Siria: EEUU se mete de cabeza para "salvar" a los mercenarios de la OTAN

-Estados Unidos vuelve a agitar el fantasma de las armas químicas, según ellos usadas por el Ejército Árabe Sirio (EAS) contra la población. Francia e Inglaterra le hacen el coro. Pero Rusia ya descartó esa pruebas, por vagas e irresponsables, recordando que fue el mismo Assad el que solicitó a la ONU para que iniciara una investigación sobre su uso.

-Deliberadamente, los poderes occidentales -"pruebas" falsas en mano respecto a la responsabilidad del EAS-, omiten que el mes pasado se detuvieron a militanes del Frente Al Nosra (Al Qaeda en Siria) en Turquía con gas sarín. Así como, recuerda el Primer Ministro ruso, Vladímir Putin, se desmanteló del lado de la frontera iraquí un laboratorio para armas químicas de los mercenarios del Ejército Sirio Libre (ESL).

-Carla del Ponte, comisionada por la ONU, denunció que el gas sarín sí fue empleado, pero por los mercenarios.

-Las armas químicas son la "línea roja" de Obama. El año pasado lo repitió varias veces sin tener pruebas concretas o hacer algo al respecto. Sin embargo, vuelven a hablar de que el gobierno sirio volvió a cruzar la "línea roja". La única razón: la derrota militar de los mercenarios es inminente. Así que obliga a calibrar de nuevo los mecanismos de intervención. Para ello, se valen del expediente iraquí: las inexistentes armas de destrucción masiva que fueron la excusa para invadir Irak el 2003.

-Esa clase de procedimiento tiene por nombre "operación de bandera falsa", y ha sido, desde siempre, el recurso del Pentágono para iniciar un casus belli contra cualquier país incómodo e iniciar una guerra. Algo que no se puede lograr sin un fuerte apoyo mediático. Desde la invasión a Cuba y Puerto Rico en 1898 (bajo la excusa de que España había atacado a la fragata Maine), pasando por el "incidente" de la Bahía de Tonkin (en Vietnam) ha sido la misma cartilla.

-Todavía no se ha definido del todo cuál será la forma en que EEUU dará "apoyo" a los mercenarios. Pero se habla de levantar -como en Libia- una zona de exclusión aérea desde Jordania ("corredor humanitario" incluido), al sur de Siria y otra zona en la frontera con Turquía (por el norte), con F-16 y mejor equipamiento militar, según reporte del Wall Street Journal. La campaña de rescate territorial que lleva el EAS se concentra actualmente al norte de Siria, de Homs hacia Alepo, de ahí que propongan fortalecer militarmente el sur del país.

-El eufemismo empleado por la administración Obama para la escalada en la ayuda militar a los mercenarios lleva por nombre "Armas por la paz", que ya la despliega con armas ligeras y municiones y que ahora pasará a ser armas pesados y parque antiaéreo. Lo dice el Premio Nóbel de la Paz.

-Sin embargo, el principal obstáculo para la intervención son los vetos de China y Rusia en el Consejo de Seguridad de la ONU, para poder proceder a la intensificación interventora EEUU procederá igual que con Irak en 2003: su decisión no pasará por el Consejo de Seguridad. Y esto lo saben Rusia y China, pero sobre todo Irán y Hezbolá que ya actúan en consecuencia.

-Pero siempre hay algo más cuando se trata de armas, y es su negocio. El periodista Robert Fisk, tal vez la voz más seria y autorizada para hablar sobre los temas del mundo árabe sin el filtro neocolonial de la plataforma mediática dice lo siguiente:

"Cualquiera que crea esto no sabe nada de la guerra, los asesinatos, la barbarie y, sobre todo, de la avaricia. Porque las armas no es un asunto de fusiles. Son divisas. Son dinero. Son mercancía rentable desde el momento en que las envías al otro lado de la frontera. Su valor, en dólares norteamericanos, libras esterlinas, libras sirias o dinares qataríes es infinitamente más importante que su uso en la batalla.

Los poderes occidentales están peligrosamente cerca de inundar Siria con armamentos y municiones que oficialmente irán a manos de los rebeldes "buenos" pero que rápidamente pasaran a manos de los rebeldes "horribles", que venderán algunas de ellas a Al Qaeda, a insurgentes iraquíes, tropas sirias, milicianos malienses, talibanes combatientes y sicarios paquistaníes. Las armas son dinero. 

Funciona así. Los rebeldes "buenos" reciben misiles antiaéreos para emplearlos contra los helicópteros y Migs de Assad. Gracias -"shukran"- dirán los rebeldes "buenos". Pero una vez de ese lado de la frontera, los rebeldes "horribles" del frente Al Nosra le harán una oferta a los rebeldes "buenos" que no podrán rechazar: o miles de dólares o la amenaza de hacerse con las municiones (cortada de cabeza opcional), o una mezcla de ambas. Por una suma considerable, los rebeldes "horribles" se dividiran las ganancias con sus compadres de Irak. Pregúntenle a los soldados sirios -como lo hice yo- y ellos le dirán que ellos también prefieren que las armas lleguen a los rebeldes "buenos", que siempre huyen en retirada -porque los rebeldes "horribles" de Al Nosra siempre pelearán hasta que quede en pie el último hombre".

-Porque una invasión es un asunto de dinero, el resto es secundario. Bien lo saben los opositores venezolanos que fueron a San Antonio, Texas, a negociar 18 cazas para apostarlos en una base militar norteamericana en Colombia.

-Las invasiones siempre son financiadas por los traidores a la patria.

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