Sigan, gafitos

"Tumor", le dijo Capriles a Ramos Allup, en medio de un ataque de arrechera y dijo que se iba de la MUD y que no volvería mientras allí siguiera ese adeco que otrora le llamara "lechuguino, petimetre y mariposón". ¡No señor, ya basta ya!

Horas antes, Henry "Tumor" Ramos había disparado una ráfaga de directas indirectas contra Primero Justicia, que horas antes había pataleado contra los cuatro gobernadores adecos que, a modo de patada en el culo al golpismo de la MUD, se juramentaron ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

"Con la frente en alto nos juramentamos", dijo Laidy Gómez, la gobernadora del Táchira, y por decir, dijo de todo, como una ametralladora contra aquello que llamaban Mesa de la Unidad y con razón: imagínense que en la MUD querían que se fuera a Miami y que se juramentara como gobernadora del Táchira en el exilio, o algo así… Imagínense a Laidy, que ganó en su estado, que es la gobernadora de verdad, verdad y que ahora los lechuguinos le exigen que mejor sea una gobernadora de mentirita allá en Miami Beach, y que salga en el programa de Jaime Bayly, que la entrevisten dos veces en CNN y que luego la olviden, como se olvida todo en la oposición, y la dejen allá botada, lavando platos y sin situado constitucional. Con toda la razón del mundo, Laidy le tiró a lo que quedaba de la MUD: "¿Acaso el CNE solo es ilegítimo ahora que solo ganamos cinco gobernaciones? Ustedes también se presentaron… la realidad es que la ANC se instaló y la comunidad internacional pidió que el pueblo venezolano fuese a votar".

Es lo que pasa cuando tejes una maraña de mentiras y la realidad te alcanza. Por mucho que jures con los dedos cruzados, como cuando tenías 7 años y creías que cruzando los dedos podías jurar de en vano y que no pasaba nada… Por mucho que pongas cara de gafo creyendo que verle las caras de gafos a los demás, la realidad se impuso y, o la asumes y avanzas, o sigues revolcándote en el chiquero de tus errores, como "Audi" Guevara, que al frente de un partido que no tiene ni 4% de los votantes, se hace el sorprendido, el ofendido, el traicionado y dice que el partido Voluntad Popular, bravísimo con los adecos, no va a participar en la próximas elecciones municipales -¡oooootra más!- que hará próximamente "la dictadura".

Sigan subestimando a Nicolás, gafitos todos

Y como la oposición siempre ha sido tan tuitera, al punto de permitir que un ejército mixto de bots y apoltronados guerreros del teclado les marcaran la pauta, bueno, no podían sino prender el ventilador y lanzarse puputov en 140 caracteres. Aquello fue una fiesta. Ninguno se cortó ni un poquito. Era como cuando uno ve a un señor en un semáforo en rojo, en su carro con los vidrios cerrados y el aire acondicionado encendido, aprovechando la luz roja para sacarse un moco, como si nadie lo pudiera ver y antes de que cambie la luz -¡zuas!-, el moco termina en su boca. ¡Asqueroso! Bueno, algo así hicieron los dirigentes -sin rumbo- de la oposición.

Se desmoronó la MUD ante nuestros divertidos ojos chavistas y sus atónitos ojos opositores. No hubo tuit decente y pensante que medio disimulara el mierdero que se sacaban unos a otros de debajo de su mugrosa alfombra. El modo venenoso de odiar que se han dedicado a perfeccionar con los años, los vertieron enterito contra ellos mismos. Tuits iban y venían en un todos contra todos que, si hubiera que graficarlo, sería esa nube de polvo con puñitos, huesitos, signos de exclamación y asteriscos que salen en las comiquitas.

En el festival de insultos no se quedó nadie fuera. Los seguidores tuiteros de la MUD, hartos de todos, con un despecho sin retorno, mentaban la madre a cada uno de sus dirigentes. "Él me mintió, él me dijo que me amaba y no era verdad…". Y en medio de la polvareda, expertos analistas y encuestólogos que hace apenas 15 días aseguraban que había llegado el fin del chavismo, dejaban clara su turbia posición ante los hechos con un sí pero no, pero sí, pero quizá, tal vez…

Y mientras Tongo la daba a Borondongo y éste a Bernabé, y aquel parapeto pegado con saliva que era la MUD se caía a pedazos, Nicolás Maduro, aquél que era bruto -¿se acuerdan?- el maburro, el cucuteño que -hace casi dos años- sacarían de la presidencia en seis meses, el que según la MUD, había abandonado su cargo, el que no tiene ni el 5% de apoyo popular… Ese Nicolás Maduro, con su agenda presidencial repleta, iba de un acto de gobierno a otro. Uno de ellos, con los 18 gobernadores chavistas recién electos, y otro, una reunión con tres de los cuatro gobernadores adecos allá, en el Palacio de Miraflores. Semejante dosis de realidad mereció una patada de ahogado de opositor decente y pensante -valga la redundancia- que escribió, sin miedo al ridículo: "Maduro es bruto, pero hábil".

Sigan subestimando a Nicolás, gafitos todos…

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