De cómo el PP y el ébola trajeron a España al Tercer Mundo

Detrás del psicoterror eboliano con el contagio de una enfermera, emerge la falta de una política sanitaria que haya prevenido este pequeño brote, mientras se le echa paja mediática a la víctima de la estructuralidad neoliberal hacia donde se dirige España con el desmantelamiento de su estado de bienestar.

El correarrugadismo del Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy que no sólo utilizó el caso para culpar a la enfermera del contagio sino que también se puso en la esquina mediática para malabarear falsas acciones de gobierno proactivo y esconder el formidable caso de corrupción que implica a todo el PP, está obviamente en la misma tónica de descomposición total de ese orden establecido con la derrota republicana en la guerra civil y su legitimación democrática con el Pacto de la Moncloa.

En definitiva, las elites burguesas arrastradas del Tercer Mundo y el Primer Mundo son las mismas, el tema es quién tiene más monedas para repartir a los "plebeyos" y quién ya no puede hacer uso y abuso del espejismo del progreso para contener las contradicciones de clase y no sufrir un Caracazo anti neoliberal.

El ébola esta vez, además de un invento farmacéutico con ansias de vender, es sólo un aderezo más del bienvenidismo que les está trayendo las consecuencias de ser periféricos a este nuevo país bananero de la Unión Europea, en la que no todo está dicho con el arribo de un partido "chavista".    

¿Periféricos, nosotros? No, qué esperanza, usted

Si bien El País dice que en América Latina no hay más dictaduras pero sí gobiernos que no quieren dejar de serlo, estaría fino que los articulistas de esta jirafa neoliberal, financiada por fondos especulativos, dieran vuelta el cuello y vieran que en el actual caso de contagio de ébola fallaron los protocolos de un sistema sanitario que supuestamente es del "Primer Mundo".

En definitiva, ellos mismos fueron los que alertaron que el ébola se expandió en África por los pésimos sistemas sanitarios que poseen en estos países "atrasados" para evitar el más simple contacto físico entre los enfermos y el resto de los comunes, que puede implicar un contagio si hay contacto con los fluidos o la sangre de la víctima, entre otras cosas.

Sin embargo, la cadena mundial no está diciendo lo mismo sobre el caso de ébola en España, donde la enfermera Teresa Romero tuvo contacto con dos enfermos repatriados de África y de repente, hasta su perro presuntamente en peligro fue ejecutado para evitar que el brote psicótico se expandiera por el resto de España.

Dos semanas después del psicoterror del ébola, nos enteramos que la enfermera contagiada está fuera de peligro, que el "gobiernito" del PP ya encargó sueros y trajes anti ébola a las farmaceúticas, pero la responsabilidad, de vuelta, no es de la falta de formación para atender esta caso, o la falta de supervisión, sino que fue sólo el error humano de la enfermera por "haberse pasado por la cara el guante con el que trató a sus pacientes".

Así que el consejero de Salud de Madrid, Javier Rodriguez (del PP) culpa a la enfermera porque "no hace falta hacer un máster para ponerse un traje de protección", ya que siempre que un burócrata pela sistemáticamente en desarmar una política pública sanitaria, el martillado es el pelabola, y bueno, también hay que reírse de ella en la cadena mundial del consumo informativo. Total, la culpa es de la pelabola con vocación: siéntase culpable por ser pelabolas, se lo dice un burócrata.

Mi neoliberalismo con azúcar y desmantelamientos, por favor

Lo que no dice la encargada del desmantelamiento sanitario es que según el Consejo General de Enfermería, los protocolos y materiales para combatir el ébola en España no han sido los "adecuados".

Incluso, el presidente del Consejo, Máximo González, afirma que se "han producido situaciones de riesgo porque los protocolos no incluían la necesidad de que una segunda persona vigilara la retirada de los trajes de protección".

Según el Consejo General de Enfermería, los protocolos y materiales para combatir el ébola en España no han sido los "adecuados"

Incluso, sostuvo: "Se han detectado casos de enfermeras que se han incorporado de vacaciones directamente a trabajar a las habitaciones de los misioneros. De seis enfermeras, cuatro habían recibido un curso de 20, 30 o 40 minutos, y sólo una de ellas había entrenado cómo ponerse y quitarse un traje de protección". Así que por poco no hubo más casos.

Otro detallito es que el hospital Carlos III, donde ocurrió el contagio, está siendo desmantelado por la Comunidad de Madrid, conducida por el Partido Popular, en el marco de su programa de recortes públicos, según lo que ha denunciado el Movimiento Asambleario de Trabajadores de Sanidad. "Esto supuso la pérdida de buena parte de unas instalaciones idóneas para hacer frente a estas situaciones, y de un personal sanitario capacitado y entrenado para la atención en casos de epidemias", enfatizaron.

La lucha siempre estuvo cerca

Desde que Estados Unidos decidió boicotear el euro y obligar a subir las tasas de interés, los espejitos de colores otorgados a España en forma de deudas para que se mantuviera en la fantasía del consumo globalizado se volvieron más que un dinerito que se le debía al testaferro del paraco encargado del Parley.

Por eso, los bancos de Alemania, Francia, el Reino Unido y sus brazos políticos, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo, pidieron recortar brazos, piernas y hasta cabezas para tirarlas al río y que los pagos de deuda volvieran a fluir.

España debió desregularizar su economía, privatizar todo lo posible y hacer recortes en los famosos "gastos sociales", que para el neoliberalismo implica números de personas marcadas con costos y ganancias en sus brazos, que se administran con una calculadora científica.  

La salud, entonces, fue uno de los lugares simbólicos a privatizar, desregularizar y desmantelar. Así que se invirtieron 12 mil millones de euros menos en atender a la población, 55 mil trabajadores del sector se quedaron sin chamba y se restringió el servicio para seis millones de personas. Lo que significa que papá capitalismo del desastre vino a cobrar la factura e hijo sistema político (con Rey incluido) legitimó la estafa sin que se le cayera un pelo de nacionalismo ni melancolía de colonizador, salvo el de sus transnacionales internacionalizadas.  

No tan distinto a lo que sufrieron los pueblos de América Latina durante toda su historia con el cuento de endeudarse y malvender todo para pagarle los viajes y el caviar a los burgueses nacionales y los préstamos rompepiernas a los bancos.

Aunque por ahí asoman los que se inspiran en el "chavismo" para cuestionar su pase de factura periférico y expresar a los "indignados", esos millones sin trabajo y pauperizados, para romper el sistema político de la oligarquía.  

Por eso, bienvenidos, españoles, al mal llamado "Tercer Mundo", a echarle bola, que por acá dicen que fueron 500 años de hambre y todavía estamos resurgiendo.

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