Ataque en Francia con patrocinio estatal, ¿pero cuál Estado?

Los reportes indican que se ha dado un ataque terrorista sin precedentes en Francia, con más de 150 muertos, muchos más heridos y las noticias siguen goteando en relación a la violencia a gran escala. La BBC en su reporte, "Ataques en París: Bataclan y otros asaltos dejan muchos muertos", declaró:

"Francia ha declarado un estado de emergencia nacional y cerrado las fronteras luego de que al menos 120 personas fueron asesinadas en una noche de ataques con pistolas y bombas en París.

Ochenta personas fueron asesinadas luego de que pistoleros irrumpieron en el teatro Bataclan y tomaron de rehenes a docenas de ellos.

El ataque terminó cuando las fuerzas de seguridad retomaron el edificio.

Personas fueron abaleadas en bares y restaurantes en cinco lugares distintos en París. Se informó que ocho atacantes fueron dados de baja".

La BBC también publicó una gráfica indicando al menos cinco locaciones separadas donde se dieron los ataques, mientras que las otras organizaciones mediáticas informaron que tanto pistolas como bombas fueron empleadas, incluyendo fusiles militares. 

¿Cómo se le escapa esto al Estado de vigilancia francés en plena expansión?

En una escala significativamente mayor a los ataques terroristas perpetrados contra diversos objetivos a lo largo de la capital en enero de este año que culmina con la muerte de 12, los medios occidentales ya le asignan la culpa al tal "Estado Islámico" (Isis/Isil) o aquellos inspirados por él. 

Fue tras los ataques de enero que Francia expandió su ya enorme Estado de vigilancia. The Guardian, en un artículo titulado "Luego de los ataques a Charlie Hebdó, Francia aprueba nueva ley de vigilancia", informó:

"La nueva ley le permitirá a las autoridades espiar las comunicaciones digitales y de telefonía móvil de cualquiera vinculado en una investigación "terrorista" sin autorización de un juez. Forza a los proveedores de servicio de internet y a las compañías telefónicas a entregar data de ser solicitada.

Los servicios de inteligencia tendrán el derecho de colocar cámaras y dispositivos de grabación en hogares privados e instalar los llamados captadores de teclados que registran cada tecleo de la computadora que sea objetivo en tiempo real. Las autoridades serán capaces de conservar grabaciones por un mes y metadata por cinco años.

Al parecer la inteligencia francesa estaba al tanto de los ataques con anterioridad

Uno de los elementos más contenciosos de la ley es aquel que permite a los servicios aspirar la metadata, que luego será objeto de análisis sobre comportamientos potencialmente sospechosos. La metadata sería anónima, pero los agentes de inteligencia podrían avanzar en el seguimiento bajo la petición de un panel independiente de vigilancia más profunda que podría ceder la identidad de los usuarios".

A pesar de supuestamente carecer de estas capacidades antes del ataque a Charlie Hebdó, se revelaría poco después que efectivamente las agencias de seguridad francesas estaban bastante familiarizados con los atacantes con antelación; permitiendo que los sospechosos "desaparecieran de sus radares" apenas seis meses antes de que ocurriera el ataque, precisamente la suficiente cantidad de tiempo necesario para planificar y ejecutar un ataque de esta naturaleza.

La revista Slate reportaría en su artículo "Los detalles de la condena por terrorismo de 2008 del sospechoso de los ataques de París Cherif Kouachi", que:

"Kouachi fue arrestado en enero de 2005, acusado de planificar el unirse a los yihadistas en Irak. Se dijo que cayó bajo la influencia de Farid Benyettou, un joven "predicador autodidacta" que promovía la violencia, pero que en realidad no había viajado a Irak ni cometido ningún acto terrorista. Los abogados para el momento dijeron que no había recibido entrenamiento en el manejo de armamento y 'había comenzado a dudar', llegando tan lejos como para expresar 'alivio' de haber sido aprehendido".

CNN diría en un artículo titulado "Francia le informa a Estados Unidos que el sospechoso de París fue entrenado por al-Qaeda en Yemen", que:

"Oficiales de inteligencia occidentales se precipitan por saber más sobre un posible viaje que los dos sospechosos del ataque a París, los hermanos Said y Cherif Kouachi, con nueva información sugiriendo que uno de los hermanos pasó recientemente un tiempo en Yemen asociándose con al-Qaeda en ese país, los oficiales estadounidenses informaron sobre la materia a CNN. Información adicional de una fuente francesa cercana a los servicios de seguridad de ese país coloca a uno de los hermanos en Siria".

El Wall Street Journal revelaría en un artículo titulado "Sobrecargados, los franceses cesaron de vigilar a los hermanos", que:

"Los Estados Unidos proveyeron a Francia con material de inteligencia que demostraba que los perpetradores de la masacre de Charlie Hebdó recibieron entrenamiento en Yemen en 2011, exhortando a las autoridades francesas a comenzar a monitorear a los dos hermanos, de acuerdo a autoridades norteamericanas. Pero el seguimiento a Said y Cherif Kouachi terminó en la primavera pasada, después de que varios años de monitoreo resultaran en nada sospechoso".

Queda abundantemente claro que los sospechosos del ataque a Charlie Hebdó eran terroristas de alta peligrosidad, seguidos por el gobierno debido a este hecho, pero a los que sin explicación alguna se les permitió continuar con sus actividades hasta que inevitablemente llevaron a cabo un ataque mortífero sobre suelo francés; un acto de terrorismo que rápidamente fue explotado agilizando leyes de seguridad impopulares y perpetuar aún más el papel impopular de Francia en las diversas aventuras militares extraterritoriales de Estados Unidos, incluyendo la guerra por delegación de Occidente en Siria. Es muy probable que aquellos involucrados en los últimos ataques también se revele que habían sido seguidos por las agencia de seguridad francesa mucho antes de los ataques; esto es porque los ataques serán, por necesidad, requeridos para vincularse al conflicto sirio y justificar la reciente aparición del buque de guerra más grande de Francia, el portaaviones nuclear, el Charles de Gaulle, en las costas de Siria, y la aún más grande intervención militar de Occidente que se necesita en pos de salvar su guerra por delegación que ha sido de todo menos una victoria de Occidente.

La escala de este ataque es aquella de una operación militar

Patrocinio estatal, ¿pero cuál Estado? El extra del Gladio

Mientras se expandía la crisis de refugiados en Europa, se advirtió que sería deliberadamente manipulada para crear un máximo de histeria que justifique más intervenciones militares directas en la guerra por delegación que pierde Occidente en Siria.

En un análisis previo titluado "¿Puede la histeria paneuropea salvar a la Otan en su guerra siria?", se advirtió que:

"Lo que está cobrando forma es una estrategia de tensión controlada, donde grupos de ultraderecha están siendo volcados contra los migrantes y los europeos que los apoyan, para crear histeria y eventualmente violencia que será apalancada por aquellos que la orquestaron".

Las políticas de inmigración permisivas y las cuotas autoimpuestas aseguraron un tsunami virtual de migrantes llegando a Europa, mientras que grupos políticos racistas y xenofóbicos largamente cultivados -remanentes de las redes en la sobra del notorio Gladio de la Otan en la Guerra Fría- intenten crear un contragolpe e histeria en las calles en relación a la "invasión" de migrantes.

Lo que faltaba por completar la ecuación fue el increíble acto de galvanización de violencia que pudiera crear un apoyo público (ausente por mucho tiempo) que Occidente necesita para justificar su intromisión en Siria; apoyo público a la narrativa de que se "ayuda a los luchadores por la libertad", reciclar mentiras en relación a "las armas de destrucción masiva", y lo que no lograron generar los cuentos como los "barriles bombas".

Entre los objetivos en este ataque estaba el estadio de fútbol donde se jugaba el partido Francia-Alemania al que fue el mismo presidente francés François Hollande; lo que es particularmente importante señalar que el conocimiento de la ubicación del presidente quiere decir que habría necesitado una planificación y preparación significativa. La decisión de atacar un estadio de fútbol también es significativa, considerando que indudablemente la demografía que asistiría al partido de fútbol sería aquellos que públicamente se oponen a la expansioó de la crisis de los refugiados. En otras palabras, fue un ataque diseñado específicamente para provocar a la opinión pública francesa para que se pase a la acción.

La escala de este ataque es aquella de una operación militar. Habría sido necesario un grupo grande de militantes bien entrenados, bien armados y financiados, con experiencia en la planificación y ejecución de operaciones militares coordinadas, trasladando grandes cantidades de armas de forma clandestina, expertos en el uso de armamento y explosivos, así como el poseer capacidades en inteligencia empleadas para eludir las cada vez más colosales capacidades de vigilancia de Francia.

¿Quién se beneficia de los ataques? El gobierno francés

Como los terroristas y las líneas de suministro que salen del territorio de la Otan hacia el territorio sirio propiamente, claramente con un inmenso patrocinio estatal detrás de ellos, aquellos involucrados en los más recientes ataques en París son, claramente, receptores de financiamiento y entrenamiento bajo patrocinio estatal.

Mientras que Francia indudablemente intentará usar este ataque para justificar una mayor intervención en Siria para derrocar al gobierno de Damasco, lo más probable es que los propios aliados de Francia en Turquía, Jordania, Arabia Saudita, Catar, e incluso la misma París están directa o indirectamente involucrados en el entrenamiento, en el armar y financiar a aquellos que derramaron sangre en las calles de París esta semana.

Convenientemente, el buque insignia francés, el portaaviones nuclear Charles de Gaulle, había sido recientemente enviado a las costas de Siria la semana pasada. Está ahora preparado para formar parte de cualquier campaña militar expandida y predicada a partir de los ataques que se dieron en París. 

La primera pregunta -y la más importante- al examinar cualquier crimen es ¿"cui bono"? O ¿quién se beneficia? Atacando París, y en particular un partido de fútbol lleno de nacionalistas cada vez más violentos e histéricos pareciera beneficiar solamente al gobierno en buscar más justificaciones para librar una guerra de mayor bagaje; una guerra que está perdiendo actualmente y que en este momento carece de un apoyo público amplio para seguir peleando. Ahora, de forma muy conveniente, tiene el apoyo que buscaba.


Tomado de New Eastern Outlook, la traducción para Misión Verdad la realizó Diego Sequera.

Notas relacionadas