Es la primera luego de las sanciones impuestas por EEUU

Diez datos imprescindibles sobre la gira de Nicolás Maduro

El jefe de Estado venezolano, Nicolás Maduro, viajó este fin de semana a Kazajistán. Allí participó como presidente del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), en la primera Cumbre de Ciencia y Tecnología de la Organización para la Cooperación Islámica (OIC).

No obstante su recorrido se ha extendido y debe ser referencia de análisis, especialmente por la situación-contexto de Venezuela ante el concierto de naciones y en lo que respecta a su ámbito interno. Veamos:

1. Contrariamente a la tesis del "dictador aislado", Maduro se apersonó a nombre del MNOAL, la instancia que reúne más países del mundo (120) luego de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Su viaje al Asia Central es sumamente connotado, pues es el primero luego de las sanciones en su contra por parte del Departamento del Tesoro de EEUU el pasado 31 de julio y de la Orden Ejecutiva de Trump contra Venezuela, el pasado 5 de agosto.

2. En esta cita mantuvo sendas reuniones con sus homólogos de Turquía, Tayyip Erdoğan; Irán, Hasan Rouhaní; y Kazajistán, Nursultan Nazarbayev, en aras de estrechar alianzas económicas y comerciales. Maduro continuó su gira hasta el norte de África, rumbo a Argelia, país petrolero y miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), para afianzar relaciones en materia petrolera y comercial.

3. La "gira relámpago" de Maduro ocurre en medio de una fuerte turbulencia en el ámbito internacional, marcada por las sanciones financieras y comerciales de EEUU contra Rusia, China e Irán en semanas recientes y el aumento de la tensión con Corea del Norte. En esa misma estrategia contra el bloque multipolar se ha intentado tiranizar al Gobierno de Venezuela. Ese no es un dato menor pues han intentado colocar a Maduro en la situación de Kim Jong-il (padre del actual líder norcoreano) quien pocas veces salió de Pyonyang. La gira de Maduro pone en entredicho esa narrativa orquestada por los grandes medios occidentales.

4. Venezuela continúa su agenda multilateral, enfocada en la ampliación hemisférica de la política exterior bolivariana. Esto ocurre justo en tiempos en que la economía venezolana se alinea a los cambios previstos en la economía mundial. Venezuela se dispone a recibir yuanes y oro por la venta de crudo a China, como también lo hará Rusia, coincidiendo con el lanzamiento próximo de contratos de futuros petroleros en yuanes e intercambiables en oro. Una medida implicaría la desdolarización del comercio petrólero a manos de un jugador de enorme peso: China, el máximo consumidor global de este recurso. Son tiempos del abandono del dólar como moneda para pagos internacionales, lo cual demanda relanzar las relaciones desde diversas direcciones en simultáneo.

Maduro impulsa la diplomacia petrolera bolivariana en un contexto de ofensiva financiera de EEUU

5. El pasado mes de agosto, durante su visita a Crimea, el presidente ruso Vladimir Putin anunció que "el sistema de petrodólares debería convertirse en historia", mientras que "Rusia está discutiendo el uso de las monedas nacionales en acuerdos mutuos con varios países" a causa de la política de sanciones de Occidente. En los últimos meses, China ha firmado acuerdos con Canadá y Qatar en el intercambio de monedas nacionales, convirtiendo a Canadá en el primer centro offshore para el yuan en Norteamérica y duplicando el comercio con China en un estimado de 200 mil millones de yuanes.

6. Los intercambios de divisas directas entre China y la recién sancionada Qatar equivalen a 5 mil 700 millones de dólares, lo que lo ha convertido en la base para el uso del yuan en los mercados de Oriente Medio donde hay poca confianza en el dólar debido a la exportación de la inflación. Cabe esperar que otros países de la OPEP firmen acuerdos con China. Esta situación coloca al presidente Maduro como uno de los promotores más activos en la OPEP para la desdolarización del comercio del crudo y la recuperación de sus precios internacionales.

7. Las sanciones del gobierno estadounidense contra Venezuela suponen confinar al país al ostracismo económico y así debilitar a la Revolución Bolivariana. No obstante, es difícil que tales designios ocurran cuando se trata del país con las más grandes reservas petroleras del mundo y con incontables recursos gasíferos y de minerales como oro y coltán. Esto supone un redireccionamiento de la política estratégica venezolana que ahora tendrá nuevos puntos de convergencia con sus aliados del frente emergente. Estas alianzas deben diversificarse más aún, pues los países emergentes y los nuevos socios encuentran ahora un espacio de oportunidades en Venezuela, una vez que Estados Unidos asume relegarla de su ámbito de influencia financiera.

8. La visita y encuentro con dirigentes de países que integran la OPEP también se enfoca en revitalizar y profundizar la política del rescate del precio internacional del petróleo. El precio del crudo, ralentizado por los factores de producción interna en EEUU y por el mercado de contratos de futuros (manipulado por agentes financieros desde los marcadores tradicionales como Brent y WTI) es una situación que demanda la extensión de los acuerdos suscritos por países OPEP y no OPEP a finales de 2016 de recorte de la producción. También, la puesta en marcha de nuevas metodologías para revertir las asimetrías en el mercado que colocan a los países productores en posición desfavorable. Este es un factor bastante significativo para la economía venezolana y foco central de la gira de Maduro.

9. La agenda en el exterior del chavismo se distancia meridianamente de la agenda antichavista que hace poco cruzó el Atlántico rumbo a Europa. Maduro hizo los buenos oficios para asumir relaciones constructivas. Por el contrario, Julio Borges y Freddy Guevara hicieron las gestiones para que la Unión Europea se una a la asfixia financiera decretada por Washington.

10. La gira presidencial es también una gira de denuncia frente a las agresiones directas que la Casa Blanca protagoniza contra Venezuela, donde además de sanciones financieras, el gGobierno norteamericano pretende elevar la situación al ámbito militar.

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