Semana cuatro de la intervención rusa en Siria: evaluando la Declaración de Viena

Yo diría que, al menos hasta ahora, Rusia ha logrado objetivos muy importantes en su intervención en Siria. El más importante es que la intervención obligó a Estados Unidos a aceptar una conferencia en la que todos los actores regionales, entre ellos Irán, serían invitados. Al final de sus debates, la conferencia adoptó una declaración conjunta que he republicado completa aquí. Creo que esta declaración representa una importante derrota diplomática para Estados Unidos y una nueva victoria diplomática para Rusia. A continuación algunos de los puntos que se han acordado (indicando entre paréntesis la sección correspondiente).

  • Irán participará en las negociaciones sobre el futuro de Siria (preámbulo).
  • No se permitirá la división de Siria (#1).
  • Siria no será gobernada por un régimen religioso (#1).
  • El ejército sirio no será desmantelado (#2).
  • Daesh y otros grupos terroristas deben ser derrotados (#6).
  • El pueblo sirio deberá elegir a su líder (#8).

Ahora traduzcamos esto en términos políticos y veamos qué es lo que implica.

  • Estados Unidos ha fallado en aislar a Irán, cuyo rol crucial es ahora reconocido por todos.
  • A Estados Unidos no le será permitido dividir entre un Wahabistán y un Alawistán.
  • A ninguna de las facciones apoyadas por Estados Unidos (todas religiosas) les será permitido gobernar.
  • El ejército sirio (el cual es sólidamente pro Assad) no será desmantelado o desarmado.
  • Todas las facciones apoyadas por Estados Unidos (todas extremistas wahabi) deben ser derrotadas militarmente.
  • A Assad le será permitido permanecer en el poder (ya que él es, de lejos, el líder más popular).

Estados Unidos está obligada a contradecir sus objetivos con su política de facto

Ahora, no soy estúpido o ingenuo como para creer por un segundo que Estados Unidos cumplirá con esos términos. Muy por el contrario. Todo lo que estoy diciendo es que Rusia ha infligido simplemente otra enorme derrota diplomática a Estados Unidos similar a la de Lough Erne o los Acuerdos de Minsk-1 y Minsk-2. En Lough Erne, por ejemplo, Estados Unidos tuvo que aceptar la siguiente declaración: "Llamamos a las autoridades y a la oposición siria en la Conferencia de Ginebra a comprometerse de forma conjunta a destruir y expulsar de Siria a todas las organizaciones e individuos afiliados a Al Qaeda, y cualquier otro actor no-estatal relacionado con el terrorismo". En otras palabras, ¡se les dijo a los wahabitas vinculados con Daesh que unieran fuerzas con el ejército sirio para derrotar a Daesh! Por supuesto, todos sabemos que esto no sucedió. Pero lo que es importante aquí es que las acciones y las políticas de Estados Unidos son tan indefendibles que Estados Unidos tiene que condenarlas o, al menos, contradecirlas, en cualquier foro público. Déjenme repetirlo una vez más: lo que Estados Unidos está haciendo en el terreno, en realidad, está en completa y total contradicción con la política declarada por Estados Unidos.

Acciones/políticas/objetivos de EEUU Política oficial de EEUU en Siria
Apoyo militar total para Daesh Categórica oposición a Daesh
Promoción de un régimen wahabita Promoción de un régimen secular
Ruptura de Siria El mantenimiento de una Siria unida
Destrucción del ejército sirio Mantener un ejército sirio
Remoción de Assad a cualquier costo El pueblo sirio tiene que decidir por Assad
Sabotaje a todos los esfuerzos rusos Colaboración con Rusia
Cambio de régimen en Irán Irán como un socio

Aunque, al menos hasta ahora, EEUU ha logrado hacer exactamente lo contrario de lo que ha venido declarando, esto se vuelve extremadamente difícil en el momento en que el ejército ruso está involucrado directamente. Esto fue muy bien ilustrado por el momento surrealista en el que, tras las acusaciones estadounidenses de que Rusia estaba bombardeando a los chicos "equivocados", EEUU se negó a suministrarle a Rusia una lista de chicos malos y buenos.

Esta táctica, forzar a EEUU a acordar formalmente algo a lo cual se opone es lo que Putin hizo también en los Acuerdos de Minsk-2, donde los rusos básicamente forzaron a EEUU y a su régimen títere a aceptar un diálogo con los novorrusos, incluso a pesar de que dicho diálogo estaba absolutamente fuera de discusión. Esto es lo que Rusia está haciendo ahora: forzando a EEUU a negociar con Assad e Irán.

Por el contrario, las acciones y políticas declaradas por Rusia son muy simples, directas y en total conformidad unas con las otras: derrotar a los terroristas, apoyar al gobierno legítimo de Siria, defender el derecho internacional. En el caso de Rusia, no hay necesidad de esconder nada y, de hecho, los rusos han sido increíblemente transparentes respecto a sus operaciones.

Ambas partes están en una carrera contra el tiempo militar y diplomáticamente

Desde hace años EEUU ha estado soñando con hacerle a Assad lo que le hicieron a Hussein y Gadafi, y sin duda tienen el poder militar para hacerlo: lo que están descubriendo, para su gran angustia, es que Rusia es capaz de derrotar los planes de EEUU utilizando hábilmente una mezcla de intensa diplomacia y limitados esfuerzos militares. Hasta el momento, EEUU no ha encontrado una manera de hacerle frente a esta situación.

En el frente militar, la situación sigue siendo, en el mejor de los casos, compleja. Los mejores reportes sobre la situación de combate que he encontrado hasta ahora están, una vez más, en la página web del Coronel Cassad. Para no hacer el cuento largo, y para evitarles todos los detalles de batalla a batalla, al parecer el ejército sirio avanza lentamente en muchas direcciones, pero no ha sido capaz de sacar provecho de los ataques aéreos rusos y estos modestos éxitos tácticos no han producido ningún avance operacional. En términos simples: las fuerzas gubernamentales están luchando muy duro para lograr incluso modestos avances.

No estoy, por cierto, culpando de ninguna manera a los sirios por eso. El frente es extenso, complejo, los wahabíes están bien atrincherados, el contingente de la fuerza aérea rusa es muy pequeño y solo no puede hacer mucho. Un experto ruso declaró hoy que cree que el ejército sirio ha perdido unos 85 mil hombres desde que comenzó la guerra. Si eso es cierto, explicaría, al menos parcialmente, el hecho de que los sirios se vean sobrepasados y estén teniendo dificultades concentrando las fuerzas suficientes en un lugar determinado para lograr un avance.

Aún así, hay muchas posibilidades de que los esfuerzos combinados de los rusos y los sirios eventualmente produzcan un éxito operacional y que las fuerzas de Daesh se derrumben pronto, al menos parte del frente. El problema con esto es que ambas partes están en una carrera contra el tiempo: la próxima ronda de negociaciones está prevista a realizarse en dos semanas y, hasta ahora, ninguna de las partes tiene mucho que mostrar para ir a la mesa de negociaciones con una posición de fuerza.

Al parecer, los estadounidenses están planeando algún tipo de ataque sobre Raqqa, y quieren utilizar principalmente fuerzas kurdas. Si es así, entonces este es un plan bastante extraño. Después de todo, ¡¿por qué las fuerzas kurdas acordarían una operación tan peligrosa y potencialmente costosa (en términos de equipamiento y vidas) lejos de sus propias zonas, las cuales deben proteger en casi todas las direcciones?! En comparación, el plan ruso de destrabar el ejército sirio y ayudarlo a reconquistar Alepo y la carretera clave que une Damasco a Homs y Alepo parece mucho más realista, aunque llena de dificultades potenciales. Si los sirios no logran alcanzar estos objetivos en las próximas dos semanas, entonces esto va a complicar enormemente las próximas negociaciones y podría forzar a Irán y Hezbolá a comprometer una fuerza mucho mayor para dar alivio al ejército sirio.

Las siguientes dos semanas serán cruciales.


Tomado del blog del autor. La traducción para Misión Verdad y The Saker Latinoamérica la realizó Sergio Hernández.

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