La MUD se confiesa frente al Vaticano: sí hay sabotaje económico

Una mentira que costó tres años mantener a flote, fue destrozada en cuestión de minutos el pasado día sábado. La MUD se ha aprovechado políticamente del boicot contra la economía venezolana.

Velar y encubrir el permanente sabotaje a la economía venezolana, ha sido a lo que más esfuerzo le han dedicado formadores de opinión antichavistas, toda la mediática nacional y la dirigencia política de la MUD, a lo largo de estos últimos tres años.

No es para menos: el sostenimiento de este sabotaje y el efectivo traslado mediático de sus consecuencias hacia el Gobierno Bolivariano, garantizó para el antichavismo la conquista de la Asamblea Nacional el pasado 6 de diciembre.

En tal sentido, abandonar ese sabotaje económico es sinónimo de perder la oportunidad de próximos triunfos. Que el salario de la gente recupere su capacidad adquisitiva y que se restablezca la oferta de productos básicos a precios acordes con la realidad económica, es un escenario desfavorable para aquellos que han apostado todo su capital político al sostenimiento de dicha situación.

Una de las fallas más sensibles de la MUD es haber diseñado un discurso político totalizante que sólo adquiere sentido en un entorno social, político y económico específico y transitorio: el de la crisis. Si el entorno cambia, su discurso queda vaciado y sin capacidad de adaptarse a un nuevo contexto.

Sin embargo, ese discurso orbita sobre acciones reales que han sido explicadas y descritas por Misión Verdad y otros investigadores: detrás de la MUD está lo más concentrado del capital local y transnacional afectando sensiblemente la producción y la distribución de productos básicos de consumo masivo.

Fedecámaras, Conindustria, Empresas Polar, el Fondo Monetario Internacional y grandes bancos internacionales se han cartelizado en un objetivo perverso y extorsivo: restringir la entrada de financiamiento a Venezuela –justamente cuando más lo necesita producto de la caída de los precios internacionales del petróleo-, para activar un agresivo ciclo de especulación y desabastecimiento a lo interno.

En síntesis: los agentes del capital global y local que operan en Venezuela han puesto a pasar roncha a la población venezolana para que la desesperación, el agotamiento y las tangibles complicaciones económicas diarias que vive le resulte beneficioso electoralmente a sus operadores políticos: la MUD. 

La MUD se ha aprovechado de las continuas violaciones de derechos humanos, sociales, civiles y económicos de la sociedad venezolana, llevadas a cabo por sicarios económicos y financieros que operan dentro y fuera del territorio nacional.

La mentira tiene patas cortas

Buena parte de la estructura discursiva del antichavismo se concentra en un único nicho: convencer a la opinión pública de que la guerra económica es un invento, una elucubración, un panfleto en el que el Gobierno se refugia.

Sin embargo, el acuerdo de la tercera reunión de la Mesa de Diálogo reza lo siguiente: "En el campo económico-social el Gobierno Nacional y la MUD acordaron trabajar de manera conjunta para combatir toda forma de sabotaje, boicot o agresión a la economía venezolana. Decidieron priorizar en el corto plazo la adopción de medidas orientadas al abastecimiento de medicamentos y alimentos sobre la base de contribuir a promover su producción e importación".

La MUD aceptó lo que tiene tres años negando: sobre el país existe una agresión económica.

La inversión para evitar que esto sucediera ha sido alta. Hagamos la retrospectiva y observemos cómo negaron lo que el día sábado afirmaron por la calle del medio.

El expediente

Como por ejemplo Luis Vicente León, formador de opinión estrella del antichavismo, quien fue levantado por el medio argentino Clarín a raíz de uno de sus sondeos sobre la guerra económica, el pasado mes de abril.

Según este tuit de Luis Vicente León, el chavismo sostiene que el Gobierno se inventó la guerra económica. Ahora se estará mordiendo la lengua.

Ya Ricardo Hausmann desde el año 2014 decía: "En la Venezuela de Maduro escasea todo menos la mentira. Lo que dice sobre mí es un invento. En Venezuela no hay ni guerra económica ni sabotaje eléctrico. No hay ninguna conspiración internacional, sino un modelo económico fracasado". ¿Cómo queda este brillante sicario ante el acuerdo firmado por la MUD? Hausmann es uno de los actores más prominentes del bloqueo financiero contra Venezuela. 

Lorenzo Mendoza también agregó lo que le correspondía. Aseveró lo siguiente durante el mes de febrero de este año mientras se agudizaba la escasez de sus principales productos:

Henrique Capriles cree que el orden de los factores altera el producto. En este caso no. Otro que se estará mordiendo la lengua:

Consecomercio fue más tajante. Ahora el venezolano ya sabe que sí existe:

Fedecámaras dijo que los empresarios no tienen nada que ver con la situación económica actual. A Ocariz le estarán reventando el teléfono por el pajazo.

Después no digan que ustedes no firmaron ese acuerdo. 

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