El Fondo Monetario Internacional es dirigido por una corrupta

El día de ayer un tribunal especial de Francia declaró culpable a Christine Lagarde, actual directora del Fondo Monetario Internacional, por participar en hechos de corrupción mientras fue ministra de finanzas de ese país europeo en 2008.

La decisión de este tribunal de declarar su negligencia en el uso de fondos públicos del Estado francés, sorprendió a la opinión pública mundial ya que el fiscal encargado del caso había comentado la semana pasada que las acusaciones eran débiles y hasta recomendó una absolución, reseñó The New York Times y The Daily Best.

El caso de corrupción se focalizó en Bernard Tapie, ex propietario del gigante deportivo Adidas, quien vendió dicha compañía en 1993 a través del banco Crédit Lyonnais, del cual era accionista el Estado francés.

Tapie demandó durante 15 años a este icónico banco de haberlo estafado, abriendo un largo período de disputas legales ante los tribunales franceses sobre la venta de Adidas.

En 2008 Christine Lagarde dirigía el ministerio de finanzas de Francia. Ese año, en uso de sus funciones decidió traspasar el litigio a un tribunal de arbitraje privado (protegido por el gobierno de Nicolas Sarkozy) que tiempo después emplazaría al Estado francés a pagarle una indemnización de 404 millones de euros.

Esta decisión fue a contracorriente de la legislación francesa, que prevé la resolución de este tipo de conflictos legales ante tribunales ordinarios competentes en la materia.

Bernard Tapie cobró íntegro el monto solicitado por reparaciones y daños por este tribunal privado, gracias a la decisión que tomó en su beneficio la actual directora del FMI.

Reseña el diario El País de España que Tapie en 2015 fue solicitado por un tribunal de apelaciones a devolver ese dinero, ya que sus empresas poseían la misma información que Crédit Lyonnais a la hora de hacer la transacción, lo cual debilita su argumento de que el banco se aprovechó de él.

La semana pasada Lagarde, defendiéndose ante la corte, aseguraba que estaba ocupada con la crisis financiera de 2008 y que no había examinado el proceso de arbitraje, trasladando la culpa a Tapie. "No era una prioridad. El riesgo de fraude se me escapaba por completo". Así se deslindó de responsabilidades y mantuvo su declaración de inocencia. 

El diario británico The Telegraph, citando a los jueces del tribunal, señaló que la "falta de acción" de Lagarde permitió que la esposa de Tapie se embolsillara 45 millones de euros por supuesto "daño emocional", incluido en el monto global de las indemnizaciones.

"Ella debería haber pedido más detalles sobre una sentencia tan impactante", afirmó el juez de la corte Martine Ract-Madoux.

Bajo los argumentos de su reputación internacional y el papel que ella jugó en el manejo de la crisis financiera del año 2008, el juzgado decidió absolverla de cualquier castigo o pena. Este delito no aparecerá tampoco en sus antecedentes penales.

Este caso devela tan sólo una pequeñísima parte de los fraudes que comete la burocracia financiera internacional contra Estados y países (desarrollados o no) para maximizar las ganancias de los empresarios privados. No hay país latinoamericano, africano, y en menor medida europeo, que no tenga heridas de bala del FMI que cicatrizar.

Es harto comentado el papel que ha tenido el FMI en el sabotaje a la economía venezolana. A la luz de este escándalo se evidencia, aún más, el doble estándar con el cual se refieren a la situación de nuestro país.

Corruptos nos acusan de corrupción y mal manejo de las finanzas públicas.

Hoy este organismo se encuentra afectado por una gran crisis de legitimidad por su comprobada extorsión financiera a Grecia durante el "plan de rescate" y las dudas sobre su relación con Estados Unidos con Donald Trump de presidente.

Un líder del partido comunista francés comentaba que para que una cajera fuera despedida sólo le bastaba robarse 85 centavos, mientras que si te robas 404 millones de euros y eres Christine Lagarde puedes escapar.

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