Matanza de negros en EEUU: intereses y Estado profundo

La crisis existencial interna que se deja ver en los grandes medios posterior a los asesinatos de Philando Castile y Alton Sterling, dos ciudadanos negros en EEUU, está lejos de ser sólo un fenómeno racial como apunta la obviología mundial.

Parece pasar más bien por la pugna dura de sectores poderosos del Estado profundo gringo en pleno movimiento de sus piezas de ajedrez, donde nuevamente la comunidad negra (y blanca), los agentes de policía blancos (y negros) y todo ese mediatizado alrededor son simples y tristes peones de una guerra intestina en la cual están ganando todos, menos nosotros.

Duda, siempre duda

Pero más triste aún es tener que repetir cual mantra lo evidente: si los medios corporativos te muestran algo como "verdad" es porque les sirve, quieren que les creas. Detrás de cada noticia, dato, detalle e información hay miles de millones de dólares, y por supuesto los dueños de esos dólares maniobrando. Hoy, 10 de julio de 2016, los medios siguen decidiendo qué pasa y qué no.

Que el diario británico The Guardian a principios de año haya publicado un riguroso estudio donde suelta datos súper pornos sobre la matanza de negros en EEUU indica el interés manifiesto detrás de una tragedia, como la que ahora mismo está en desarrollo en la mayoría de los estados gringos.

La investigación de The Guardian, que presentan bajo el nombre de "The Counted" (que en una traducción literal sería algo así como "los contados"), dicen ellos que comenzó "como respuesta a las serias preocupaciones por el fracaso del Gobierno federal a la hora de mantener un registro integral de las personas muertas a manos de la policía", es decir, en The Guardian -medio propiedad de Apax Partners, una de las firmas de capital más grande del mundo- están sumamente afectados y dolidos por los asesinatos de negros estadounidenses a manos del gobierno: socios históricos políticos, comerciales y militares de Gran Bretaña.

La infodroga del informe para el consumo neurótico mundial deja ver entre otras cosas que:

  • Los jóvenes negros en Estados Unidos tienen nueve veces más probabilidades de ser abatidos que otros estadounidenses.
  • Sólo en 2015 la policía federal de los Estados Unidos asesinó a mil 134 personas, la mayoría negras.
  • 1 de cada 65 jóvenes negros en Estados Unidos muere asesinado por un agente policial.
  • Aún cuando representan sólo el 2% de la población estadounidense, los varones negros de entre 15 y 34 años suponen más del 15% de todas las muertes registradas en 2015.

Dicha investigación fue publicada con la misma rigurosidad en otros medios de gran alcance e influencia mundial como BBC, CNN, El País, Clarín, etc. Los mismos encargados de fabricar opiniones en torno a Venezuela, Libia, Siria, Ucrania y demás países en guerra.

Si los medios corporativos te muestran algo como "verdad" es porque les sirve

George Soros invierte, otra vez

El ultrafamoso magnate financiero George Soros no sólo ha invertido en 2015 moviendo miles de víctimas de la guerra en Siria y Libia para refugiarlos en Europa y poner de rodillas a la Merkel. El inversor vinculado a la casta financiera Rothschild también tiene sendas inversiones e intereses en las más importantes redes de activismo negro en Estados Unidos, según el diario Washington Times. Desde los grupos organizados para las protestas en Ferguson hasta el muy de moda Black Lives Matters, pasando por sitios web pro-afro como Colorlines y otras instituciones pro-legalización como la Drug Policy Alliance, activan y se movilizan a partir de los millones de Soros, quien sólo en un año llegó a desembolsar 33 millones de dólares para todas estas organizaciones.

Bajo la floja fachada filantrópica de Soros y su fundación de fundaciones Open Society Foundation (OSF), se financiaron, proyectaron y movilizaron las protestas en la plaza Maidan en 2014, episodio que dio como resultado la consagración de movimientos nazis responsables operativos del golpe de Estado en Ucrania, país en guerra civil. La OSF aparece también en los registros de financistas del Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ), responsables de los Panamá Papers, la multioperación de inteligencia ya analizada por Misión Verdad en su momento.

Human Rights Watch y Amnistía Internacional, dos de las más importantes ONGs de influencia mundial, son financiadas igualmente por la OSF. Ambas son responsables de la elaboración de informes, la instalación de relatos y el despliegue de propaganda contra Siria y Venezuela. Provea, ONG local de poca influencia, mucho menos efectiva y mediocre también recibe regalías de Soros para criminalizar al Estado venezolano y sus instituciones.

Irónicamente se lee en la Misión de la OSF: "trabajamos para construir democracias vibrantes y tolerantes".

Detrás de la intervención de este magnate en los países mencionados y otros más, está el plan en desarrollo de la elite financiera mundial en contra de las estructuras de los Estados-nación. Soros, como muchos otros, maniobra dentro de los países burlando regulaciones nacionales e internacionales con base a la premisa de ser e instalar un poder financiero independiente, centralizando el poder y borrando los últimos vestigios de lo que se entiende como soberanía. Un mundo corporativo sin la alcabala de los Estados: el futuro según la elite.

Tanto los movimientos de activistas negros en Estados Unidos, como la terrible tragedia en torno a los refugiados sirios, son piezas menores en el tablero de las corporaciones mundiales, las buenas intenciones de unos y la proyección lastimera de los otros son absolutamente irrelevantes. Es lamentable, desesperanzador, sí, pero es la realidad. De nuevo visible la consecuencia y oculta la causa.

Como en Monopolio, todos ganan

No solamente Soros y los medios corporativos ostentan intereses en torno a las masacres, específicamente dentro de los Estados Unidos. Otros actores económicos menos visibles también echan mano de la tragedia y facturan.

Tras la transmisión en vivo de la agonía y posterior muerte de Alton Sterling filmada en vivo por su propia novia, a través de la plataforma de video streaming Facebook Live, Zuckerberg se hizo de publicidad gratuita al salir en cientos de primeras páginas de medios y recibir más de 5 millones de visitas luego del suceso. En el video se ve cómo Sterling agoniza mientras el policía grita dispuesto a efectuar otro disparo. El sadismo siempre ha facturado, sólo que ahora es en vivo y directo. Contrario a la opinión que tratan de agenciar, esto no representa un problema para las políticas de Facebook, la realidad es que todo le suma.

La industria armamentista celebra también el ascenso de sus índices económicos tras cada masacre, que lo diga Bloomberg:

Se deja ver también cómo no queda nada por fuera o al azar en la instalación de nuevas armas en el preludio de la guerra no convencional interna que comienza a vivir Estados Unidos. El complejo militar-industrial hace gala de sus nuevos juguetes contra otro ciudadano negro acusado de atentar contra la integridad de los policías que están asesinando negros. No hace falta otra invasión a Panamá para probar nuevas formas de asesinar:

Y para cerrar el conteo, probablemente quienes más ganen en torno a la efectiva puesta en marcha de operaciones de este tipo sean sus promotores directos.

No es un secreto hoy el debilitamiento de la clase política, financiera y militar originaria de los Estados Unidos, un país amenazado por aires de desintegración.

La inminente imposición del Estado ultrapolicial necesita un argumento previo, la justificación puertas afuera producto de un hecho social conmocionante dentro. El desborde social interno que se proyecta insistentemente por los grandes medios tiene su razón de ser y los movimientos de activistas parecen estar siendo presas y víctimas de esto. Estados Unidos, como todo el mundo hoy, es un inmenso laboratorio de reingeniería social, donde el 99% somos simples espectadores pasivos por un lado y reactivos por otro.

Ya hoy se sabe: organizaciones activistas, movimientos populares, gremios, grupos progresistas, partidos tradicionales, militantes dogmáticos y creyentes religiosos son carne tierna para la manipulación de la elite política, financiera y militar que gobierna el mundo. Urge un sacudón en las formas políticas, en los analistas y los análisis, en los medios alternativos y en el liderazgo contrario al imperialismo.

Pero por sobre todas las cosas urge un esfuerzo mayor en la creación de un nuevo pensamiento, uno que nos separe de la tragedia y que no termine como todos en los últimos 500 años, imitando y sirviendo al de nuestros verdugos.

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