¿Qué intereses financieros, bancos y negocios están detrás?

Luis Florido: el empresario que dirige la política internacional de la MUD

En cómo se organizan las relaciones de poder y la proyección política dentro de ese rancho denominado MUD, el capital financiero y los contactos que te apoyan en el extranjero lo definen todo.

La asunción de Henry Ramos Allup como presidente de la Asamblea Nacional definió qué sector de la oposición tiene el capital, los apoyos de grandes sectores de poder financiero y el sistema de relaciones mejor definido en Estados Unidos para definir movimientos y pasos claves a nivel político interno.

Voluntad Popular (VP) desplaza a Primero Justicia (PJ) de capitalizar la victoria del 6D y ahora aprovecha hábilmente la agenda particular de Henrique Capriles con respecto al Revocatorio para proyectarse y ganar estatura política a lo externo, precisamente porque tiene actores de peso detrás aprobando dicho posicionamiento.

Nada en la MUD es de gratis, producto del mérito o de la trayectoria política resumida en victorias ganadas. Que Luis Florido, dirigente de VP y presidente de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional, asuma un espacio preponderante dentro de la vocería interna y externa de la oposición pasa precisamente por su condición de empresario y por sus contactos con sectores financieros oligopólicos en Estados Unidos.

Luis Florido tiene el capital y los negocios, aquí y en el extranjero, para quitarse de encima a sus competidores políticos.

¿Qué empresas tiene la cara internacional de la MUD?

Según el Servicio Nacional de Contrataciones, Luis Florido aparece como propietario y accionista en al menos dos empresas: Servifood e Inversiones Caribe 2005. En ambas empresas los propios miembros de su familia aparecen como accionistas y las dos se dedican a áreas económicas sensibles: venta de alimentos al mayor por el lado de Servifood y compra y venta de repuestos y maquinarias para el sector industrial por la vía de Inversiones Caribe 2005.

Pero los negocios de Luis Florido no se limitan sólo a Venezuela. También, según el portal Open Corporates, Luis Florido aparece como accionista, secretario y propietario –junto a miembros de su familia– de dos empresas más registradas en Panamá: A&R Marine Supply, INC, dedicada a servicios navales, y Fitco Manufacturing, Corp, una empresa con un registro tan opaco que puede parecer una de maletín al final del túnel, y que además puede servirle para triangular importaciones e inflar los precios.

Los poderes financieros que manejan el aparato militar, económico y diplomático de los Estados Unidos necesitan en Venezuela, para su anhelado escenario posterior al cambio de gobierno, un operador financiero que pueda generar confianza con sectores como la banca y la industria extranjera, que sepa seducir a fondos de inversión y bancos globales y que conozca los vericuetos fiscales que reorganizarán al país económicamente a diseño de los tecnócratas del FMI y el Banco Mundial. 

Todos estos atributos se pueden resumir en una sola característica: un operador financiero con habilidades para vender su país por una comisión. Eso define al personaje que actualmente ocupa la vocería más alta de la oposición con respecto al extranjero.

Florido es un operador financiero con habilidades para vender su país por una comisión

Departamento de Estado, apoyo de la embajada gringa y operadores financieros

Y es que el nexo de Luis Florido con Estados Unidos no es un invento del chavismo ni una consigna. Es real. Su gira por Estados Unidos hace par de meses para propagandizar la "crisis humanitaria" y buscar apoyos en torno a la ofensiva de la OEA fue preparada directamente por Brian Naranjo, ministro consejero de la Embajada de Estados Unidos en Caracas. Fue él quien le sirvió la mesa para concretar las reuniones que tuviera Luis Florido con Bob Royce, Marco Rubio y Bob Menéndez: artífices de la ley de sanciones contra Venezuela impulsada financieramente por la corporación Chevron mediante el Congreso de los Estados Unidos: promotores de la "crisis humanitaria", de la Carta Democrática y del referendo revocatorio.

Pero no sólo es que Luis Florido tiene nexos con el Departamento de Estado y su personal en la embajada en Caracas, o que se encuentre bajo la tutela política por uno de los sectores más agresivos de la derecha gringa representado por Marco Rubio, sino que sus contactos empresariales llegan hasta la Argentina: en Washington, Luis Florido en compañía con Williams Dávila coordinaron apoyos con el empresario argentino Gustavo Cinosi.

A Panamá se le suma Argentina dentro del cálculo de saqueo a futuro

Gustavo Cinosi es un empresario con acciones en la cadena de hoteles Sheraton Pilar. Según el portal argentino Fortuna Web, Cinosi ha utilizado dichas instalaciones para tejer relaciones con el Departamento de Estado de EEUU al recibir diplomáticos, jueces y personajes políticos aliados a su órbita de poder e influencia en la región. Incluso el mismo Luis Almagro, según reseña el portal Infobae, lo nombró asesor en asuntos institucionales de la OEA el mes de abril del año pasado. Cinosi tiene varios casos de corrupción y lavado de dinero en su currículum que lo avalaron para asumir dicho cargo.

Cinosi, que aparte está involucrado en tramas de corrupción y lavado de dinero, estuvo muy interesado en realizar negocios con la filial de Pdvsa en Argentina, intención que fue rechazada por su director Alejandro Gómez, según publica el portal investigativo argentino La Política Online.

¿Qué negocio a futuro con Pdvsa le habrá ofrecido Luis Florido a Gustavo Cinosi a cambio presionar a lo interno de la OEA en contra de Venezuela? ¿Cuántos contratos con pozos y refinerías del país hipotecó con ese corrompido sector empresarial argentino en un anhelado cargo de gobierno? ¿Qué negocios oscuros discutieron? Seguramente incluyen su red de empresas en Venezuela y Panamá.

Pero el sector que tutela a Luis Florido los une un mismo abrevadero del capital corporativo estadounidense, quien es el que realmente define su política de agresiones en contra del país. Si lo vemos en términos jerárquicos de poder, Luis Florido es la delegación de la delegación del poder financiero que financia a Marco Rubio y a Ed Royce.

Una contratación de los empleados de las corporaciones para hacer el trabajo sucio. Trabajo que, por cierto, también incluye el viaje de Luis Florido a Nicaragua en estos días para "solidarizarse" con 28 diputados (16 principales y 12 suplentes) que fueron relevados de sus cargos por par de sentencias, una del Consejo Supremo Electoral y otra de la Corte Suprema de Justicia, donde quedan sin efectos dichas representaciones políticas por estar afiliadas a un partido (el liberal) con conflictos internos de intereses. Luis Florido fue a tejer un expediente común de "persecución política" y "ataque a los poderes legislativos" en nombre de los que verdaderamente aprovechan esa matriz: el Departamento de Estado y sus agencias y ONGs.

Un país para el lavado de capitales y la especulación financiera es su objetivo a cumplir

Bancos globales, el recurso petrolero como objetivo y guerra financiera contra el país

Según el portal Open Secrets, la carrera política de Marco Rubio la financia en buena medida el fondo de inversiones especulativo Elliot Management, del especulador Paul Singer, responsable de cercar financieramente a Argentina durante más de una década y ligado políticamente a los artífices y personajes claves detrás de Dólar Today: el sicario financiero Steve Hanke y su dueño la oligarquía petrolera de los hermanos Koch. Goldman Sachs también ha arrimado capital para las campañas de Rubio para ver si por ahí es que se termina de cristalizar las maniobras contra Venezuela. Aseguran de facturar un oneroso botín a costa de exprimirle el sudor a los venezolanos.

Por su parte a Ed Royce lo financian Bank Of America, Wells Fargo y Morgan Stanley: tres poderosos bancos globales ligados al negocio petrolero trasnacional y la intermediación especulativa de deudas externas de países-mina dependientes de ese recurso. Poderes financieros que, además, son los que más rivalizan geopolíticamente con Rusia y China. Ese encuadramiento geopolítico también puede sintetizar el porqué buscan al mediocre más agresivo para hacer política con la marca "oposición venezolana". Un país para el lavado de capitales y la especulación financiera es el objetivo a cumplir para ayer por parte de estas corporaciones y oligarquías globales. 

Entonces, quien asume el peso de la vocería externa de la oposición venezolana es un actor que ostenta negocios en la principal conexión importadora de Venezuela (Panamá), contactos con sectores empresariales argentinos altamente corrompidos, con operadores financieros detrás de la guerra financiera contra Venezuela por delegación y con políticos ligados a intereses corporativos de la banca global petrolera.

Y él mismo no se esfuerza por ocultar su condición de sicario financiero y de conductor político para la inserción de Venezuela a la globalización neoliberal más despiadada. El día 3 de agosto estuvo presente en un encuentro con el "sector agroalimentario" (sépase Fedenaga y la rama terrateniente de Fedecámaras) dijo que "Venezuela cuenta con potencial para sacarla del desastre de Maduro y reactivar la inversión nacional y extranjera".

Traducción: rematar empresas públicas, privatizar sectores estratégicos de la economía y hacer un país atractivo para el saqueo transnacional. Ahora todo aquello de la "crisis humanitaria" y la Carta Democrática comienza a tener sentido. Quien habla así es porque ya tiene los contactos prevenidos para ayudar a volver de Venezuela otra tierra arrasada del capitalismo mundial. Aún así siguen sin poder destuir al chavismo de su derecho a pensar y decidir sobre su futuro.

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