El Imperio del Caos consigue sus objetivos en Irak

El Estado Islámico relanza la Guerra Global contra el Terrorismo

El mercado de la intervención mundial vende un nuevo producto para el consumo legitimador de la creación de un Nuevo Medio Oriente.

Con la decapitación del periodista James Foley se termina de relanzar la nueva marca de la Guerra Global contra el Terrorismo, el Estado Islámico (EI), para sustituir a la obsoleta Al Qaeda, refrescar la narrativa y comenzar a aceitar una nueva táctica para crear un "Nuevo Medio Oriente" basada en la desintegración territorial y la guerra étnica (artificial). 
 
La última vez que asistimos a la instalación de una nueva marca terrorista (con su propia narrativa) fue a principios del siglo XXI con Al Qaeda, las Torres Gemelas, Irak y Afganistán, como antesala al Invierno-Primavera Árabe, que cerró su ciclo con la derrota parcial en Siria y el desalojo de los Hermanos Musulmanes en Egipto, donde Morsi llevaba al país directo a una guerra civil y a la fragmentación. 
 
Ahora el Estado Islámico florece mediáticamente como un retoño de sangre con narrativa posmoderna y sanguinaria  y las alertas mundiales masifican su peligrosidad para ponerlo al borde de un atentado a gran escala contra Estados Unidos, justificando así una nueva escalada del Imperio del Caos en su guerra por imponer lo que queda de su modelo único, que lenta pero estrepitosamente comienza a ceder por todos lados; sería como una inyección de esteroides al paradigma de "seguridad" que se instauró tras el 11 de septiembre de 2001. 

La nueva narrativa del caos

Dentro de la visión ideológica tafkiri, cualquiera que no comparta su visión y las normas de Islam neomedieval es un "infiel", y por ende, en el marco de la guerra santa, es legítimo masacrarlo. Así que darle una utilidad movilizadora a tamaño horror posee un doble objetivo: homogeneizar el mundo musulmán en los medios occidentales mediante una versión acelerada y de mayor alcance de la doctrina de conmoción y pavor (shock and awe) y atraer con videos e imágenes épicas al recluta potencial, que está en las redes, en los circuitos de los hipsters, así como también en las organizaciones fundamentalistas caídas en desgracia en el mercado de la yihad global. Por eso no son casuales su capacidad de agitación mediática y las ejecuciones cinematográficas en HD para generar un hecho político de impacto transversal en el consumo noticiero de portales web, redes sociales y emisiones televisivas en horarios estelares.
 
En sí, es el horror y la creación de la videopolítica lo que ha llevado a que el EI aumente su capacidad de reclutamiento, tenga una visibilidad mediática que escapa a la censura selectiva/dominante y sea interpelado por los líderes mundiales como un enemigo a vencer en una guerra por los valores americanos. 
 
En este sentido es que Estados Unidos y sus aliados movilizan emociones y legitiman el nacimiento del nuevo enemigo mundial, pero detrás de la narrativa ocurren los grises hechos que ponen al descubierto el otro relato que subyace a la realidad relativa del posmodernismo. Ucrania-Irak-Gaza es el actual triángulo del nuevo estado de excepción global. 

Las acciones "creadoras" del enemigo

Para conocer lo que viene y hacia dónde puede ir, hay que estructurar los datos circundantes nombrados anteriormente en otras emisiones: 
 
  • Lo que la narrativa occidental nos contó fue que el Estado Islámico nació en Irak luego de la invasión en 2003, que fortalece el surgimiento de Al Qaeda, cuyo líder fue el jordano Abu Musab hasta su muerte, y el asenso de Abu Ayub al Masri, quien luego anuncia la creación del Estado Islámico de Irak bajo el paraguas de la organización de BinLaden.
     
  • Sin embargo la luna de miel yihadista de Al Masri dura hasta 2010, cuando muere por un ataque norteamericano, y asciende el actual líder del grupo y "califa" del Estado Islámico, Abu Bakr al Baghdadi, que vive un momento de expansión del grupo al alcanzar el número de 2500 militantes y decide entrar en la invasión a Siria bajo el nombre artístico del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS, por sus siglas en inglés; también conocido como Estado Islámico de Irak y el Levante). 
     
  • Al entrar al caos sirio, el germen del Estado Islámico recibe formación militar en las ciudades maquetas creadas en Jordania por la CIA y por instructores franceses, británicos y seguramente sauditas, cataríes y de los Emiratos Árabes, profundamente implicados en los intentos de derrocar a Al Assad. 
     
  • Luego el EI (por entonces ISIS) comienza a recibir misiles anti-tanques, blindados y diversos tipos de armas que provienen de los corredores creados en la frontera turca para tal fin, y empieza a avanzar a zonas petroleras y gasíferas para consolidar fuentes propias de acumulación económica que los hicieran menos dependientes y más autónomos para sostenerse por sus propios medios, evitando quedar expuestos a debilitarse por una disminución de la ayuda exterior. La pregunta que queda latente es quién compra esos recursos.
     
  • Pero en 2013 los terroristas sirios, dado el tatequieto ruso (con apoyo chino), no pueden llevar a la OTAN a implicarse de lleno en Siria  y comienzan a perder posiciones crónicamente con el ingreso de Hezbollah al conflicto, que limpia prácticamente el paso al Líbano y fortalece al Ejército Árabe Sirio en el avance en los sitios estratégicos como Homs (importante paso gasífero del futuro gaseoducto Irán, Irak, Siria, Líbano) y Aleppo.
     
  • Con este retroceso el Estado Islámico comienza una purga interna al enfrentarse por territorio y armas al igualmente sanguinario Frente Al Nusra (Al Qaeda en Siria) y al Ejército Libre Sirio, lo que formaliza su ruptura completa con Al Qaeda y abre las interrogantes de si esto fue una rivalidad sólo entre organizaciones o también la cristalización del quiebre entre Arabia Saudita-Emiratos Árabes, por un lado, con Catar-Turquía-Hermanos Musulmanes por el otro. Esta última es la gran promotora de la Primavera Árabe y la gran derrotada en la ofensiva gringa por establecer el caos permanente en Medio Oriente y crear un nuevo orden basado en la creación de múltiples Estados, plan aún vigente. 
     
  • Su reubicación instala como base estratégica a la ciudad siria de Raqqa (actualmente atacada por la aviación siria) y se expande desde las fronteras sirio-turcas hasta el norte de Irak, donde realizan su toma más espectacular con la entrada en Mosul, la segunda ciudad en importancia del país junto a Basora, luego de que casualmente el Congreso estadounidense autorizara el envío de más armas a los rebeldes moderados de Siria. 
     
  • Aparte de los ya mencionados yihadistas georgianos formados por Estados Unidos, el Estado Islámico tiene en Abu Bakr al-Baghdadi a un líder que no le hizo asco a reunirse con el senador ultraguerrerista John McCain en 2013 ni tampoco a ser formado por Israel y el Mossad, según declaró el ex cuadro fundador de Al Qaeda, Nabil Naim, en una entrevista a la cadena árabe Al Mayadin, reproducida por Misión Verdad

Frente a las nuevas condiciones difíciles, EEUU se convertiría así a los ojos de los pueblos en el salvador último de la región

Medio Oriente y la conspiración

Para entender esta nueva conspiración hay que anotar los hechos en desarrollo en Irak y luego ponerlos en el contexto regional: 
  • El Estado Islámico avanza en el norte de Irak, toma Mosúl, luego Tikrit (la ciudad natal de Sadam Husein) y algunos yacimientos petrolíferos, pero es bombardeado por drones estadounidenses cuando avanza hacia Erbil, capital kurda, que Washington teme que se convierta en otra Bengasi (Libia) si es tomada por los yihadistas islámicos, pues en ese contexto se podrían producir extremos verdaderamente contraproducentes como asesinatos de "personal norteamericano", tal como ocurrió en 2012 con el embajador en Libia, Chris Stephens. 
     
  • Los voceros del Pentágono han hablado con claridad de que estos ataques aéreos (justificados bajo el pretexto de proteger a la población yazidi, por ejemplo) no terminarán con la amenaza del Estado Islámico, pese a toda la parafernalia mediática puesta en su contra, que en algún momento puede legitimar una intervención militar, tal como sucedió con Bin Laden en Afganistán y así como lo plantea el presidente de Francia, François Hollande.
     
  • Paralelamente Estados Unidos, sus aliados israelíes, saudíes y las monarquías árabes logran que los kurdos, principales beneficiados con la movida de mata del EI, capitalicen un sustancioso activo político y obliguen a sustituir al primer ministro chiita, Al Maliki, con el pretexto de que no hay manera de que una al país para luchar contra el terrorismo. Irán le suelta la mano a Al Maliki (aliado de Teherán y Damasco, además de enemigo de la apertura petrolera a los occidentales y a una ocupación militar permanente de Washington) y se apura a tironear al nuevo equilibrista de Bagdad, Haider Al Badi, que puede ser el primer ministro de la partición iraquí si no recibe una ayuda militar contundente (lo que Estados Unidos anunció con la salida de Al Maliki pero nunca llegó) o unifica el frente de batalla. 
     
  • La partición/balcanización de Irak en tres zonas diferenciadas étnica y/o religiosamente: al norte Kurdistán, en el centro una región predominantemente sunita (Sunistán, justamente la zona en la que ocurren los principales acontecimientos militares) y un sur chiita.
     
  • En la actualidad el único reporte cercano y con perspectiva a mediano plazo proviene de un informante del bloguero The Saker, que describe un escenario bastante crudo. Según dice, los únicos beneficiados por el EI fueron los kurdos que ampliaron su radio de acción al avanzar con sus milicias hacia zonas antes vetadas por Al Maliki, tales como Trikit, que fortalecerán su aparato militar con la ayuda externa de Occidente e Israel y ganarán peso cuando el país esté cerca del caos y puedan pegar el salto independentista con una autonomía propia, basada en la edificación de una infraestructura petrolera y gasífera que les permita sacar sus recursos a Israel y Turquía sin depender de Bagdad.

    Mindfredo, el informante, afirma que el país está al borde de la partición, ya que la ofensiva del EI fortaleció los aparatos militares de las etnias predominantes y obligó a que los sunitas se fueran a zonas sunitas, que los chiitas hicieran lo mismo, que los kurdos se encerraran en sí mismos y que las minorías religiosas, como los cristianos y yazidis, quedaran libradas a su suerte por la falta de una estructura armada. Es decir, la falta de uno de los elementos que hacen a un Estado: su aparato de seguridad.
     
  • Sin embargo la edificación del "Nuevo Medio Oriente", según sus recursos naturales y encapsulamiento étnico en cada territorio, no se queda en un plan iraquí, sino que avanza con otros matices en el sur de Líbano, donde el EI y el Frente Al Nusra quieren consolidar a Ersal como su retaguardia estrátegica para infiltarse en el país, y también como base de ataque a Siria. Eso está siendo repelido por el Ejército del Líbano, pero habla de una estrategia integral que algunos analistas, incluso, afirman que podría llegar hacia Arabia Saudita como parte de la extersión habitual de Estados Unidos y parte de la monarquía saudí.  
     
  • Esto sin hablar de la posibilidad de también justificar una mayor presencia militar de la OTAN en un Irak que estaría resolviendo sus conflictos con la ayuda, centralmente, de países islámicos, que sirva para repotenciar el conflicto en Siria y sirva de portaviones contra Irán, quien negocia un acercamiento con Occidente para vender su gas mientras no para de integrarse al Nuevo Mundo en gestación con China y Rusia como los dos grandes liderazgos. 
     
  • Israel es uno de los grandes promotores de este avance en todos los frentes, de acuerdo a sus planes en la región para ese Nuevo Medio Oriente que también está dibujando con la inviabilidad de Gaza y Cisjordania como un Estado Palestino, que incluso se plantea como una doble violenta y pasiva-agresiva con la guerra en la Franja, pero también con el ininterrumpido avance en los asentamientos en Cisjordania. En este frente es que el EI avanza sobre Ersa, distrae a Hezbollah y le abre otro asunto que atender para que no esté 100% atento en lo que sucede en Gaza y en el resto de Palestina, donde el conflicto no para de crecer. 
     
  • Quien mejor ha sintetizado esta nueva estrategia es el líder de Hezbollah, Hassan Sayyed Nasrala: "El principal objetivo de EEUU es el de controlar todas las reservas de petróleo y gas en la región. Esta nueva estrategia es más difícil y peligrosa que la anterior. Ya no es cuestión de derribar a un régimen y colocar otro. Esta nueva vía norteamericana e israelí consiste en destruir países y ejércitos. El enemigo busca diseñar un nuevo mapa en la región sobre las ruinas de los países, de los pueblos y de las sociedades de la región. Ellos quieren lograr su objetivo sembrando el terror y la confusión y destruyendo los tejidos sociales de las poblaciones. El enemigo busca ahora ablandarnos para que pidamos una solución. Frente a las nuevas condiciones difíciles, EEUU se convertiría así a los ojos de los pueblos en el salvador último de la región".
En ese contexto es que vemos como Obama relanza la Guerra Mundial Contra el Terrorismo Global y promete defender a todos los estadounidenses en peligro, lo que reabre este intervencionismo selectivo agudizador de contradicciones internas y escenificador del Medio Oriente a destruir por los intereses globales de la energía y los petrodólares.

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