La película de Snowden y el megaespionaje: la casa pierde y se ríe

Edward Snowden, ex espía informático de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) se encuentra en un limbo respecto a qué país le concederá asilo finalmente. Desde que a finales de mayo el ex contratista "reveló" que mediante el sistema Prisma las agencias de inteligencia norteamericana, y bajo acuerdo con los principales buscadores y servicios de comunicación de internet (Google, Yahoo, Microsoft, Facebook, Apple y Paltalk), espían y almacenan información de cualquier persona en cualquier parte del mundo.

¿Cómo no pudimos darnos cuenta? Oh sorpresa, hasta ahora era i-ni-ma-gi-na-ble que la potencia más poderosa y destructiva del planeta junto al combo corporativo más extenso nos anden espiando, desde hace tanto tiempo. Nunca hubiéramos imaginado, si Edward Snowden no revela toda esta información superclasificada nadie de nosotros hubiera pensado que hasta ahí llega el ciberpoder de los Estados Unidos en su afán de convertir al planeta en un Estado policial total. Gracias Snowden por los favores concedidos.

Claro, si la información la acreditan periódicos globales como The Guardian y The Washington Post no sería tan demoledoramente aterrador. Si la información la saca otra persona quiere decir que no tiene sustento, pero hablaron las "autoridades". Si a esta altura del presente artículo usted no ha notado el tono irónico es porque con usted ya perdimos la batalla informativa.

Superciberprivado

Pero hay más. Nunca, pero nunca jamás, era posible imaginarse que toda esta red de espionaje (voluntario en el caso de Facebook) está montada sobre un amplio aparataje en el que se confunde la línea divisoria entre las empresas privadas telecomunicacionales y el aparato de seguridad global de los EEUU, siguiendo el mismo esquema "contratista" con el que se colocan mercenarios y ejércitos privados a hacer la guerra no en nombre de los gringos o para pilotear drones.

Los grandes medios globales desempolvan 1984, la novela del inglés George Orwell, y hablan del totalitarismo global como si no se hubieran venido dando esos pasos de todos modos, como si este muchacho bien vestido fuera el gran detonante de un escándalo, como si "descubriera" algo. Qué maña del discurso colonialista esta de tratarlo todo de "descubrimiento".

Esta misma plataforma mediática internacional -la misma que vende actualmente como una revolución la invasión en curso en Siria- trata a Snowden de luchador por la libertad, un gran rebelde, el pequeño David que desafía al Goliat imperial. Ellos, los mismos que avalaron la invasión a Irak, ven en Snowden como el primerísimo en destapar tamaño escándalo.

Snowdentour 2013

En el mundo plano y cómplice de los medios globales, ciertamente es toda una revelación. Una película de espía posmoderna. En el mundo real no son más que pruebas de lo mismo. Así que lo que es centralmente sospechoso es el aparente "estado de estupefacción" de medios y gobiernos alarmados por el programa de espionaje gringo (e inglés). "Descubren" ahora que portavoces del gobierno, periodistas de los principales medios etc., de países de la Unión Europea también están siendo espiados. Y exigen al gobierno norteamericano a cesar con el espionaje. Algo se mueve entre las sombras.

Para seguir con el lenguaje asombrado, "curiosamente" la gira que ha venido dando Snowden contempló en un primer momento de su itinerario pasar por Cuba, Venezuela y Ecuador. No sin antes pasar China y Rusia, dos de las potencias del orden multipolar emergente.

Y detrás de su paseo, con peticiones de asilo, con referencias en entrevistas, el gobierno de Estados Unidos emite amenazas, señala con el dedo, malandrea en público (y en privado), por las vías de la diplomacia o el discurso pentagonista a los gobiernos de los países por donde pretendía pasar Snowden. ¿Qué problema viene detrás de Snowden de regalito para los países de América, precisamente aquellos que desobedecen las órdenes de Washington?

El estira y encoge de Snowden en el momento actual permanece en Rusia, y pareciera que es allá donde piensa quedarse. El destino de los actuales "heroes 2.0", como Julian Assange o Bradley Manning sí demuestran el castigo brutal que podría ejercer EEUU sobre el espía Snowden.

Bradley Manning, denuncian, ha sido vejado, torturado, ha permanecido largo tiempo en asilamiento por suministrarle información a Wikileaks. Assange cumple un año en la embajada de Ecuador sin salvoconducto para irse al hermano país. Lo esperan cargos y extradición, y el mismo tratamiento que Manning.

Pero en el escenario regional actual, donde abundan y cada vez son más descaradas las señas para minar por las malas a la alineación revolucionaria y soberana del continente latinoamericano, tanto tufillo joliwudense genera más sospechas que sentimientos de solidaridad, si la miramos con malicia.

El imperio juega con la derecha y con la izquierda, y se vale de los mismos valores universales para trancar la partida a su favor. En el juego grande nada importa sacrificar a un Bradley Manning o a un Snowden para mantener la mentira y pasar a la acción deseada. Mejor que se quede en Rusia.

Cuesta imaginar que si esta información confidencial sale a la luz pública no sea porque a los mismos gringos les interesa, para ir revelando con mayor velocidad el rostro verdadero que ya todos conocemos, sin necesidad de andar "descubriendo" nada.

Notas relacionadas