejo de Seguridad de la ONU al suicida que explota en un camión cargado de explosivos contra posiciones del ejército sirio.

Y el pasado mes de septiembre nunca fue más transparente para exponer cada uno de estos desplazamientos y su resultado. Incluyendo la (fallida) operación de propaganda de hoy en día, promovida por los medios occidentales que buscan justificar lo injustificable y fracasa en encubrir relaciones, motivos particulares e intereses: al-Qaeda al servicio de los Estados Unidos y la manifiesta incomodidad que produce en Washington, Londres o Tel-Aviv el actual ciclo de lentas pero múltiples victorias militares del Eje de la Resistencia a lo largo del territorio sirio.

La turbulencia: ¿por qué la Casa Blanca volvió a pedir un cese al fuego para septiembre?

Hay que rebobinar un poco y remontarnos al pasado reciente para entender la razón y forma de la conducta esquizoide que tuvo el trío de poder norteamericano. Trilogía que se compone de la Administración Obama, el Pentágono y el Estado profundo con la CIA como brazo ejecutante de los planes (la llave de poder que sintetiza el aparato de seguridad gringo, las corporaciones y sus respectivos actores políticos en todas las estructuras del Estado y el gobierno federal), donde se expresan objetivos más o menos comunes, pero que chocan sordamente entre sí en los medios para llegar al fin.

El yijadismo global ha sido pensado y diseñado por los EEUU para desestabilizar el Medio Oriente

En julio y agosto, el Ejército de la Conquista, paraguas de todas las formaciones militares que participan en Alepo liderizadas por el (ex) Frente al-Nusra (al-Qaeda en Siria), proclamaba una ofensiva en seis fases para la ocupación definitiva de la ciudad de Alepo, capital de la provincia del mismo nombre, fronteriza con Turquía.

Para tales efectos se dispuso de un ejército de 10 a 15 mil hombres, recién dotado de armamento y juguetería militar. Luego de semanas de profundo desgaste, la tal ofensiva general fue detenida y derrotada, lo que podía generar las condiciones para un contrataque eficaz del lado del ejército sirio y la fuerza aérea rusa.

Es en ese momento en el que vuelven a reactivarse las negociaciones en Ginebra, frenando la posible contraofensiva mientras se concentraban las energías del conflicto, una vez más, por canales diplomáticos y por insistencia de los Estados Unidos.

El objetivo de dicho cese, además del intento "formal" de devolver la guerra a la mesa de negociaciones, consistía en la desmilitarización de las rutas de suministro a Alepo para el ingreso de ayuda humanitaria para la población civil.

Desde la invasión "rebelde" de 2012, el oeste de Alepo ha estado bajo control gubernamental, mientras que, al este, predominan las formaciones armadas yijadistas. La abrumadora mayoría de la población civil se concentra en los distritos al oeste, y apoya al gobierno de Bashar al-Assad. Al este, los reductos civiles, rehenes de los grupos armados, son usados como escudos humanos.

La batalla de Alepo es hoy en día el centro de la guerra, la está ganando el ejército sirio con el apoyo de Hezbolá, las milicias de las Fuerzas de Defensa Nacional y la fuerza aérea rusa; y ahora redoblan la marcha, mientras que políticamente se prenden las alarmas en Estados Unidos y Occidente lanza todos los recursos asimétricos que compensen en lo informativo lo que se está perdiendo sobre el terreno, criminalizando las razones de la victoria siria mientras glorifica la derrota de los grupos terroristas.

Como se verá en la próxima entrega, la forma en que la parte terrorista/estadounidense dinamitó el cese al fuego del 12 de septiembre prefigura, en su caída moral, las nuevas dimensiones que, al menos por voluntad, algunos grupos políticos se disponen a ejecutar sobre las verdaderas razones de la guerra y sus motivos, toda vez que, se insiste en eso, no sólo en Alepo sino a lo largo del territorio sirio, el ejército continúa recuperando territorio.

A un año de que la intervención rusa replanteara la correlación de fuerzas en Siria, el verdadero y actual estado de las cosas, bajo la ofensiva informativa, la agenda política de fondo, pensada y diseñada por Estados Unidos al menos diez años atrás, cuando se decidió usar al yijadismo global como instrumento desestabilizador que, comenzando con Siria y Líbano, apuntara contra Irán.

Hoy se trata de un dato en evidencia, como se demostrará en el plano diplomático, sobre el campo de batalla, en los medios y sobre el plano regional. Que es la secuencia de esta serie.

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