Periodistas opositores explotan de ira contra la MUD

Es común que en los profesionales de la comunicación exista una disonancia entre el país twitter y el país real. Esto es lo que explica que gran parte de los periodistas opositores creyeran que por medio de la destrucción de ciudades, saqueos y muertos por barricadas se pudiese salir del presidente Nicolás Maduro.

Tomaron tanta parte en el conflicto político inventando noticias y muertos por morteros, que se autoadjudicaron la bandera y el estandarte de implacables analistas políticos. Bendecidos por las verdades divinas y los lados oscuros que ahora ven en quienes los condujeron políticamente hacia ese callejón sin salida, al que quisieran volver con tal de no ver más nunca ni una foto del chavismo en Venezuela.

Así que ahora vemos cómo hacen fila para marcarle las contradicciones a sus ex novios y novias que los acaban de dejar frente al altar con los vestidos y los trajes puestos, recién hechos para la ocasión. De Isnardo Bravo a Víctor Amaya, pasando por Luz Mely Reyes, se turnan para pegarle a ese sello electoral al que nadie se quiere acercar: la MUD.

Según Isnardo Bravo, las primarias internas muestran un burdo interés personal (como si los partidos políticos fueran clubes de amigos). Según la alta analista de Luz Mely Reyes, el Homo MUDs tropieza una y otra vez con los mismos errores. Y según el experto en muertos por lacrimógenas y morteros Víctor Amaya, es irónico que Primero Justicia no supiese que Ismael García era del Tren de Aragua durante su paso por el partido.

Toda la indignación se produce la misma semana en la que Francia anuncia el relanzamiento de la mesa de diálogo en República Dominicana. Después de todo, no se puede negociar con un gobierno acusado de supuestos crímenes de lesa humanidad, según Marianella Salazar. Ni puede ser que un anuncio tan importante sea conocido por uno de los países que los utiliza como muppets, según Mariano De Alba.

Vendieron una victoria que les dijeron era inminente, a costa de sangre y daños humanos irreparables, sintiéndose parte de una gesta heroica que se inventaron en la mente. Y pasaron los días y nada. Pasaron los meses y nada. Ni la MUD conquistó el poder, ni Nicolás Maduro salió el poder, ni el plebiscito fue vinculante.

Tanto que Víctor Amaya compró acríticamente toda muerte por mortero, tanto que Luz Mely defendió a quienes golpearon a su hijo en una manifestación opositora, y tanto que llevaron carajazos limpios y duros de su propia audiencia. La historia que tienen que contar habla peor de ellos mismos que de la MUD. Y lo saben.

Les hierve la sangre porque no tienen norte ni sur, ni este ni oeste, ni los cinco puntos cardinales de Freddy, ni le alcanzan los datos en el teléfono para vomitar toda su bilis por las redes sociales. Los usaron como preservativos de lujo, como a todo el resto de la constelación escuálida, y los botaron como jeringas en mal estado. Todo para que Ismael García sea candidato y Ramos Allup presidenciable.

 

Notas relacionadas