El combate diario

Hace algunos días, el 17 de febrero, regresaba de Caracas a Valencia. El programa de Radio Nacional no se oía bien y comencé a pasar con botón automático las emisoras buscando alguna que se oyera con mayor nitidez. Oigo una locutora de voz agradable, haciendo comentarios terribles. Es la emisora 105.3, a las 4 y 10 pm. Con especial vehemencia, la locutora repetía la argumentación del Departamento del Tesoro norteamericano hecha por un vocero gringo en contra del vicepresidente Tarek El Aissami.

El placer con que lo hacía parecía que lo disfrutaba. Añadía algo así como: "Qué vergüenza tener un vicepresidente así, que además, si pone un pie fuera del país, lo meterán preso por corrupto".

La indignación me hizo cambiar de dial y busqué una emisora con música. Mientras tanto pensaba en la forma irresponsable, en clara complicidad con los voceros del Imperio que mantiene una brutal guerra no convencional contra nuestra Venezuela chavista. Como si fuese poco el constante bombardeo de mentiras, distorsiones, amenazas, bloqueo económico, tecnológico, resulta doloroso, oír la cacofonía de hijas e hijos de esta tierra que se prestan para llevarnos al shock o capitalismo del desastre.

Quien dude o no sepa de qué se trata, le sugiero leer el libro de la canadiense Naomi Klein sobre este tema. Pensar que esto ocurre todos los días y en la mayoría de las emisoras radiales privadas de nuestro país. Y que exista una campaña internacional y nacional para convencer a los incautos o desconocedores de nuestra realidad, que acá existe una dictadura o cualquier cosa peor.

Cada chavista, revolucionario, tiene un puesto en esta guerra

Ciertamente no hemos tenido la fuerza o los mecanismos para explicarle al mundo todo lo hermoso y extraordinario de lo que en nuestra patria sucede. Tengo a la mano un fragmento de un discurso de nuestro presidente eterno Hugo Chávez: "La vía venezolana al socialismo es democrática y pacífica, y este es un rasgo que la distingue: se basa en el respeto a la pluralidad constitutiva de nuestra sociedad, el Estado de Derecho, a la Constitución. Nunca, en verdad nunca, como ahora, en Venezuela se ha vivido en un verdadero Estado de Derecho y en el marco de la libertad más absoluta" (pronunciado el 11 de enero de 2008).

Está claro que con esta afirmación de Chávez, lo que está planteado a quienes suscribimos el pensamiento chavista, no es prohibirle a nadie que hable o diga lo que se le antoje, o cerrar una radio. No. Lo que está planteado es darle respuesta contundente a las constantes agresiones por todos los medios posibles, incluso el debate personal constructivo. Es el combate diario.

Media hora después decidí seguir oyendo esa radio. Y en ese momento estaban entrevistando a una supuesta investigadora por un informe que se publicitó esa semana, donde afirmaba que Venezuela está en una situación calamitosa, con mayor pobreza que Haití, con todos los "ingredientes", de inseguridad, hambre, escasez de alimentos, etc. Llevó a afirmar a la locutora que era la primera vez que nuestro país llegaba al 82% de pobreza, gracias a este rrrrégimen.

Es posible que quien afirmaba estas barbaridades era o es una persona muy joven o terriblemente desmemoriada o ignara. Lo cierto es que recientemente un buen amigo me dio un recorte de periódico, de El Nacional, con fecha domingo 31-12-1995, cuerpo D, página 6, con un artículo suscrito por la periodista Rosita Regalado, que titulaba: "Informe del Cosejo de Economía. La tasa de pobreza cierra 1995 en 84%", con un subtítulo: "El estado de pobreza se agudiza". Si se considera que entre el tercer trimestre de 1994 e igual lapso de 1995, cerraron unas 46 mil 209 empresas, y 100 de las más grandes del país redujeron en conjunto 22,3% -75 mil 370- en puestos de trabajo, es decir, sus plantillas de personal. O sea que, aun cuando fuesen ciertos los datos del esperpento de investigación sesgada, Venezuela ya había conocido una pobreza del 84 % en el año 1995.

¿Cuántas mentiras, distorsiones informativas, invisibilizaciones, se producen cada día en los diferentes medios de comunicación y redes sociales? Ciertamente casi incalculable. Pero hacen daño, mucho daño. Y en esta guerra no convencional hay un permanente combate diario. Cada chavista, revolucionario, tiene un puesto en esta guerra.

Notas relacionadas