El antichavismo pidió a gritos la intervención gringa

Con un escueto y mentiroso comunicado, la fallecida Mesa de la Unidad Democrática, que no es ni mesa ni de unidad y mucho menos democrática, intentó responsabilizar al presidente Nicolás Maduro por la amenaza de intervención militar de Donald Trump.

Pero en estos tiempos de Twitter, Instagram y Facebook, el narcisismo y las ganas de figurar no encuentran dónde ocultarse. Todo queda registrado.

En 2017 importantes dirigentes del antichavismo, léase Julio Borges, Luis Florido y la primera dama de Voluntad Popular Lilian Tintori, todos sin talento político propio, se han fotografiado con importantes funcionarios norteamericanos tratando de demostrar músculo y fuerza, creyendo que se la estaban comiendo. "Mira Maduro, aquí estamos con una de las principales potencias militares del planeta, asústate".

Tratando de barrer bajo la alfombra, ahora fingen demencia sobre cómo pidieron la Carta Democrática de la OEA, bloquear financieramente al país a grandes bancos internacionales y la presión del gobierno de Trump contra Venezuela, durante estos últimos meses.

En esta foto está Julio Borges con H.R. McMaster, asesor de seguridad nacional de Trump.

Hay que preguntarse entonces algo lógico. ¿Con qué otro motivo se reunirían, entendiendo que un general (y más, uno gringo) sólo sabe de intervenciones y masacres contra poblaciones inocentes? ¿Para qué otra cosa que no sean armas y financiamiento para acciones violentas se puede hablar con McMaster? ¿Pedir dinero y apoyo para próximas elecciones a un general que dirigió la segunda fase de la ocupación de Irak? ¿A quién con su estrategia parió al Estado Islámico en esa nación? Zapatero a su zapato.

Lo hablado ahí no fue divulgado, por lo que es presumible que no fue para afinar talleres de redes sociales a los jóvenes de Primero Justicia o el envío de toldos y cornetas para los eventos en la Plaza Alfredo Sadel. Nada inocente y pacífico puede ser tema de discusión para un tipo como McMaster, quien antes de que Trump mencionara la "opción militar" estaba con él en esa sesión del Consejo de Seguridad Nacional.

En esta otra está Lilian Tintori, muy sonriente fotografiándose con Trump, Marco Rubio, Mike Pence, días antes de que en Venezuela encapuchados pagados comenzaran a incendiar chavistas, secuestrar gente en urbanizaciones, disparar contra la Guardia Nacional Bolivariana y destrozar cuanto comercio y bodega había.

Les recuerdo: bloquear financieramente al país y embargar sus activos petroleros como asomó Trump es también una declaración de guerra, una forma de intervención dura y agresiva; poner a pasar hambre es un acto criminal y de guerra, es eso lo que pide Marco Rubio contra Venezuela para sacar al gobierno de Maduro.

Pero uno no se toma una foto con alguien a menos que no quiera eternizar ese momento y lo ahí discutido, menos en ese nivel. Entonces, si Marco Rubio, Mike Pence y Donald Trump dicen que utilizarán todas las vías para joder a Venezuela, a su gente y al gobierno que lo eligió, Lilian Tintori es la dama de compañía encargada de ponerle un rostro bonito a todo el plan. De santificar y acobijar a la banda de asesinos entrenados denominada "La Resistencia".

En esta foto vemos a Luis Florido dándole la mano a Marco Rubio, otro responsable de las prometidas sanciones contra Pdvsa en caso de ocurrir en el mediano plazo. ¿Y qué otra cosa podría hacer un tipo que devino en vicecónsul gringo a partir de un negocio de comida bachaqueada (su empresa se llama Servidfood), que en un contexto de falta de alimentos se haría millonario?

En esta foto también sonríe Julio Borges mientras le da la mano al presidente peruano Kuczynski, país que rompió relaciones con Venezuela y retiró a su embajador, además de ser anfitrión de una reunión donde EEUU le impuso a 12 gobiernos hacerle la guerra al Gobierno venezolano.

Aquí vemos a Juan Requesens, un excitado y bocón dirigente de Primero Justica, diciendo que hay que prepararse para una intervención militar, en un foro en Miami. Habría que preguntarse, ¿qué zonas se bombardearán primero, según Requesens? ¿Su casa y sus urbanizaciones aledañas quedarán exentas? ¿Las de su familia y las de quienes van a sus cada vez más menguados mítines? ¿Él mismo saldrá con un AR-15 a tomar territorios del oeste para "liberarlos"? Lo de "prepararse" suena más bien a fugarse antes de que todo empiece, de igual forma todo eso lo dijo desde Miami.

El silencio actual, más allá de ese comunicado para mantener las formas, tiene un innegable tufo de apoyo y reconocimiento a las acciones que se preparan desde EEUU. Y cualquier evento de causa mayor que ocurra, sépalo bien, tuvo el clamor de estos dirigentes, incluso contra su propia gente.

Para la posteridad están esas fotografías con criminales y políticos mafiosos. Porque como no pudieron vencer al chavismo por la vía política, ni frenar la Constituyente con lo que ellos llaman "la calle" (reductos del sifrinaje caraqueño), entonces tienen que venir sus amos a culminar la tarea. Y no importa el costo que sea, siempre y cuando sean ellos gobernantes de las cenizas. Con lo que sea, se conformarán por su odio a Venezuela.

Notas relacionadas