Ofensiva en América Latina (y II)

El plan del capitalismo imperial vs el esquema Chávez

El capitalismo-desastre imperial está recalentando la puja global y se prepara para un reinicio de su fase beligerante a calzón quitao. Se ve en su agenda política y económica para la región, reflejada a nivel mediático y por intermedio de las operaciones psicológicas. Así lo que vemos en los tres países son problemáticas comunes, que debemos resaltar para saltear la descontextualización: 

  • Desde la explosión, en 2008, de la última burbuja financiera en el centro del capitalismo mundial, Wall Street, Washington se ha dedicado a emitir dólares con el respaldo de una deuda creciente, cuyo límite cada año es aumentado y se basa en el patrón dominante que tiene su moneda en las finanzas globales, respaldado por la venta de energía en su moneda (los conocidos petrodólares). 
     
  • Esto ha originado una excesiva cantidad de dólares en el mercado global, lo que implica una devaluación de la divisa y por ende obliga a adecuar el tipo de cambio según el contexto regional. Pero en relación en lo nacional también, lo que obviamente genera una tensión social ya que los países dependientes no emiten dólares y sus reservas pueden ser rápidamente saqueadas si no ingresa el mismo nivel del que se va.
     
  • ¿Y cuáles son sus ingresos? La venta de materia prima y el ingreso de inversiones extranjeras que siempre se van en dividendos a las casas matrices (e incluso en estos contextos agudiza la fuga de capitales, lo que se ve en los tres países y el resto del continente). 
     
  • Indudablemente se genera una presión sobre los tipos de cambio de todos los países de la región, pero los más afectados han sido, casualmente, Argentina, Brasil y Venezuela. Los tres han resistido hasta donde han podido la presión devaluatoria, los ataques especulativos premeditados y el creciente descontento, principalmente de una clase media urbana que acaba de disfrutar su "veranito" consumista anglosajón, pero sigue lejos del estado anterior al que entró el 2000. De acá nace la propuesta de un fondo de reservas y la creación de un Banco de Desarrollo que lanzaron los BRICS: fortalecer la posición de cada país ante la ofensiva devaluatoria de los gringos y financiar el desarrollo dependiente en base a las nuevas relaciones de poder multipolar en construcción. 
     
  • La presión devaluatoria también provoca tensiones sociales y agudiza las situaciones estructurales que arrastran las economías dependientes, que en el caso argentino y venezolano se vislumbran en la necesidad de cuidar cada dólar y el establecimiento de un control de cambio para evitar una corrida del "mercado" (es decir, la actuación de los especuladores financieros y los enemigos del Gobierno que buscan un programa de ajuste y liberalización económica). Sobre esto, en cada caso, la intensidad de la intervención en asuntos internos es menor o mayor, de acuerdo a las circunstancias.
     
  • Así es que una "crisis" económica originada en el centro traslada sus costos a las periferias, y el imperialismo con pata financiera construye candidatos que en los tres países se distinguen con un intento de usar una estrategia que mezcle "cambio con continuidad" y disfrace la intención inconfesable de aplicar un plan de ajuste estructural o directamente liberalizar cualquier tipo de soberanía sobre los recursos naturales bajo un cambio de perspectiva de los proyectos de nación que eliminen los atisbos de independencia y se subordinen a los intereses del mundo financiero global gestionado por los capitalistas nacionales ya insertos en el mercado global por obra y arte del Estado y su financiación.
     
  • El imperialismo recoge lo que sembró para forzar un cambio de régimen de forma indirecta "sin inmiscuirse en los asuntos internos" de los países.  
     
  • En la primera etapa de ofensiva electoral (por la que ya pasó Venezuela en 2012 y 2013 bajo la misma estrategia), los Capriles, los Sergio Massa en Argentina (quien en el aniversario del golpe de Estado de 1976 se reunió con Roberta Jacobson en el Departamento de Estado) y las Marina Silva en Brasil usan el mismo libreto con matices, y a primera vista se muestran con capacidades de crecimiento y de disputa, pero después se desinflan, como ha sido el caso de los dos primeros que hasta el momento no tienen vuelo propio y ningún tipo de atributo que los distinga del resto de los politiqueros.
     
  • Si bien Argentina y Brasil tienen espaldas y proyección de poder que los hace menos vulnerables a ciertos ataques a sus problemas estructurales, el caso venezolano es una muestra de lo que sigue a la ofensiva electoral si hay un contexto que lo permite y se pueden agudizar las tensiones internas selectivamente.
     
  • Claramente, el venezolano también es más agudo porque plantea un proyecto de mayor independencia y su poder de incidencia en el mercado energético lo hace un Estado a controlar, sea como sea, para la proyección global y también hacia lo interno como molestia a Brasil y su seguridad nacional, ya que comparte el Amazonas y geoestratégicamente está cerca del Presal, rica en crudo y la que se plantea como escenario de conflicto.
     
  • En Buenos Aires la cosa es distinta porque las contradicciones y las intenciones de cambio de gobierno están condicionadas por el ingreso de Chevron y el comienzo de la explotación del gas de esquistos (el fracking), que es el principal producto de exportación dudoso de Estados Unidos para vender una supuesta autosuficiencia energética (en Argentina por importaciones energéticas, el saldo negativo es de 6mil millones de dólares), que aún está por verse hasta en su propio territorio, lo que plantea serias dudas en especialistas que afirman que es una nueva burbuja financiera por la liquidez en dólares y los precios altos del petróleo, que la hace rentable, pero que no posee ninguna razón de fondo para ser viable y por eso derivará en una disminución de la inversión. 
     
  • En paralelo a esto, Estados Unidos ha relanzado su esquema militar en América Latina con el Comando del Sur y sus supuestos acuerdos de "lucha contra el narcotráfico", así como la utilización y acceso a bases militares en la región que escapan al común denominador de años anteriores y utilizan personal militar o contratistas privados (mercenarios, paracos), aparte de estar listas en caso de que necesiten ser usadas.
     
  • Esto no es vano, y veremos qué pasa cuando llegue el próximo presidente bélico de Estados Unidos, sea demócrata o republicano. 

El esquema Chávez y su visión a futuro

Un grave error del análisis latinoamericano es idealizar la integración latinoamericana y confundir intereses de los Estados con un continente sudamericano que levanta un puño izquierdo en rojo, como si el Mercosur, la Celac, Unasur y el Alba no fueran instancias con poderosos y débiles, pero con estrategias comunes y útiles al conjunto. 
 
Uno que habló mucho, y que fue superando los grises en (y con) la acción creadora, fue el comandante Chávez, y por eso gran parte de su visión estratégica se está cumpliendo, lo que aumenta en valor las acciones que ha realizado y el poder de proyección en el que se ha basado: 
 
  • El esquema primordial que generó Chávez fue la alianza estratégica con Brasil y Argentina, pero sobre todo con ésta última para ponerle un freno a la primera en su proyección regional, ofensiva al estilo de un imperio naciente pero voraz. Bajo el eje Buenos Aires-Caracas se lanzó a aglutinar y atraer al resto de los países del Caribe y Sudamérica, que primero tuviesen una afinidad política e ideológica y después a los que económicamente les fuera favorable acercarse por la proyección energética de Caracas.
     
  • Con los primeros armó el Alba, con los segundos Petrocaribe, y así se fue creando una unión de avanzada en la concepción y acción en las instancias regionales, independientemente de las diferencias. Lo que fortalece la posición caraqueña y es un muro de contención para Brasilia, más aún si esto se fusiona con el contrapeso de Argentina, que también blinda a Venezuela de la injerencia total de Estados Unidos, como se ve en los momentos de crisis y las declaraciones de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. No por nada, los gringos buscan debilitar esta alianza y que sólo quedé en el aspecto comercial intraburgués.
     
  • Con el ALBA lanzó su deber ser de las relaciones internacionales con acuerdos de complementariedad, pero también una importante propuesta que lamentablemente ha pasado desapercibida: la edificación de trasnacionales estatales (las empresas grannacionales) en actividades económicas estratégicas, lo que sería realmente un salto de 30 metros en el actual contexto mundial dependiente en que todavía estamos metidos.
     
  • Con el resto, se adelantó con el Banco del Sur a lo que los BRICS lanzaron años después con el Banco de Desarrollo y el Fondo de Desarrollo, y planteó de frente la contradicción entre desarrollo económico dependiente enfocado en la exportación de materias primas o desarrollo endógeno enfocado al mercado interno latinoamericano bajo el respeto a la naturaleza y las condiciones particulares de cada Estado y territorio. 
     
  • Con estas propuestas estratégicas de construcción y maduración en la retaguardia, ya en el plano internacional se había lanzado el reconocido golpe en el mercado petrolero a través de la unificación de la OPEP, instalando luego relaciones estratégicas para lo que en este momento es el giro mundial hacia Eurasia (China y Rusia), así como los países que estuviesen en esa transición resguardando su soberanía fortalecida en su posición energética y geopolítica, como Irán. 
     
  • Por último, se adelantó a lo que está pasando en este momento, que es la falsa contradicción entre capitalismo del desastre basado en la acumulación financiera o capitalismo "humano" basado en la producción e innovación tecnológica, y frente a esa falsa dicotomía propuso la construcción del socialismo del siglo XXI, como el modelo para salvar el mundo de lo que se presagia (una nueva guerra sorda por el poder mundial), sin desconocer la realidad y sus complejidades. 
Por eso: la utopía lo persiguió y en los grises construyó con ella como horizonte, sin comer flores ni ser un tirapiedras.

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