Caso Pernalete: inconsistencias y la muerte como trofeo

Durante las protestas violentas del día de ayer en zonas del este capitalino y la autopista Francisco Fajardo tras la convocatoria de partidos de oposición a una nueva manifestación antigubernamental, falleció Juan Pablo Pernalete Llovera, de 20 años de edad y estudiante de la Universidad Metropolitana.

El suceso fue rápidamente asimilado por medios nacionales, internacionales y dirigentes opositores como un trofeo de exhibición, aprovechando la explotación del tema venezolano en la sesión del Consejo Permanente de la OEA, casi en paralelo.

Adelantándose a las investigaciones que realizan en este momento el Ministerio Público y el Cicpc para esclarecer el caso, intentaron corroborar por cuenta propia qué era lo que había ocurrido y sus detalles, antes de que cualquier resultado de la investigación pudiera contrariar sus acusaciones contra las fuerzas de seguridad del Estado.

La Fiscalía de la República en un informe actualizado sobre las víctimas en las protestas violentas convocadas por el antichavismo reseñó que "el joven (Juan Pernalete) fue herido durante una manifestación en Altamira. Posteriormente fue trasladado a un centro asistencial de Chacao, donde ingresó sin signos vitales con un hematoma en el pectoral izquierdo". 

La Fiscalía no reseñó la presencia de fuerzas de orden público en el lugar de la protesta.

El suceso fue rápidamente endosado a las fuerzas de orden público por medios y dirigentes opositores, quienes afirmaron que el impacto habría sido en la cabeza por una bomba lacrimógena, contradiciendo al Ministerio Público y apresurados por capitalizar políticamente la muerte de Pernalete.

Otros periodistas afirmaron que el impacto de bomba lacrimógena habría sido disparado en línea recta, esta vez contradiciendo a María Corina Machado, Infobae y por elevación al Ministerio Público. 

Un video publicado en Twitter muestra a unos paramédicos atendiendo a un supuesto herido en Altamira, y sugiere que podría ser Juan Pernalete. Esta confusión audiovisual contradice, a su vez, el falso contexto de represión, que a esa hora (3 pm, hora del ingreso de Pernalete a Salud Chacao) existía en los alrededores de la Plaza Francia. Esta versión fue dada por sus "amigos", reseñada por El Nacional, donde supuestamente a esa hora la GNB reprimió la manifestación y perdieron de vista a Pernalete.

El periodista Eligio Rojas de Últimas Noticias reveló datos y publicó una foto de la autopsia realizada a Juan Pernalete. Según una fuente del sistema de justicia citada por Rojas con base a la fotografía, "de manera preliminar se concluye que el muchacho presenta un tatuaje (herida) en la tetilla izquierda similar al que deja una pistola de perno cautiva (…) Dicha arma se usa para el aturdimiento de animales; trabaja con aire a presión y a corta distancia (..) Efectivamente el muchacho recibió el impacto a quemarropa. Un golpe seco que no dejó herida porque el arma usada no tiene bala; el perno salió y retornó al arma". Elementos que dan luces de un posible asesinato en el marco de la jornada de violencia en Altamira.

Juan Pernalete ha sido utilizado por dirigentes opositores como símbolo de la represión en Venezuela para abonar el expediente de criminalización contra el Estado venezolano y la figura del presidente Maduro, en un contexto donde el asedio hacia Venezuela desde la OEA agarra un nuevo vuelo, mucho más agresivo, agudo y peligroso. Juan Pernalete fue exhibido como un trofeo sin que los dirigentes opositores ocultaran su algarabía en la concentración de hoy en Altamira. Su familia, como en otros tantos casos, sólo recibirán muestras de apoyo y condolencias mientras Juan Pernalete esté en carteleta y siga siendo útil a su agenda.

Desde el 4 de abril se ha establecido como móvil, según la última lista del Ministerio Público, que la mayoría de las muertes ocurridas son generadas a lo interno o en los alrededores de las concentraciones opositoras, contra manifestantes y también contra personas identificadas con el chavismo, poniendo en relieve a medida que intentan abultar el listado que la violencia emana de esas convocatorias.

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