Experimento mediático

Nuevos y fantasmales linchamientos "ciudadanos"

La semana pasada se denunciaron por redes sociales, sobre todo vía Twitter, dos linchamientos con el mismo método de variables paracas descrito anteriormente en el mes de agosto. La exacerbación mediática no vino de parte, esta vez, de los portales asiduos que han cartelizado estas operaciones "espontáneas" de ajusticiamiento por parte de vecinos organizados o "enardecidos" en "combate contra el hampa", a excepción de El Nacional que desde siempre se ha caracterizado por comandar, algunos dejándose sin querer queriendo, la línea política y editorial del resto de los "medios independientes".

Pocos datos y mucha propaganda

Estos medios, pequeños por su capacidad de despliegue, han servido de caja de resonancia.

Prueba de esto sucedió con la información suministrada por Odell López Escote, llamado a sí mismo journalist (periodista, en inglés) desde su perfil de Twitter, cuando el martes 8 de octubre, desde las 10:27 pm hasta las 11:22 pm, lanzó una cadena de tuits de la que las páginas Venezuela en Contacto y Crónicas Venezuela se hicieron eco.

El portal Central Informativa reportó mínimamente el suceso, y El Nacional entre los días 9 y 11 de octubre estuvo promocionando vía Twitter la noticia. Al cierre de esta nota, cuando se intenta ingresar al enlace un rotundo "¡UPS! ¡Lo sentimos! El sitio al que usted está tratando de ingresar no existe o no está disponible" aparece en la pantalla. ¿Por qué habrá sido?

Según los pocos datos disponibles, el suceso ocurrió de la siguiente forma: dos muchachos quisieron robar una moto en el barrio Unión en Petare. Fueron capturados por vecinos, rociados con gasolina y quemados vivos; uno murió en las inmediaciones y el otro, herido gravemente por el flagelo, fue trasladado al Hospital Domingo Luciani. No se consigue mayor información del suceso, ni quiénes fueron los individuos involucrados, y el resto de los medios, pequeños y grandes, no hicieron seguimiento de ello.

Dos días después, el 10 de octubre, El Nacional reseñó sin mucho color la "noticia" de otro linchamiento en el barrio Mesuca, otra vez en Petare. Dos individuos fueron linchados, abaleados y posteriormente quemados por vecinos de la zona, luego de capturarlos por robo. Uno murió, el otro sobrevivió con graves quemaduras, dice el medio, pero no hace mención de su paradero.

Cabe acotar que el journalist López Escote, al momento de la cobertura del suceso, calificó al linchamiento de "comunal". Conversión semántica: antes le llamaban linchamientos "ciudadanos" al elemento armado que ha venido surgiendo intensamente este año para darle un alcance interesadamente social al modus operandi que arrastra visos de acción paraca. Con el salto de significante, de "ciudadano" a "comunal", se explicita el sujeto al que hay que catalizar el chivo expiatorio: el chavismo.

Imágenes con calidad de importación

No es la primera vez, ni será la última, que la mediocracia local utilice fotos y videos de lamentables sucesos acontecidos en otras regiones del mundo para dejar una "mala imagen" a cualquiera que huela a chavismo. Fácil de rastrear son las siguientes fotos para demostrar que no fueron tomadas en los hechos reseñados en esta nota.

Al suceso ocurrido en barrio Unión el portal usó como referencia la siguiente imagen (hacer click aquí para ver la imagen), cuando la foto realmente viene de un suceso, igual de lamentable, en Bolivia:

Al igual que en el caso anterior, Venezuela en Contacto usó la siguiente foto para ilustrar su nota (hacer click aquí para ver la imagen), pero la imagen deviene de un hecho ocurrido en un pueblo de Tanzania, África, a casi exactamente un año de lo "reseñado":

En cuanto a materia informativa, nada es inocente. La ingenuidad no puede ser una excusa, sobre todo cuando se trata de "noticias" que, aunque con pocos datos que no aportan credibilidad, sí sugestionan en el colectivo. Si una imagen dice más que mil palabras, en tiempos de guerra mediática este decir se torna en grito interesado.

Promover y azuzar: más allá de la guerra mediática

El Poder Popular y, últimamente, el Estado Comunal son los ejes fundamentales del proyecto chavista. Arrastrarle, con expresivo interés aunque sin mucha eficacia, al pueblo chavista prácticas de la violencia transnacional no resulta una casualidad, por supuesto, en tiempos electorales. Sin embargo, hay un matiz que empieza a hacer mella en ciertos grupúsculos: el discurso de que los linchamientos son expresión del Poder Popular, totalmente desfasado del concepto original propuesto en la misma Constitución. Para muestra un botón:

Luego del caos promovido estratégicamente en San Félix hace dos meses, con secuelas expresadas en los linchamientos promocionados por la derecha mediática, hay un cambio de paradigma que comienza a asomarse. La guerra mediática impuesta desde las líneas motrices tipo SIP hasta el falso chiste de las líneas editoriales del "periodismo independiente" busca enfocar las sugestiones de los linchamientos "ciudadanos" (ahora "comunales") en construcciones reales, materializarlos en hechos.

En época electoral, y con los conatos de guarimba neutralizados (reciente caso 27 de Febrero en Guarenas), la violencia "del pueblo enardecido por la impunidad" vendría a manchar el panorama general del país, a la desestabilización tanto del orden como de las mismas elecciones del 6 de diciembre.

El frente interno está abierto nuevamente. De la guerra de la información y la desinformación en sus diversas manifestaciones a la creación de una atmósfera para dinamizar la realidad, los actores ultra en el marco de la guerra híbrida encabezan un sitio privilegiado en cuanto a factor destituyente. Los linchamientos fantasmales buscan superar el espectro de la mediocracia para hacerse cuerpo; es laboratorio, experimento. El enemigo busca cortar por lo insano para invertir, en la realidad, el enunciado popular: del dicho al hecho se pretende corto trecho.

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