Algunas claves del genocidio sistemático en Palestina

Para aclarar: ser antisionista, no es ser antisemita. Primeramente porque ser antisemita sería ser antipalestino. Los judíos asumieron la identidad "semita", y adjudicaron para sí una denominación que no está sujeta a una implicación territorial, pues "semita" es un término de referencia etnográfica, cultural. Como semita también se conoce al pueblo árabe-palestino, Sirio, e incluso la lengua persa es considerada una lengua semita, cuyo origen se remonta a esa zona del mundo donde está el territorio palestino. Cuando los judíos comenzaron a reinterpretar y distorsionar el lenguaje y erigirse ellos solos como los semitas, la exterminación palestina se abre paso en lo cultural, dando parto al desarraigo y desconocimiento del otro. Lo que es sionismo, eso ya lo explicaremos acá.

Desde 1948, con la disolución del Mandato Británico de Palestina, se inicia en teoría un proceso de descolonización que abriría paso, también en teoría, a dos estados con territorios debidamente definidos y similares en tamaño; uno judío, y otro palestino. Ambas premisas, pensadas así desde la Comunidad de Naciones (antecesora de la ONU), terminaron siendo el fundamento legal para el genocidio palestino.

Hay que decirlo, la tierra palestina, también llamada por algunos como "La tierra prometida de Israel", no siempre fue una tierra en conflicto (o al menos como hoy lo conocemos), ni siquiera en la época del control británico sobre este territorio. En esa porción de tierra solían convivir árabes, judíos y cristianos. Dado el hecho del holocausto judío en Europa, el lobby financiero judío, que no sufrió del todo la masacre nazi (pues esta quedó pa' los judíos pelabola), dio forma a la propuesta de ocupación de la tierra palestina (donde para esa fecha vivía una muy considerable porción de judíos, pero todavía en situación de minoría, especialmente en Tel Aviv y Jerusalén) como recompensa al lobby financiero judío y en consuelo a ese pueblo víctima del holocausto, pues antes de él, los judíos erraban por Europa.  

Este poderoso grupo de judíos, que se consagró moviendo los hilos del poder en EEUU, era de tendencia derecho-fascista, que en la variable hebraica se conoce como "sionista". Es decir, son una rama cuasifundamentalista del pueblo hebreo, conservadora, creyente en la idea del "Eretz Yisrael" o "Gran Israel" en la región del Oriente Medio, y creyente en la tierra de Zión, una especie de paraíso prometido para el "pueblo escogido de Dios (Yaveh)", que hizo caminar a todo el gentilicio judío por el desierto durante 40 años desde tiempos de Moisés, Josué y David. El problema para los judíos es que dicha tierra ya estaba habitada por todas las tribus que los cristianos llamarían "sarracenas", que hoy conocemos como árabes (con sus variantes).

 Israel amuralla a los palestinos, los aniquila, los desplaza, los confina, y luego argumenta que debe ampliar sus asentamientos y variables urbanas, pues la población judía crece

Volviendo al tema del lobby sionista, es preciso recordar que ha sido debido a su acción que Palestina no ha podido consolidar ante los entes internacionales su figura de Estado-nación. Es tanto el poder de estos grupúsculos, que los palestinos son considerados una etnia árabe dentro de territorio israelí, es decir, por decreto los palestinos no tienen país, y sus fronteras no están definidas del todo, pues guardan ambigüedades producto de la usurpación de sus espacios ancestrales desde 1948 y de la ocupación sistemática de sus territorios por Israel, llevando al pueblo palestino actual a vivir en reductos suburbanos en Gaza y Cisjordania. De más está decir que por no ser un "país" no tienen derecho a la defensa, ni a tener ejércitos regulares, ni mucho menos armas que puedan disuadir a la maquinaria bélica sionista.

La política de ocupación de Israel pasa por la acción bélica del genocidio, la aniquilación sistemática mediante el bloqueo económico (pues los palestinos viven detrás de ciudadelas amuralladas y están restringidos para recibir ayuda internacional y para desarrollar su precaria economía), el desplazamiento forzado de los palestinos de sus tierras y fuentes de agua, los asesinatos constantes, la colonización y la construcción acelerada de asentamientos judíos en territorio palestino.

Pero la acción de ocupación sistemática va mucho más allá de las atrocidades antes expuestas. El Estado de Israel ha patrocinado y aupado el desarrollo de una numerosa sociedad hebrea conservadora en este territorio. Muchas de las grandes oleadas de judíos sobrevivientes de la Segunda Guerra, que fueron desde Europa a la tierra palestina, eran una variante de judíos "europeizados", con cierta tendencia liberal.

Se trataba de familias de tres a cuatro hijos, no ortodoxos y occidentalizados. Pero la situación ha venido cambiando, pues los sectores más conservadores de la sociedad judía han venido tomando más espacios por cuestiones demográficas ya que las familias conservadoras suelen tener hasta ocho hijos en promedio, además de la escoralidad judía patrocinada por el Gobierno.

Otros factores son la gran presencia del clero y el Gobierno en los medios (con propaganda antiárabe) en la sociedad israelí (cosa que no conocían los judíos europeizados). Así los judíos se abrieron paso a una sociedad conservadora. El adoctrinamiento militar obligatorio por medio del servicio militar también ha servido para ampliar la base de apoyo del Gobierno sionista.

Así se consolida el plan del genocidio palestino y del expansionismo: Israel amuralla a los palestinos, los aniquila, los desplaza, los confina, y luego argumenta que debe ampliar sus asentamientos y variables urbanas, pues la población judía crece. Ésta, que ha crecido en número y en apoyo a la doctrina sionista, termina ocupando las tierras. Así ocupan los territorios palestinos. Pero la situación es más compleja. Hoy existen políticas del Estado de Israel en las que captan familias jóvenes de judíos ubicados en países como EEUU y les ofrecen dinero y vivienda a cambio de mudarse a las tierras palestinas.

Básicamente se trata de una estrategia en la que Israel intenta construir una "Gran nación hebrea" (con judíos originarios no de esa tierra, sino de todo el mundo), que demandará más territorio y que es en esencia una de las líneas fundamentales del desarrollo económico y estratégico de Israel, pues incluso el negocio inmobiliario es uno de los factores fundamentales de su Producto Interno Bruto (PIB), y los intereses económicos en ese sentido son inmensos. Esta es la médula del proyecto expansionista de Israel, que incluso tiene bajo ocupación los Altos del Golán, robados a Siria desde la "Guerra de los Seis Días" en 1967.

Hoy hay más de 4.5 millones de palestinos viviendo (más bien sobreviviendo con la ayuda internacional) en campos de refugiados en Egipto, Siria y Jordania

En esta arremetida de julio de 2014 sobre la franja de Gaza, Israel ha dado el ultimátum "recomendando” a las familias palestinas en la Franja abandonar la ciudad (vía Egipto) "por su propia seguridad". Al salir, los palestinos son identificados, se toman sus huellas y los envían a los campos de refugiados en Egipto con la orden de nunca volver, pues no serán admitidos por la fuerza israelí que resguarda las fronteras. Hoy hay más de 4.5 millones de palestinos viviendo (más bien sobreviviendo con la ayuda internacional) en campos de refugiados en Egipto, Siria y Jordania.

En sólo dos décadas se ha desplazado más de un tercio de la población originaria de Palestina de su territorio, y hoy están en condición de refugiados, mientras nuevas oleadas de judíos llegan del extranjero. La razón por la que los palestinos huyen es el aniquilamiento sistemático, el Apartheid en ciudades como Gaza, también conocida como la cárcel a cielo abierto más grande del mundo. Gaza es hoy la ciudad con más hacinamiento en el planeta, y es –por cuestiones de necesidad más que por conciencia ecológica– la ciudad que más se autoabastece de agricultura urbana; esto se debe a las grandes limitaciones de tierra, espacio para sembrar y bloqueo de insumos agrícolas en la Franja.  

Mientras el genocidio ocurre a plena vista en Palestina, el mundo consciente espera con la voz en alto la reacción de las naciones y el cese de la tolerancia a los crímenes de Israel. El boicot a los productos israelíes, la difusión de lo que pasa en Palestina, la creación de una opinión pública crítica al genocidio de Israel y aupar a nuestros gobiernos a tomar postura contra el genocidio y el envío de ayuda son tareas que podemos hacer desde acá.

Al escribir estas líneas desde la República Bolivariana de Venezuela, el desconsuelo no es tan grande: rotas las relaciones diplomáticas con Israel, lanzada la campaña mundial #SOSPalestina y refrendado el acuerdo entre el Gobierno venezolano y la autoridad Palestina para el envío de combustibles a precio preferencial hacia Palestina desde Venezuela, percibo claridad y solidaridad con ese pueblo desde nuestra dirigencia y nuestro gentilicio chavista. El mundo debe mirar y aprender de nosotros. Basta de indiferencia

 

 

 

Notas relacionadas