¿Cuánto costó promover guarimbas en Venezuela a través de las redes sociales?

La propaganda existe desde que se descubrió que en comunicación se puede penetrar en todos los ámbitos desde los cuales se emiten mensajes de difusión masiva. Internet es una herramienta más del que se abusa para difundir mentiras y desinformación, además de asentar las bases del control del imaginario colectivo.

Decía Edward Bernays, teórico de la Comisión de Información Pública de Estados Unidos y fundador de la propaganda estadounidense, que la ingeniería del consenso es un enfoque dirigido a "hacer que la gente apoye determinadas ideas y programas, a partir de la aplicación de principios científicos y estudios de opinión pública".

Para que en Venezuela se desate la violencia ciudadana que propicie una intervención internacional, no bastan el acaparamiento y la especulación por parte de mafias de la distribución de bienes imprescindibles que, basadas en el arbitrario incremento de una divisa paralela, atacan la economía. Tampoco el bloqueo económico implorado por actores políticos como Julio Borges ni la violencia comandada por la MUD en vocería de Freddy Guevara.

Más bien, el proceso de difusión de mentiras y desinformación ha tenido un papel estelar en la guerra no convencional que se desarrolla en Venezuela.

¿Cómo desinformar con éxito?

Un reportaje en la página de la corporación Trend Micro Inc., dedicada a la seguridad informática, habla de tres elementos diferentes requeridos para que las noticias falsas tengan éxito:

  1. Herramientas y servicios para manipular y difundir el mensaje a través de las redes sociales relevantes: desde simples "me gusta" pasando por números de seguidores pagos, etc.

  2. Las redes sociales: plataformas en las que las personas pasan más tiempo para obtener las últimas noticias e información. Cuando se analizan las relaciones entre los bots y los destinatarios de la promoción de las redes sociales en Twitter, sabemos el alcance y la organización de las campañas que intentan manipular la opinión pública.

  3. Las motivaciones detrás de las noticias falsas: se puede tratar del deseo de ganancia monetaria a través de la publicidad, también pueden variar de lo criminal a lo político, pero el éxito de cualquier campaña de propaganda se basará finalmente en cuánto afecta al mundo real.

En Misión Verdad hemos analizado cómo el Departamento de Estado financia las noticias falsas, órganos de su gobierno como el Departamento de Defensa, la Usaid y la NED erogan importantes montos para el "desarrollo de los medios" en más de 70 países, específicamente organizaciones no gubernamentales extranjeras (ONGs), asociaciones de periodistas, medios informativos y espacios académicos de periodismo.

En el caso de Venezuela, los nombres de las organizaciones extranjeras específicas que reciben estos fondos son secretos de Estado, sin embargo es evidente el incremento de medios digitales antichavistas luego de la reorientación de los fondos que destinan las agencias injerencistas para cumplir la meta del Congreso estadounidense en 2016: lograr medios "independientes, libres y profesionales, potenciados y aumentados". Tales medios fungen como herramientas y usualmente emiten noticias falsas.

¿Cómo cotizar noticias falsas para guarimbear?

En el estudio de un caso, Trend Micro llama "create a celebrity" (crear una celebridad) a la fase en la que un medio o personaje logra su posicionamiento y describe cómo se basa en el incremento del número de seguidores.

Para instigar protestas callejeras como las guarimbas, Trend Micro describe cómo se crean grupos, se distribuye material promocional y las tarifas para promover una protesta (precio total = 200 mil dólares).

Para desacreditar a un periodista o medio se escoge como operador a un operador (artista, periodista, youtuberinstagramer o influencer) con 50 mil seguidores en Twitter ó 10 mil amigos de Facebook, quien por cuatro semanas escribiría noticias falsas que serían retuiteadas 50 mil veces y visitadas 100 mil veces más en un video en YouTube. Luego "envenenan" la cuenta con 200 mil bots, 12 mil comentarios maliciosos que serían retuiteados o recibirían un "me gusta" 10 mil veces (precio total = 55 mil dólares).

Las guarimbas de 2014 y 2017 recibieron un financiamiento robusto tanto de factores internos como de externos. Prueba de ello son los 17 proyectos de crowdfunding desarrollados sólo durante este año para fortalecer el envío de dinero y equipos a grupos de "La Resistencia", más la amplia difusión publicitaria digital de algunas de sus marchas o actividades.

Aun cuando dicen que comenzarán a regular su difusión en las redes sociales, las noticias falsas son un componente que buscan generar consentimiento en las audiencias afectadas para que sigan agendas impuestas como si fuesen parte de sus deseos. En el caso venezolano significa que acompañen pasiva o activamente la agenda golpista contra el Gobierno de Nicolás Maduro.

Los temas apelan a las motivaciones y emociones del público bajo asedio económico para sustituir la razón a la hora de recibir estas ideas. La violencia colectiva como objetivo lleva a "crear noticias, en esta dirección, para moldear actitudes y acciones en las personas, a partir de las ideas base a transportar", diría Bernays, quien tuvo a su cargo idear la maquinaria de propaganda que le permitiría a EEUU legitimar su intervención en la Primera Guerra Mundial frente a su población.

La agenda de noticias en la mediática antichavista gira en torno a ideas fuerza como "dictadura", "represión", "gobierno autoritario y antidemocrático".

La opinión pública internacional devela el "putinmadurismo ciberinjerencista"

Sin embargo, a pesar de las evidencias que existen ese sentido, ahora existen campañas como la que realiza el diario El País dirigidas a acusar a Venezuela y Rusia de intervenir en procesos políticos internos de España utilizando términos como "maquinaria de injerencia" o "propaganda del Kremlin".

En las que se acusa de apuntalar la desestabilización de España y de la Unión Europea (UE) difundiendo noticias falsas sobre Cataluña, todas a favor del independentismo. Como si Venezuela hiciese uso de la misma metodología que ellos utilizan contra el país en detrinimiento de los lugares desde donde principalmente sale su financiamiento. 

Los testimonios referidos provienen de personas "que pidieron mantener el anonimato por las habituales represalias rusas", de Atlantic Council, un think-tank vinculado a la OTAN y de un investigador que afirmó utilizar un software avanzado de medición y análisis que es desconocido, y cuyos resultados no son auditables, además de comentarios técnicamente insidiosos.

 

No faltó la resonancia en los medios del antichavismo venezolano haciendo alusión a un informe elaborado por Freedom House, brazo del Departamento de Estado, que acusa a gobiernos de países como Egipto, Irán, Marruecos, Sudán, Turquía, Cuba, Siria, Venezuela, Ecuador, México, Tailandia y Vietnam de crear cuentas troll, bots, comentaristas pagados o la instalación de noticias falsas, cosa que, según el informe, sólo Rusia y China hacían anteriormente.

Mientras indican que Canadá, Estados Unidos, Argentina, Australia, Francia, Italia y Reino Unido son algunas de las naciones que no han caído en la práctica de generar "ejércitos cibernéticos" pagados para esparcir su ideología política en redes sociales. En un claro ejercicio de trasladar la culpa de sus prácticas, principalmente utilizadas por Estados Unidos, hacia los países víctimas de este tipo de agresiones. 

La censura que viene: golpes y contragolpes

Este tipo de campañas de nuevas noticias falsas apuntan a demonizar a los medios y cuentas de redes alternativas de los países atacados. Dado su potencial de neutralizar y develar las matrices de opinión posicionados por el conglomerado de medios de comunicación, financiados por los bancos y corporaciones que dictan la política de Estados Unidos y la Unión Europea. Lo que ha convertido a las redes y la información en un espacio de disputa de los poderes geopolíticos globales.

En ese sentido, existen ejemplos evidentes de esta conducta como el reciente anuncio del conglomerado Google sobre su trabajo para reducir la presencia de los medios de comunicación rusos RT y Sputnik en sus servicios de búsqueda de noticias. O la reciente denuncia del presidente Nicolás Maduro sobre la censura y veto a su persona en redes sociales como Facebook e Instagram.

Por eso es más que público y notorio que quienes financian las noticias falsas son los mismos que demonizan a quienes intentan neutralizar el flujo de desinformación que sale de los medios dominantes de EEUU, que han servido para que acciones contra pueblos como los de Venezuela, Siria o Ucrania sean consentidas a escala global por quienes consumen sus contenidos.

Esto debido a que el avance en el control geopolítico de las distintas regiones del mundo por parte de EEUU está sujeto al silenciamiento de otros relatos que se contraponen al discurso hegemónico. Para ello, aún cuando existen distintos canales de acceso a la información, se pretende descalificarlos para ejercer censura, y ocultar cualquier otro discurso que no sea al afín a la memoria que se construye desde el poder hacia las audiencias globales. 

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