Despolitizar la muerte, demonizar al chavismo y ciudadanizar la desestabilización política

Táchira y sicariatos políticos: operaciones psicológicas y de intoxicación

Aprovechando el impacto mediático que tuvo el brutal asesinato de dos policías en el estado Táchira, "medios independientes" y laboratorios de guerra mediática desarrollan operaciones psicológicas y maniobras de intoxicación para encubrir, desfigurar y trasladar responsabilidades de guarimbas en la entidad y sicariatos políticos.

Vamos por partes

  • Los "medios independientes" (Sumarium, El Estímulo y otros) y los principales laboratorios de guerra mediática (Maduradas, Dólar Today, El Cooperante, etc.) disponen de un formato que intentan aplicar sobre los hechos violentos en Táchira: el caso Liana Hergueta. El autor material del asesinato (José Pérez Venta), con kilometraje en medios internacionales y ubicado cerca de Leopoldo López el día de su detención, intentó ser transformado en un militante afiliado al chavismo por unos tuits que habría publicado haciendo mención a Chávez en 2012.

Fue bajo ese formato que estos medios y laboratorios proyectaron escandalizar fuertemente a la opinión pública por la vía de endosarle el caso al chavismo. Muestra clara de una operación de intoxicación mediática.

  • Siendo el brutal asesinato de dos policías un hecho estremecedor desde la percepción colectiva, con mayor o igual carga de violencia que la del caso Liana Hergueta, el formato ha sido replicado instantáneamente. El objetivo, más allá de demonizar al chavismo, tiene que ver con la gestación de un control de daños sobre los actos violentos que eviten cualquier movimiento en contra de la agenda por la Ley de Amnistía. De ahí que se intenten trasladar las responsabilidades hacia actores políticos distintos a los de la ultra. Siempre estará como telón de fondo la crisis y el colapso de los servicios públicos en forma de mecha política y manto justificador para uso y despliegue de operaciones similares.

Operación psicológica que proyecta construir un sentido común para guarimbas gaseosas y difusas, sicariatos políticos aparantemente aislados y sin responsabilidades definidas, "protestas y violencia de calle" e incendios o secuestro de unidades de transporte. Toda esta maniobra se desarrolla mientras los actores del fascismo recrean sus movimientos políticos de distracción por la vía parlamentaria.

Sumarium y El Estímulo: demonizar, confundir y distraer

  • José Sulbarán, al igual que José Pérez Venta, fue convertido en "chavista" por Sumarium utilizando como único soporte una imagen de Chávez que Sulbarán habría publicado en 2013 en su Facebook. Más allá de esa publicación, no existe ninguna otra prueba o algún seriado de publicaciones que evidencie que Sulbarán militara en las estructuras del PSUV o de sus organizaciones estudiantiles. Las declaraciones del dirigente de la Jpsuv, Yeismer Camargo, afirmó que el chavismo no tuvo ninguna relación con las guarimbas y que las mismas fueron preparadas por el centro de estudiantes opositor.

    Pero cuando se habla de operaciones psicológicas para demonizar al chavismo, poco importan las pruebas y sí bastante la explotación mediática que en el corto plazo puedan servir como construcción de un sentido común que englobe operaciones similares. Englobar, en estos términos, significa la instalación de una percepción única, simplificada y manipulada que conecten al chavismo con cualquier hecho de violencia.

Despolitizar la muerte y difuminar sus implicaciones políticas es el objetivo perceptivo inmediato

También engloba al chavismo los últimos tres sicariatos políticos cometidos en los últimos días, lo cual evidencia que grupos irregulares y guarimberos en el eje andino lo tienen como objetivo principal. Despolitizar la muerte y difuminar sus implicaciones políticas es el objetivo perceptivo inmediato.

  • Por su parte, El Estímulo reseñó una rueda de prensa donde efectivos de la policía estatal afirmaron que entre el gobernador del Táchira, José Vielma Mora, y los "estudiantes" del IUT, había un especie de "pacto", a raíz de conversaciones que el gobernador supuestamente tuvo con los guarimberos que secuestraron la Encava. Resulta que quien encabezó y tomó la palabra, el funcionario de Politáchira José Gregorio Castillo ha sido fotografiado en manifestaciones políticas de la derecha con el exgobernador César Pérez Vivas, lo cual desenmascara la supuesta objetividad de la declaración y de las acusaciones esgrimidas, todas carentes al extremo de pruebas sólidas y comprobables.

    El Estímulo aprovechó la rueda de prensa para reforzar lo que Sumarium ya había hecho con José Sulbarán: crear un presunto vínculo del asesinato con sectores del chavismo, tanto gubernamentales como políticos, dentro de la lógica evolutiva de esta serie de operaciónes psicológicas.

La Policía del Táchira sostuvo una reunión con los efectivos que estuvieron en la rueda de prensa comentada. Afirmaron que hicieron acto de presencia bajo engaño de José Gregorio Castillo y que el objetivo de esta proyección en los medios era atacar al cuerpo de seguridad.

 

Actores políticos de la ultra en la zona: las "fuentes" que diseñan estas operaciones psicológicas

  • El día de ayer, en horas de la tarde, encapuchados de la UCAT secuestraron en sus inmediaciones tres unidades de transporte de la línea de Barrio Obrero en San Cristóbal y una camioneta de Corpoelec que luego sería incendiada. Laboratorios de guerra mediática como La Patilla y Maduradas opacaron el hecho asumiendo que la "manifestación" sería o por el "aumento del pasaje" o en apoyo a los "efectivos policiales" que fueron asesinados hace dos días. Utilizando la cuenta Twitter de los "estudiantes de la UCAT", estos laboratorios rodaron la falseada versión de que esos actos de violencia habrían sido promovidos y dirigidos por el gobernador de la entidad.
  • Bajo esta maniobra de intoxicación intentaron fortificar la operación en torno a Sulbarán y a la Policía del Táchira, construyendo así, por elevación, un relato de demonización del chavismo que replica casi que automáticamente esa percepción manipulada de la realidad, útil también para despolitizar, encubrir complicidades políticas y desfigurar el rostro de la guerra irregular en los tres sicariatos políticos que contra el chavismo se ha ejecutado en los últimos días: César Vera (diputado regional del estado Táchira), Fritz St. Louis (activista de origen haitiano) y Marco Tulio Carrillo (alcalde del municipio La Ceiba del estado Trujillo).
  • Dirigentes de Voluntad Popular, Primero Justicia y Acción Democrática en el estado Táchira, quienes ocupan curules en el consejo legislativo y en la Asamblea Nacional, han enfilando sus baterías contra el chavismo y Vielma Mora. Ya el 26 de marzo José Vicente García, concejal de Voluntad Popular en San Cristóbal, y Laidy Gómez, diputada a la AN por Acción Democrática, afirmaron sin ninguna prueba verificable que el gobernador Vielma Mora "infiltra" actores violentos para dañar las manifestaciones pacíficas: expresión y conducta inexistentes en las incendiarias adyacencias de la UCAT desde "La Salida" hasta hoy.
  • Otros dirigentes como Aberlardo Díaz, de Primero Justicia, y Juan Carlos Palencia, diputado al consejo legislativo por Acción Democrática, han reforzado este discurso asegurando sin soporte alguno que "la protesta se les fue de las manos al PSUV y condujo a la muerte de dos oficiales, otros más están heridos. Queda demostrado que los diputados del PSUV así como el gobernador del Táchira son los que generan las guarimbas y la violencia en el Táchira". Abelardo Díaz, organizador de las guarimbas en 2014 en la entidad, por su parte, señaló que dentro de los detenidos formaban parte de su comando de campaña durante las elecciones.

Lloviendo sobre las declaraciones de Juan Requesens, los dirigentes políticos de la ultra sostienen una única tesis que es nutrida por estos "medios independientes" y laboratorios de guerra mediática: sectores del chavismo incendian calles, asesinan policías y secuestran unidades de transporte público pertenecientes a una gobernación chavista. Sebastiana Berráez, hace pocos minutos, publicó un artículo que intenta extender la vida de esta tesis, afirmando (sin dar nombres ni ofrecer fuentes que puedan ser verificadas sobre el traslado de responsabilidades a Vielma Mora) que el IUT es manejado por gente de su "confianza" y que esa opinión en sí misma, pues la emite una "periodista de experiencia", es suficiente razón para recrear hechos violentos con protagonismo chavista.

No es casualidad que medios se refieran a los sicariatos como "muertes"

Sicariatos y la agenda distractora de la ultra

No sólo se despolitizan los hechos y se demoniza al chavismo en un solo empujón mediático y propagandístico, también estos actores buscan difuminar sus implicaciones ante los medios para darle carácter de urgencia a la Ley de Amnistía: el vehículo que moviliza la agenda de intervención internacional contra el país bajo la excusa de los "derechos humanos", y que en caliente también busca mostrar a un "chavismo guarimbero" que los exculpe dentro de ese disfuncional planteamiento.

Y es precisamente el sicariato político, como el de Robert Serra y el de Eliécer Otaiza, uno de los puntos de giro dentro de esta y otras estrategias de desestabilización, donde el equilibrio político del país y la moral del chavismo vuelven a convertirse en focos de agresión directa y descarnada, proyectando así un escenario de conflicto que prevé violentar cualquier mínima vía regular para su resolución y cualquier acumulado de estabilidad política.

En la medida en que se sature la opinión pública con hechos de violencia callejera, asesinatos, incendios, guarimbas y sicariatos políticos, crecerá también esta tendencia mediática y política diseñada para endosarle responsabilidades al chavismo: confección de un sentido común que permita beneficiar políticamente a los actores de la ultra por las guarimbas y asesinatos, que siempre han sido su marca registrada, pero que ahora incluyen al chavismo como "promotores". No es de gratis que los "medios independientes" y los laboratorios de guerra mediática se refieran a los sicariatos como "muertes", vaciando la saña y el asedio selectivo de la guerra irregular contra la dirigencia chavista.

Un juego a doble banda que les puede reventar en la cara, como ha sucedido en otras oportunidades.

Notas relacionadas