SITE y el EI (y II)

Rita Katz, ¿sólo anti-yihadista?

El resbaloso perfil de la directora del grupo de inteligencia que "filtra" como primicia las decapitaciones y demás mensajes del Estado Islámico (EI) tiene un perfil bastante sugerente, por no decir descaradamente engranado en la trama de excepción del auge del grupo tafkiri.

La versión "oficial" de Katz es la siguiente y fue publicada por The New Yorker en uno de los pocos documentos que hay sobre su pasado:  

  • La presidenta de SITE nació en Basora, Irak, en 1963, y es una de los cuatros hijos de un empresario judío adinerado, que fue colgado por el gobierno de Saddam Hussein en 1968 bajo la acusación de ser un agente de espionaje israelí.
     
  • Luego de ser ejecutado, la madre de Katz supuestamente logró escapar del arresto domiciliario por haber drogado a los guardias que la custodiaban y se fugó primero hacia Irán y después hacia Israel, donde finalmente se instaló.
     
  • Ahí Katz vivió en el pueblo costero Bat-Yam, hizo servicio militar en las Fuerzas de Defensa de Israel y estudió política e historia en la Universidad de Tel Aviv hasta que se casó con un médico y éste ganó una beca en Washington para la investigación endocrinóloga en el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos.
     
  • Así fue que en 1997 se mudó a Washington junto a sus cuatro hijos, pero en los primeros meses no le fue bien y terminó por presentarse como asistente de investigación de habla árabe en el Proyecto de Investigación del Terrorismo del experiodista Steven Emerson, conocido por demonizar a la población árabe e incluso acusar a fachos islámicos de realizar el atentado de Oklahoma en 1995, lo que nuevamente fue mentira, como la historia mencionada más arriba.
     

En este contexto, se dedicó a monitorear los foros de yihadistas islámicos y realizar investigaciones sobre sus actividades, lo que la llevó a escribir el libro La extraordinaria historia de una mujer que fue encubierta para infiltrarse en los grupos radicales islámicos que operan en América, publicado bajo título anónimo por "miedo a represalias", lo que duró poco porque su identidad fue revelada. Según sus declaraciones, cuenta la historia de su infiltración en reuniones de organizaciones destinadas a financiar actos terroristas, entre las que mete en la misma bolsa a Al Qaeda con Hamas, la Yihad Islámica y Hezbollah, ésta última del eje chiita.

Los pelones y su papel propagandístico

SITE siempre traduce los videos que filtra en el mayor lenguaje bélico posible. "Una palabra árabe puede tener cuatro o cinco significados diferentes pero siempre recogen la traducción más belicosa"

Así de la nada pasó de ser "ayudante de una tienda" y vendedora de ropa a especialista en grupos yijadistas sin detenerse ni una coma, lo que abre el interrogante sobre los pelones que cometió durante su carrera y las declaraciones de Katz y quienes conocen su trabajo.

  • Entre sus pelones se destacan haber difundido un manual para el uso de toxina botulínica para realizar ataques terroristas que luego fue desacreditado por los expertos que la tienen como referencia y haber acusado de lavar dinero del terrorismo a una granja de pollos de Georgia, cuyo abogado le dijo que "no sabía nada de lavado de dinero y menos de aves de corral". Sin embargo, su mayor pelón ocurrió en 2004, cuando testificó en contra de Sami Omar Al-Hussayen, acusado de colaborar con una organización terrorista, y se descubrió que había recibido dinero para asesorar al FBI sobre el caso.
     
  • Pero esto no es todo: SourceWatch cita el testimonio de Timothy Edgar, asesor de Política de Seguridad Nacional de la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos, quien en 2005 afirmó frente al Subcomité de Crimen, Terrorismo y Seguridad Nacional del Comité de Asuntos Judiciales del Congreso que Rita Katz había colaborado con la elaboración de una orden de allanamiento en Virginia contra organizaciones musulmanas acusadas de terrorismo, lo que terminó basándose en informaciones falsas sobre transacciones en el extranjero. Lo que se dice una olla a personalidades y centros de pensamientos con tufillo islámico por la módica suma de 272 mil dólares, que igual no la taparon del desprestigio alcanzado por las "imprudentes conclusiones que sacó en su libro", según "algunos investigadores del FBI y el Departamento de Justicia", cuyos nombres Edgar no precisa.
     

Pero aún más fuertes son las conclusiones que hacen los que conocen su trabajo y sus propias declaraciones sobre la Guerra Global contra el Terrorismo, que la sacan aún más fuera de la órbita de analista neutral sin implicaciones en la propaganda de guerra en curso:

Según The New Yorker, se le crítica por magnificar las amenazas "terroristas" y elevar el perfil de los grupos oscuros que las realizan, como incluso llegó hacer con un supuesto plan de atentado a un oleoducto de Alaska que despertó duras alarmas y fue calificado como poco creíble por la empresa Heatlowe, que controla el conducto.

También se afirma que su empresa SITE siempre traduce los videos que filtra en el mayor lenguaje bélico posible. "Una palabra árabe puede tener cuatro o cinco significados diferentes pero siempre recogen la traducción más belicosa", señala Michael Scheuer, ex analista de la CIA, quien también afirma que Katz tiende a "exagerar" las supuestas amenazas terroristas.

Pero si no quedaba claro de qué va lo de Katz (además de declararse adicta a la "vigilancia terrorista"), también están sus propias afirmaciones recogidas por la revista mainstream norteamericana:

"Katz cree que Estados Unidos ha entendido hasta ahora la amenaza terrorista sólo en términos insuficientes. Ella cree que es erróneo afirmar, como hace el presidente Bush, que los terroristas están motivados por el odio de nuestras libertades y no por nuestras políticas en el Medio Oriente o la de sus propios gobiernos. Aunque ella misma es prudente acerca de la cuestión de Irak, algunos miembros de su personal creen que la guerra es una distracción de la lucha con el terrorismo islámico radical. Pero Katz también cree que los terroristas son más sofisticados y resistentes de lo que la mayoría de los estadounidenses piensan, que la guerra contra el Islam radical es probable que dure décadas, y que el resultado está lejos de ser claro. Su proyecto, en gran medida, es convencer a los estadounidenses de la gravedad de la amenaza mediante la construcción de un conducto directo a la mente terrorista".

Y todo esto sin nombrar que el mismo personaje fue el encargado de afirmar en CNN que su empresa SITE le había ganado de antemano al EI en la publicación del video de la decapitación de Steven Sotloff, como si la filmación se hubiese "filtrado antes" por otros extraños medios a desconocer. Lo que pone aún más en relevancia la lluvia de casualidades que en este momento tienen a Estados Unidos bombardeando Siria para despejar el territorio del EI y sustituirlos con "rebeldes moderados" que controlarían un estratégico corredor de Irak hasta Turquía y viabilizaría la estrategia israelí-gringa de partición de Siria y desestabilización de Al Assad.

En ese entrompe es que el Estado profundo de Washington terceriza la propaganda y SITE aparece bajo un manto de sospecha en esta táctica de bombardeo informativo a discresión, en el que tampoco es casual la propaganda gratis que le hacen al Estado Islámico en la mass media.

En sí, los horrores nunca dejaron de ser causales.

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