Juan Manuel Santos tapa fraudes electorales en Colombia atacando a Venezuela

Colombia se une a las voces de los Estados Unidos, Canadá y algunos países europeos que critican al Consejo Nacional Electoral (CNE), aun cuando las denuncias al propio sistema electoral colombiano han sido más que escandalosas.

El presidente colombiano Juan Manuel Santos ha decidido pronunciarse vía Twitter sobre las pasadas elecciones regionales del 15 de octubre, que concluyeron con -hasta ahora- 17 gobernaciones para el chavismo y cinco para la oposición. 

Los resultados han sido aceptados por una parte de la dirigencia opositora (Acción Democrática) y rechazados por el sector ultra, sobre todo el que apoyó las manifestaciones violentas entre abril y julio de este año.

A ese sector, apoyado por el establishment político estadounidense, responde Santos. Pone en primera línea el discurso injerencista sobre Venezuela y tapa los graves cuestionamientos que periodistas colombianos han hecho en torno a su propio sistema electoral.

Ariel Ávila, columnista de la revista Semana, escribió en abril de 2016 sobre lo "podrido" que está el sistema electoral colombiano. Cita a los senadores Armando Benedetti y Claudia López, quienes argumentan que en Colombia se "promueve el fraude electoral".

Recuerda las objeciones de las FARC durante las mesas de diálogo de paz en La Habana, donde se alegó que "el sistema electoral es corrupto y no da garantías de participación", en contraposición a lo que dice el gobierno colombiano, que lo elogia y dice que es el "más fuerte de la región".

Argumenta el columnista colombiano que a través de ese sistema, se da carta aval a la elección de personas que mantienen "relaciones con la ilegalidad o capitales privados de dudosa procedencia. Quienes hoy gobiernan una buena cantidad de regiones del país son mandatarios en la lista Clinton, aparecen en fotos con narcotraficantes o en videos con jefes de BACRIM".

En torno al sistema, explaya una explicación clara sobre lo que llama "el órgano electoral": "Este se compone de tres partes. 1. La Registraduría Nacional, 2. El Consejo Nacional Electoral, y 3. La Sección Quinta del Consejo de Estado".

Sobre la Resgistraduría Nacional explica que "no se entiende cómo una misma entidad es la responsable de emitir las cédulas e inscribirlas para elecciones, celebrar los comicios electorales y contar los votos", lo que produce que "en cualquier momento se puede dar un fraude electoral". La Fiscalía de Colombia ha confirmado que de hecho en ese país se cometieron más de 900 hechos ilegales y punitivos en las elecciones regionales de 2015.

Sigue Ávila con lo siguiente: "Otro agravante es que muchos de los funcionarios departamentales de la Registraduría son amigos o familiares de políticos cuestionados. Entre otros ejemplos se puede mencionar a Nelcy Almario, hasta hace poco la registradora del Caquetá, quien es hermana del parapolítico Luis Alfonso Almario, recientemente condenado. También está Yolima Carrillo, quien hace parte del Consejo Nacional Electoral y a su vez es familiar del cuestionado Representante a la Cámara Antenor Durán, quien ha sido sindicado de pertenecer a la red de Kiko Gómez (procesado por homicidio). Además tiene un familiar en la Registraduría de Riohacha".

Alega que "el Consejo Nacional Electoral (de Colombia) es tal vez el nido más grande de corrupción". En ese sentido, lo más escandoloso lo dice a continuación, con relación a la compra de votos: "Hubo gobernaciones que costaron hasta 5 millones de dólares, y con todas las pruebas no se ha hecho nada. Además, aun cuando el Consejo Nacional Electoral fuera independiente, éste no tiene capacidad presupuestal e institucional. De hecho, su nómina la paga la Registraduría y no tiene oficinas regionales".

Por todas las acusaciones presentadas, el jefe del Estado colombiano no ha dicho nada. Su silencio cómplice es proporcional al "no reconocimiento reconocimiento de resultados electorales" en Venezuela y a la "exigencia" de unas elecciones regionales que no existen en la Constitución venezolana. 

Así, Juan Manuel Santos, que mira para otro lado cuando se cuestiona al sistema electoral colombiano, comprobadamente corrupto, intenta escurrir lo podrido del sistema electoral de su país de Colombia con falsas acusaciones sobre Venezuela.

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