Multimillonarios de Google y Facebook invierten en la eterna juventud

El sueño de nunca envejecer es un icono occidental del poder a través de los siglos. Con grandes cantidades de dinero y un equipo apropiado para ello, los milmillonarios de Silicon Valley buscan ser jóvenes para siempre y así poder disfrutar por más tiempo lo que reservan sus cuentas bancarias.

Desde 2013, una compañía de investigación y desarrollo biotecnológico ha estado haciendo las labores de clasificar las causas del envejecimiento para lograr hacer algo con ellas. La empresa se llama Calico (anacronismo de California Life Company), fundada por Larry Page, quien es el co-fundador y CEO de Google Inc.

Con más de 100 empleados y recursos de 1.5 millardos de dólares en el banco (50% de Alphabet -de Google- y 50% de la compañía farmacéutica AbbVie), Calico Labs está trabajando en identificar biomarcadores de envejecimiento en ratones y nuevas terapias para pacientes con enfermedades supuestamente relacionadas con la vejez, incluyendo la neurodegeneración y el cáncer.

En abril de 2016 la compañía contrató a Jackson Laboratory, otra institución de biomedicina, para identificar un "marcador" de edad en la sangre humana cuyas propiedades cambien con la edad biológica (que no necesariamente es igual que la edad de la persona). Este marcador podría determinar cuánto tiempo más de vida tiene una persona salvo cualquier otro evento imprevisto.

Los multimillonarios de California, dueños de PayPal y Google, entre otras compañías que dominan la web abierta 2.0 con sus redes sociales, buscadores y almacenes digitales, han invertido mucho dinero para que estos laboratorios biomédicos encuentren una "cura" contra el proceso biológico natural de la muerte por envejecimiento.

De los problemas nodales de estas peculiares investigaciones, es que la estadounidense Food and Drug Administration no reconoce la vejez como una enfermedad, por lo tanto, aunque la vejez es el principal riesgo para contraer varias enfermedades, las solicitudes de autorizaciones de pruebas se orientan hacia las manifestaciones de las enfermedades producidas como son el cáncer, Alzheimer, entre otras.

Estas investigaciones con sus respectivos experimentos toman la forma del deseo de los multimillonarios de Silicon Valley (donde se han establecido estas compañías de altas tecnologías), cuyas vidas no son un mero hecho biológico y natural, sino que buscan una longevidad acorde a lo abultado de sus cuentas bancarias.

Un sueño milenario

Este deseo de la eterna juventud ha sido un tema recurrente en la historia de Occidente. Se recuerdan los mitos sobre la búsqueda del elixir de la vida, el cáliz donde bebió Jesucristo el vino durante su última cena, la espada del Rey Arturo que provee longevidad, incluso las exploraciones de Ponce de León en la Florida norteamericana y las de Lope de Aguirre por encontrar El Dorado durante la etapa colonial en las Américas, entre otras pesquisas por el no envejecimiento. El Poder, con P mayúscula, es en última instancia lo que representa la piel tersa e indestructible por los años.

En Silicon Valley buscan la eternidad

Por ello hombres como Peter Thiel, el hombre de negocios que co-fundó PayPal y uno de los grandes inversores de Facebook, han invertido sumas astronómicas en la investigación y la experimentación biotecnológica.

El mismo Thiel ha invertido estratégicamente en 14 compañías de salud y biotecnología enfocadas en extender la vida a través de la medicina regenerativa, y creó el premio Palo Alto Longevity Prize que consta de 500 mil dólares para cualquiera que pueda extender radicalmente la vida de un mamífero. También ha donado 3.5 millones de dólares a la SENS Research Foundation, cuyo objetivo es la medicina regenerativa para prevenir el envejecimiento, también enfocada en eliminar las células viejas mediante terapia genética. El objetivo de la fundación es hacer de los 90 años el equivalente a los nuevos 50 para el año 2030.

Por su parte Larry Ellison, fundador de la compañía de tecnologías de la computación Oracle y de quien se dice tiene una obsesión con encontrar la fuente de la eterna juventud, ha donado 335 millones de dólares a estudios científicos sobre la vejez.

Bill Maris ha invertido 2 mil millones de dólares en empresas que retarden el envejecimiento, aumenten la longevidad y en lo posible reversen las enfermedades.

Unity Biotechnology tiene financiamiento de unos 127 millones de dólares a través de un grupo de inversionistas que incluyen a Jeff Bezos, el dueño de Amazon, The Washington Post y aliado tecnológico de la CIA. Esta empresa intenta ser más agresiva en el desarrollo de drogas que eliminen las células que han dejado de dividirse. El supuesto es que estas células liberan algunas señales de vejez que permiten identificarlas, y al eliminarlas permanecerían solo las buenas se podrían rejuvenecer los tejidos. La compañía planea iniciar con pruebas en la recuperación de tejidos en rodillas para solucionar problemas de artrosis.

Otro colorido ejemplo de los buscadores de la "eterna juventud" es Craig Venter, conocido por el Proyecto Genoma Humano, fundó en 2013 Human Longevity Inc., cuyo objetivo es crear una base de datos para predecir enfermedades. La compañía ha recogido más de 70 millones de dólares. Según Venter, más que prolongar la vida, se busca es extenderla de forma saludable, con alto rendimiento, una esperanza de vida más productiva.

El dinero, para estos multimillonarios de Silicon Valley, es una herramienta para cumplir el sueño milenario de vivir 500 años. O sencillamente no morir, como si fuera un efecto inmediato por poseer cuentas bancarias del tamaño del cielo.

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