El taxista ecuatoriano y el país de Chávez

Paro el taxi. Ya adentro el chofer pide la dirección mientras enciende el taxímetro que, en brillantes números rojitos, empieza a correr.

-Al antiguo aeropuerto, por favor -le pido-. Donde se toman los buses al Mariscal Sucre.

-¿Y por qué mejor no lo llevo directo al aeropuerto, mi señor?

-No, no, gracias, voy a agarrar el bus hasta allá.

El ecuatoriano, el quiteño, me han dicho que no es muy conversador. Decido probarlo con un argumento que no pudiera eludir:

-He escuchado que mañana se paraliza Ecuador (por esos días la oposición ecuatoriana estaba convocando a un paro nacional).

-Sí hay un paro, señor, pero no creo que se paralice el país. Tal vez ciertas regiones o pueblos pero el país no creo que se paralice. Eso es un atraso.

-¿Entonces usted no va a parar?

-No, mi señor. Yo tengo que trabajar, llevar la comidita pa la familia. Esos paros atrasan al país -me repite.

Se hace un silencio mientras el quiteño al volante trata de esquivar el tráfico que viene de la principal para tomar otra ruta fuera de ella.

-¿De dónde viene usted, señor?

-De Venezuela.

Mira a través del retrovisor del taxi buscando mi rostro.

Y suelta un:

-Aaah, el país de Chávez -y por ahí arranca la conversa.

-¿Y cómo está su país? Aquí sólo se escucha que están en crisis, ¿cómo está Venezuela con Maduro?

-No es una crisis, en Venezuela hay es una guerra. Una guerra de los ricos, los poderosos, los que Chávez sacó del poder contra los pobres.

Los chavistas apoyamos a Maduro con la misma convicción con que lo hicimos con Chávez

Guarda un rato de silencio. No sé si pensando en seguir la conversación ante la respuesta o porque tiene que girar a la derecha después del cambio de luz en el semáforo. Cuando retoma la avenida reinicia su conversación.

-¿Pero sin Chávez las cosas en Venezuela están peor o mejor?

-Sin la derecha y los ricos en el gobierno, esos que destruyeron al país por 50 años, estamos mejor. Chávez cambió a Venezuela, los sacó a ellos del poder y empezó a gobernar para los pobres. Más aún, de alguna forma le entregó el poder a los pobres. Nos dio voz y nos sacó de la invisibilidad que tranquiliza al rico. Maduro es la continuación de Chávez. Nosotros lo pusimos allí como lo hicimos con Chávez. No nos perdonan eso.

-¿Usted apoya a Maduro entonces?

-Con la misma fuerza y convicción con que lo hice con Chávez. Mire, el chavismo es la forma que nos dejó el Comandante al pobre para hacer política. Eso es el chavismo. Ellos contaban que sin Chávez la revolución desaparecía, y hasta argumentaban la vaina. A más de un superpensador, esos que dicen que saben mucho, escuché decir: "Una revolución que descansa sobre un solo hombre está destinada a desaparecer en cuanto éste no esté". Jajajaja, qué equivocados estaban esos sesudos. O no equivocados, era lo que querían, coño, como un tipo de deseo oculto, una esperanza coñoemadre, de que cuando Chávez no estuviese podrían volver al poder. Pues allí está. Los pobres somos más y seguimos construyendo un país en revolución.

-Pero, ¿y la oposición y los presos políticos? Maduro, leo yo en la prensa, los tiene asustados y uno está preso por no estar de acuerdo con Maduro, hasta leo que los militares persiguen a los estudiantes. ¿Es cierto eso?

-¿Conoces un periódico, la prensa de aquí llamado El País? -le pregunto.

-Sí, claro, es conocido. Lo leo.

-Precisamente ayer cayó uno en mis manos. Estaba yo en una sala de espera y se me ocurrió ojearlo. Me llamó la atención una nota sobre Venezuela en la que hacían referencia a "la lucha" de la oposición por salir del "régimen" de Maduro. Quedé loco al leer la nota.

-Dígame usted por qué, señor. ¿Qué decía?

-Decía en un párrafo ya al final algo así más o menos: "Mientras el régimen de Maduro mantiene ilegalmente preso al joven dirigente político Leopoldo López, quien lideró manifestaciones pacíficas en contra del gobierno de Maduro y que tuvo un saldo de 47 heridos en medio de una cruenta represión". Tú mismo, si consigues ese ejemplar de ayer podrás comprobar lo que te estoy diciendo.

-¿Pero es la verdad, no? Ese ta preso por protestar, por ser líder de la oposición.

-Allí está la vaina, no es la verdad completa, ni moderadamente pues. Leopoldo López lideró el asesinato de 47 personas, amigo. Asesinatos. Heridos fueron 800 en su intentona de crear una guerra civil. 47 personas asesinadas. Te imaginas. Y ese periódico miente de una forma coñoemadre al decir que sólo hubo 47 heridos y dejando entrever que fueron de la oposición los que cayeron.

Guarda silencio mientras espera en la cola el cambio de semáforo y yo continúo.

-Dígame algo. ¿Ve esa calle, esa de allí? ¿Qué diría usted si en este momento usted viera una guaya de aquel extremo a este otro -le muestro, señalando una jardinera a un lado y un árbol al otro-, y viniera un motorizado a toda velocidad sin verla, la guaya, y cayera al pavimento degollado, muertico? ¿O que le impidieran el paso a usted mismo, usted protestara, lo bajaran de su taxi, su herramienta de trabajo,  rociaran el carro con gasolina y se lo quemaran y hasta usted saliese herido? ¿O escuchara el disparo de un francotirador desde aquel edificio y viera caer a esa policía que ve allí, muerta con un tiro en la cabeza? Ahora, piense en eso, en esa misma terrible situación en miles de sitios a la vez en todo su país y escuchara a Leopoldo López y a otros dirigentes de la oposición apoyando y agitando esos actos de terrorismo. O piense que mientras usted trabaja y su esposa está en su casa escucha por la radio del carro que la oposición le prendió candela a la guardería donde está su hijo o hija junto con otros 80 niñas y niños. ¿Usted estaría de acuerdo con eso? Es increíble que ese periódico, El País, que usted dice que lee no mencionara nada de eso.

-¿Pero como un país llega a esa situación?

Es la guerra del rico contra el pobre que se le alzó

-Porque es la guerra del poderoso, del rico contra el pobre que se le alzó. Antes de Chávez a mi país, Venezuela, se lo repartían dos partidos políticos de la derecha que obedecían a los ricos y empresarios, transnacionales, tenemos la mayor reserva de petróleo del mundo. ¿Pero sabes cuántas personas salían a votar o elegir esos presidentes? Nunca pasaban de 3 millones. ¿Sabes con cuántos votos elegimos nosotros a Chávez decenas de veces? Hasta con 7 millones. ¿Y sabes cuántas personas salían y salen a la calle a votar? Hasta 16 millones. Con Chávez  hasta ellos ahora tienen la oportunidad de elegir, pero pasa algo contra lo que no pueden ni podrán.

-¿Qué es?

-Nosotros los pobres, los chavistas somos más. ¿No es así como se elige en democracia? Bueno, ellos no respetan eso.

-¿Entonces en Venezuela no hay persecución?

-La única persecución que hay en Venezuela es la que tiene el gobierno con las personas mayores, entre 57 y 65 años.

-¿Cómo es eso? -pregunta mirándome por el retrovisor.

-El gobierno venezolano es el único que tiene que perseguir a los viejitos y viejitas pa entregarles su pensión por vejez.

Logro sacarle una sonrisa al hombre.

-Mire usted. Eso no sucede aquí. ¿Ha hecho muchas cosas buenas su gobierno, Chávez-Maduro?

-Si entregarle casas gratis a los pobres, ya vamos como por 600 mil; educación gratuita, tanto colegios como universidades; subsidiar la comida; alfabetizar más de un millón 700 mil personas; recoger a los niños de la calle y atenderlos al igual que al adulto que deambula muerto de hambre por ahí; pensionar a todo aquel que tenga la edad; construir hospitales gratuitos y centros de salud en cada barrio pobre; y muchas cosas como esas es hacer cosas buenas, le diría que sí.

-¿Regalan las casas en Venezuela? -me dice poniendo cara de sorpresa.

-Sí, las regalan.

-¿Cómo va ser eso, mi señor? Aquí no pasa eso. Qué bonito es su país.

-Es el país de Chávez.

-Llegamos, señor -por fin deja de correr el taxímetro y los números rojitos dejan de bailar delante de mis ojos al toque del chofer-. Que tenga feliz viaje al país de Chávez.

Notas relacionadas