Efectos de la diplomacia venezolana en el mercado petrolero (+infografía)

Luego de que el presidente Nicolás Maduro realizara giras y acercamientos con países OPEP y no OPEP, como Rusia, Arabia Saudí y Qatar, el acuerdo para congelar la producción a los niveles de enero entre estos países y Venezuela fue presentado a la comunidad internacional y se convocó a otros actores relevantes del mercado, como Irán e Irak, para que también asuman este compromiso.

Desde esta presentación realizada el 16 de febrero, el ministro de Energía y Petróleo y presidente de Pdvsa, Eulogio Del Pino, viajó junto a una comitiva hacia Irán e Irak, quienes se mostraron de acuerdo en respaldar este acuerdo.

Al igual que en el armado de esta propuesta, nuevamente Venezuela, bajo la operatividad de Del Pino, intensificó una serie de contactos con los países OPEP y no OPEP para lograr dos objetivos: el primero fue el de lograr una reunión entre los principales actores petroleros en la que todos se comprometan a congelar la producción, y el segundo, pero no menos importante, fue alcanzar una posición conjunta sobre el tema de los países de América Latina con relevancia en el mercado energético.

El primero, de la reunión entre países OPEP y no OPEP, ya tiene fecha y está confirmada para hacerse en Doha (capital de Qatar) para el 17 de abril. El segundo estuvo a punto de concretarse el pasado viernes pero fue pospuesta hasta nuevo aviso, por lo menos hasta, según parece, que México, Colombia, Venezuela y Ecuador encuentren una posición de consenso. Todos estos movimientos, nuevamente, demuestran que Caracas está en la vanguardia de esta ofensiva por estabilizar el mercado petrolero y asegurar una repartición lo más justa posible de la renta comparativa generada por la riqueza debajo de su suelo.

Acciones y resultados parciales

Lo que se conoce internacionalmente como "mercado petrolero" no está definido únicamente por la oferta y la demanda de este producto vital para la economía mundial capitalista. Los factores especulativos (corporaciones y grandes bancos globales con capacidad de distribución y almacenaje de petróleo) que se mueven en Wall Street, juegan un papel importantísimo en la fijación del precio de las distintas canastas que influyen directamente en el precio del petróleo venezolano.

Al ser un escenario de pugna entre capitales globales por dirimir cuáles centros de poder financiero absorberán a otros que se encuentran en desventaja o en condiciones menos favorables para soportar la caída de estos ingresos, la presión política internacional y la articulación de actores geopolíticos en torno a la producción petrolera es la única vía para frenar, en primera instancia, la demencia de Wall Street por disminuir el precio constantemente para afectar a bloques de poder emergentes.

Si observamos la siguiente infografía, nos daremos cuenta de que la ofensiva diplomática de Venezuela, Rusia y otros actores en el Medio Oriente han detenido la abrupta caída de los precios del petróleo en las distinas canastas o precios de referencia, tanto en el Brent (precio europeo) como en el West Texas Intermediate (WTI), pasando por la cesta de la OPEP, con fecha del 11 de marzo del presente año.

Aunque el precio no se ha recuperado con gran velocidad, detener parcialmente su caída y generar una expectativa a mediano plazo para una recuperación sostenida de los precios, constituye un fuerte obstáculo para las arremetidas del 1% corporativo en contra de los países que contrarian sus ansias de poder absoluto. Sólo bajo esta lógica, los precios del petróleo han tenido una baja de tres dólares en cada una de estas canastas en los últimos dos días, y que el día de ayer se recuperara levemente otra vez. Más allá de las proyecciones de menor demanda en 2016 y de la intoxicación en torno a Irán, este nuevo altibajo expresa cómo Wall Street da tumbos usando la propaganda del fracking (gerenciada por el Departamento de Energía del gobierno norteamericano y Bloomberg) sobre el "aumento" de sus inventarios de crudo, para restarle importancia, relevancia política e impacto geopolítico a la reunión de países OPEP y no OPEP que comienza el 17 de abril en Doha.

Es una maniobra geopolítica y "el mercado" obedece. Haber sacado el precio del petróleo del foso de los 20 dólares (punto de honor de las agencias financieras corporativas) tendrá esta y otras reacciones en el corto plazo.

Precios y manipulaciones

Desde la presentación del acuerdo, medios como Bloomberg, Reuters y AFP lo han calificado de inviable y lo han atacado reiteradas veces por medio de la expertología tarifada, a tono con la tenencia de petróleo de los actores de Wall Street listos para quebrar competidores por medio de precios bajos.

Una de las tácticas más utilizadas por los medios fue la de guerra de vocería entre Irán y Arabia Saudí en referencia a la negación de ambos a recudir sus cuotas de producción, cuando el acuerdo trata de congelar la producción a niveles de enero.

En el primer tramo de presentación del acuerdo, esta intoxicación mediática sirvió para crear una expectativa negativa sobre el precio del barril, pero la tendencia al alza sostenida terminó desmontándola debido a que todos los actores le bajaron el perfil a su vocería.

Venezuela está en la vanguardia en esta guerra de los precios del petróleo

También entre las maniobras de intoxicación está el hecho de que Irán esté dispuesto a congelar su nivel de producción una vez recupere sus niveles de producción, previos a las sanciones económicas y financieras contra su país. Este es el principal argumento, en sí, para ofrecer una mampara de propaganda a la operatividad en contra del acuerdo, bajo la cortina de humo de que los principales actores no acordarán nada si Irán no lo hace antes.

Incidiendo en la pugna geopolítica más importante de esta época

Venezuela, acompañada por otros actores de gran peso geopolítico, está incidiendo en la pugna global más importante de esta época: el precio del principal recurso energético que mueve al aparato de producción económica mundial.

Dada su capacidad para trastocar el funcionamiento de países y regiones enteras, puesto que impacta directamente en la capacidad de gasto y de inversión interna de las naciones afectadas, incidir en el alza del precio (por más mínimo que pueda parecer) de ese recurso sobrepasa la lógica tradicional de estabilización financiera, puesto que en medio de esa pugna el 1% corporativo busca aniquilar la mayor cantidad de industrias nacionales (petroleras y no petroleras) en todo el mundo.

No sólo es un tema de ingresos nacionales o de estabilidad macroeconómica el significado de fondo de la caída o la subida parcial de los precios del petróleo, es un conflicto de intereses globales que tiene como objetivo final, del lado occidental, quebrar la mayor cantidad de países y continentes para su próxima avanzada colonizadora de libre comercio, hoy negociada tras bastidores en medio de la candela con los "renovados" nombres: TPP, TTIP y TISA.

Venezuela tiene un importante poder de influencia en este complejo escenario. Jugando grandes ligas en los momentos políticos cumbres y definitorios de la política mundial.

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