La Torre Eiffel apaga sus luces para defender a Al Qaeda

Una brutal campaña de propaganda se ha desarrollado contra la toma de la ciudad siria de Alepo, sitiada por los grupos fundamentalistas islámicos.

Entre las acciones comprendidas en esta campaña, la simbólica Torre Eiffel apagó sus luces hace una semana para "alertar a la comunidad internacional sobre la urgencia de actuar frente a la situación que viven los ciudadanos sirios en Alepo", según la alcaldesa de París, Anne Hidalgo. En clara sintonía con la invención de noticias falsas sobre el supuesto "desastre humanitario" cometido por el Ejército Árabe Sirio, Hezbollah, milicias chiíes y la aviación rusa.

Paradójicamente, los mismos países que financiaron la guerra en Siria, como Francia, usan estas denuncias no comprobadas en el terreno para demonizar la ofensiva en Alepo contra el Frente Al-Nusra (Al-Qaeda), el Daesh o Estadi Islámico, y el resto de los grupos fundamentalistas islámicos.

Los activistas y los financistas de la campaña

Como ya hemos dicho en esta tribuna, las principales fuentes de este tipo de campañas de propaganda son el grupo conocido como los Cascos Blancos Sirios (White Helms), el Alepo Media Center y supuestos activistas inocentes, cuyos testimonios son tomados como verídicos por ONGs como el Observatorio Sirio de Derechos Humanos con sede en Gran Bretaña.

De más está decir que los Cascos Blancos Sirios son dirigidos por un ex militar británico y financiados por Estados Unidos, que el Alepo Media Center es pagado por Francia e integrado por periodistas que se sacan fotos con fundamentalistas islámicos, y que los supuestos activistas son en realidad militantes del fundamentalismo islámico.

En ese sentido, en el último tiempo todos estos reportes han sido organizados dentro de la Campaña por Siria, llevada a cabo por la agencia publicitaria Purpose, que recibe dinero de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).

Precisamente es la misma embajada de Estados Unidos en Suiza que en uno de sus reportes de 2012 habla de la formación de activistas para informar sobre el conflicto en Siria. Quienes hoy en día son la fuente primaria de los principales medios del mundo ante la ausencia completa de periodistas independientes en zonas "rebeldes".

Tan así es de evidente que la última gran campaña sobre Siria, llamada #StandWithAlepo, fue realizada por "activistas sirios", eufemismo para denominar a quienes cumplen el rol de comunicadores de grupos terroristas como Frente Al-Nusra. Justamente este cuadro cierra completamente si se toma en cuenta que éstos actuaron organizados por el estratega comunicacional del partido demócrata norteamericano Becky Carrol de la ciudad de Chicago, donde hizo vida política el presidente Barack Obama.

El lugar de izquierda y derecha europea está al lado de Al-Qaeda

En esta atmósfera es que se inscribe el apagón de las luces de la Torre Eiffel.

Las violaciones a los derechos humanos

Difícilmente se pueda decir que en una guerra no se violen los derechos humanos, ni ocurran atrocidades. Tampoco que se pueda hablar de ellas sin base ni informaciones comprobadas en el terreno.

Precisamente una de las pocas periodistas en Alepo, la británica Vanesa Beeley, afirmó recientemente que no le constan las denuncias realizadas sobre la toma de Alepo. Lo que constrasta con su descripción del trabajo del Ejército Árabe Sirio y Rusia para ofrecer una amnistía a los fundamentalistas que abandonasen el combate, y armar corredores humanitarios que permitan la evacuación de los civiles alojados en las áreas "rebeldes".

Sin embargo, nada de esto ha sido publicado por los medios corporativos e incluso supuestos intelectuales de "izquierda" como Owen Jones se han hecho eco del supuesto desastre humanitario en Alepo. Al punto tal de pedir sanciones a Rusia con las mismas fuentes que la alcaldesa de París justificó el apagón de la Torre Eiffel.

Algunas de las cuales son:

  • Un supuesto informe de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el príncipe jordano Zeid Ra'ad Al Hussein, sobre la ejecución de 82 personas por parte del Ejército Árabe Sirio. Informe que en la práctica no existe, se basa en "múltiples fuentes" no identificadas y es presentado a los medios por un miembro de la realeza jordana, que participó activamente a favor de los fundamentalistas islámicos en Siria dejando pasar armas y financiamiento desde su frontera con el país.
  • El testimonio de la "activista" Lina Shami, cercana al Frente Al-Nusra, y las declaraciones de un miembro del Syria Solidary Movement, que sin vergüenza llama en su página a una intervención militar en el país. Ambos con claros intereses en el conflicto que claramente hacen las veces de actores neutrales sin serlo.

Lo que sirve de ejemplo para señalar cómo efectivamente se puede manipular la opinión pública solo con noticias falsas y matrices interesadas. De poco sirve la veracidad de los hechos para la izquierda y la derecha europea. Su lugar justamente es al lado de Al-Qaeda y de los financistas de la misma guerra que aún continúan justificando.

Algún día eso mismo tendrán que contar: que apagaron las luces de su Torre Eiffel por los mismos terroristas que los asesinaron en París.

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