También usadas contra Siria

Matrices utilizadas para invadir Libia también se aplican contra Venezuela

No es mentira que la historia se está contando en pleno siglo XXI desde los grandes conglomerados de medios de comunicación, que moldean la percepción de la realidad hasta puntos extremos en que han allanado terrenos para invasiones de fuerzas extranjeras contra países que no comulgan con la fe dictada por los que gobiernan en las sombras en la Casa Blanca. La emergencia de las redes sociales y la realidad 2.0 se ha desarrollado como recurso asimétrico para programar la información que debe circular por los canales regulares, el monopolio de la verdad ejercido para los intereses de quienes tienen el poder de embolsillarlo.

Así como producen industria cultural porque controlan los medios, consigo traen la carga ideológica que sostienen los hechos que relatan. Cuenta la historia secreta (para los estadounidenses) de Estados Unidos que William Randolph Hearst, magnate de medios de finales del siglo XIX e inspiración del ciudadano Kane de Orson Welles, manipuló la tensión diplomática que había entre EEUU y España con relación a la isla de Cuba. Hearst azuzó el conflicto e inventó una guerra que terminó con el dominio yanqui sobre ese pedazo de Caribe y además contribuyó, según la película de Welles, a controlar el canal de Panamá, todo desde los talonarios que circularon en 1898.

Los tiempos han cambiado, pero el papel de los medios ha sido clave a través de la historia del capitalismo en las últimas tres centurias. Ahora se combinan todas las formas de guerra mediática, con énfasis en operaciones de intoxicación y de propaganda negra en el caso de "cambios de régimen". Así como desde la Casa Blanca se dedicaron a vociferar que Irak poseía "armas de destrucción masiva", recurso replicado por todos los medios corporativos, también hicieron campaña contra Gadafi con el motivo "Gadafi está masacrando su propio pueblo".

Las analogías se dejan ver: el expediente mediático que están armando contra Venezuela también tiene el signo del conflicto libio, e incluso del sirio: la "intervención humanitaria". Las bombas primero explotan en las neuronas de la población mundial.

Cómo los medios bombardearon Libia antes que la OTAN

La siguiente imagen podría resumir la justificación mediática que se trató desde los conglomerados de los dueños de la verdad:

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AFP, CNN, The Telegraph, The Washington Post, BBC contra Libia

Fue la saña y las mentiras con las que introdujeron los medios en el discurso que justificó la intervención de la OTAN y el caos debido a los grupos mercenarios que terminaron controlando el país. Durante los meses de febrero y marzo, la mediática global sostuvo que en menos de lo que canta un gallo una ola de protestas contra el régimen de Gadafi se convirtió en un movimiento rebelde, con un Consejo Nacional Libio de Transición y en el fondo se escuchaba el grito sangriento producto de los bombardeos de la aviación libia contra la población, por lo que la doctrina R2P se aplicaría y la OTAN se convertiría en el Capitán América una vez más, luego del despedazamiento de Yugoslavia.

La inserción de grupos mercenarios comandados por al-Qaeda es ignorada olímpicamente y además glorificada por el "periodismo independiente", en consonancia con la retórica de la Primavera Árabe. Inventaron noticias, acomodaron escenarios de "protestas populares" y hasta recibieron la ayuda desembarada de la intelectualidad OTAN para empezar a derrocar a Gadafi, a la vanguardia:

  • The Telegraph inventó que el Coronel Gadafi había disparado un misil estilo soviético en territorio "rebelde", mientras mencionaba que la OTAN se decidía en esos instantes a aplicar la doctrina R2P, con toda su caballería.
  • De España, la agencia EFE publicó una nota muy entusiasta por las declaraciones de David Cameron, primer ministro británico, en el que dijo que "la acción militar en Libia ha evitado una matanza en Bengasi". Control de daños everywhere.
  • En el inglés The Guardian no creyeron en dogmas democráticos y manifestaron una seria preocupación: "Crisis libia: ¿muy tarde para una intervención militar de UE?".
  • La glorificación de la Operación Odisea del Amanecer de la OTAN contra Libia por parte de El País apoyada supuestamente por la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU. La ONU demostró ser una vez más una mampara servil del Pentágono.
  • CNN hizo lo propio con el interés neocon de la intervención humanitaria, o como les gusta llamar al bombardeo caotico: R2P. La responsabilidad de proteger civiles, pero forma de "daños colaterales".
  • Univisión contó, sin mencionar nunca a los terroristas que tomaron Bengasi (comandados por los Hermanos Musulmanes, cómo murió el embajador Chris Stevens sugiriendo que fue el mismo gobierno libio. En ciertos manuales de guerra de la información, a esto le llaman desplazamiento semántico: colocan como autor del crimen al bando inocente, mientras el victimario no sufre de victimización y se le glorifica.
  • El editorial del New York Times del 21 de marzo de 2011, en el que en sus primeras líneas llama a Gadafi "un asesino que nunca ha pagado por sus muchos crímenes", es una declaración que buscaba la judicialización del asesinado líder libio. E hizo más, se fue a la guerra. Uno de sus corresponsales, Jon Lee Anderson, cronista de The New Yorker, trabajó como periodista embedded ("incrustado" o "embutido", es decir, infomercenario que relata la historia desde el punto de vista de la fracción invasora desde el terreno) junto con los "rebeldes", y les dio un rostro que no se parecía en nada al-Qaeda o sus aliados -como hizo Hollywood con los talibanes en Rambo, llamándolos "combatientes de la libertad"- en los "Despachos desde Libia".
  • El Instituto Brookings, think-tank ligado al team Soros y sus ONGs, de donde se alimentan los medios corporativos para ensanchar sus expedientes de guerra, publicó una conferencia de Alain Juppé, ministro de relaciones exteriores de Francia, "La primavera árabe: esperanzas y retos", donde justifica la intervención de la OTAN en Libia con llamado a las consignas de Responsabilidad para Proteger (R2P, Responsability To Protect en inglés) y la Resolución 1.973 del Consejo de Seguridad de la ONU.
  • BBC alarmó como si hubiera un incendio en la cocina con ataques de Gadafi a "rebeldes" y, con esto, justificó la zona de exclusión aérea.
  • Mientras que The Washington Post hizo desde el principio control de daños y la muestra es la infografía que hizo en torno al control de Libia por parte de la OTAN y grupos mercenarios, en lo que el medio llamó como el "renacimiento de Libia". No sin antes haber jugado posición adelantada y con el árbitro de cómplice, el general Ahmed Gatrani, militar anti-Gadafi en Bengasi, le dijo a The Washington Post que una pequeña fuerza escalaba poco a poco sobre la capital libia, y sin embargo los habitantes ni periodistas no ligados a la mediocracia ni se dieron por enterado.
  • Al Jazeera, coordinadamente con los acontecimientos de la Primavera Árabe, hizo campaña para criminalizar los objetivos y construir la narrativa de intervención humanitaria en el seno del Medio Oriente. El papel de este medio fue nodal, debido a que el resto de los conglomerados de la desinformación, desde Times of London hasta la agencia Reuters, se hicieron eco de las publicaciones de Al Jazeera en desprecio de los portavoces del gobierno libio como si de una orden fuera. De hecho, no habría que dudar de que así fuera.
    El analista Thierry Meyssan comprobó que este medio había sido tutelado por el alto mando de la petromonarquía de Qatar y que, con ayuda qatarí, hizo un montaje que todos vimos por televisión: "La construcción en Doha de escenarios que reproducían la Plaza Verde y Bab al-Aziziya, escenarios que se utilizaron para filmar imágenes falsas de la entrada de los ‘rebeldes’ proestadounidenses en Trípoli. ¡Cuánto me insultaron cuando predije esa manipulación en Voltairenet.org! Sin embargo, Al-Jazeera y Sky News transmitieron las imágenes falsas durante el segundo día de la batalla de Trípoli, sembrando así la confusión entre la población libia. No fue en realidad sino 3 días más tarde que los 'rebeldes' -casi exclusivamente los Misrata- lograron entrar en Trípoli, ya devastada por los bombardeos de la OTAN".
  • Sin embargo, ningún medio corporativo o ligado con la línea narrativa de la mediocracia occidental dijo que el primero de julio de 2011, 1.7 millones de libios marcharon en la Plaza Verde de Trípoli para protestar por el bombardeo de la OTAN. Esto es el 95% de la población de Trípoli. Libia sólo tiene cinco millones de habitantes, lo que no es un dato menor.
  • Incluso, el periodista de Telesur Rolando Segura, quien estuvo en Libia desde los inicios del conflicto, aseguró que los únicos bombardeos constatables durante todo ese tiempo sólo provinieron de la OTAN y nunca de la aviación de Gadafi.
  • Toda la campaña terminó en el respaldo de la Liga Árabe, con excepción de Siria y Argelia, para la zona de exclusión aérea, y con el panafricanismo impulsado por Gadafi bastante disminuido.

Con tres narrativas ("violación militar-policial de los derechos humanos", "Estado fallido" e "intervención humanitaria", las mismas que usan contra Venezuela) repetidas hasta el hastío, se hizo el montaje de una revolución de color para luego justificar la intervención debido a la fragilidad del Estado para responder los conflictos internos. ¿No parecen los meses de febrero-marzo en Libia el inicio del proceso destituyente que comenzó el 12 de febrero de 2014, punto de partida del Decreto Obama? El conflicto en ese pedazo de África se resolvió en poco tiempo porque el debilitamiento del gobierno de Gadafi era un hecho, lamentable pero hecho al fin. En Venezuela aún estamos en los tiempos donde aún queda por ver los frutos de la guerra no convencional, sin mencionar el desmoronamiento dirigido de la economía local y el llamado al aislamiento internacional mediante sanciones y geoalianzas con los procesos destituyentes de Argentina y Brasil, junto con la vieja y sumisa oligaquía colombiana.

El relato del excepcionalismo se modifica según los pueblos y los territorios donde se piensan invadir o reconfigurar; el bombardeo mediático es inminente, antes del bombardeo real. Pasó en Libia, así como lo intentan con Venezuela.

El espejo sirio y la intervención humanitaria

Diga el lector de esta nota en qué se diferencian las portadas de la imagen mostrada anteriormente y estas que salieron a mediados de mayo, el mismo día:

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Medios españoles contra Maduro

¿Y en qué se diferencian estos dos casos con la guerra contra Siria? La analista de Medio Oriente Sharmine Narwani escribió sobre cómo las narrativas mataron al pueblo sirio, donde explica en qué medida se involucran, de manera fáctica y simbólica, los medios junto con ONGs y think-tanks de por medio para apoyar la definitiva invasión de aquel sector del Levante. Sólo que esta vez no montaron una escenificación de las matanzas, sino que las fabricaron ellos mismos con la aparición del Daesh y las demás fuerzas mercenarias y yijadistas. Por ello sentencia Narwani: "El 'dictador' sencillamente tenía que 'asesinar a su pueblo', y el resto vendría después".

Como cajas de resonancia, y fieles al principio de orquestación de Goebbels, los medios corporativos que apoyaron la intervención contra Libia y Siria también son los mismos operadores que disparan a Venezuela en el escenario 2.0 internacional. The Washington Post, The New York Times, The Wall Street Journal y agencias de noticias occidentales ejercen formas variables de la ética periodística-comercial de Hearst, quien decía: "Ponme la foto que yo pongo la guerra". Debido a los intereses de las corporaciones mediáticas, las palabras y las imágenes definitivamente son armas.

Los bombardeos se producen así como las guerras que muchos no vemos. Quien tiene el poder decide la narrativa a usar. El equipo de investigación de Misión Verdad realizó un manual de la guerra de la información, con la intención de proponer los cimientos para empezar a leer estas narrativas en perspectivas de clase y poder, y con el fin de brindar herramientas y discursos que desmonten la guerra en curso contra Venezuela. La intervención humanitaria es la fórmula que están amasando con la "crisis humanitaria" y la oenegista defensa de los derechos humanos. Los medios corporativos en manos del 0,0001% son la vanguardia antes de los bombardeos que dejan el rastro de polvo y cal por donde pasan. Construyen una matriz, por lo que insistimos en realizar una comparación con otras experiencias destituyentes como Libia.

También por eso insistimos en vernos en el espejo sirio.

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