Apartheid financiero contra Venezuela toma como rehén al boxeo nacional

La matriz de que las sanciones aplicadas contra Venezuela afectan sólo a los funcionarios de alto gobierno y otros poderes públicos es cada vez más difícil de sostener por parte de voceros de la prensa opositora y los medios que les hacen eco. Esta vez el golpe fue contra los deportistas venezolanos del boxeo, a quienes le fue impedida su participación en una importante competición internacional.

El caso de los 15 boxeadores venezolanos que no pudieron viajar a México el pasado sábado 10 de marzo al evento clasificatorio para los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2018 (CAC) es una muestra más del bloqueo internacional que comanda Estados Unidos, con ayuda de los países del Grupo de Lima. Entre ellos se encontraban la joven promesa Yoel Finol, ganador de una medalla de bronce en las Olimpíadas Río 2016, y el experimentado Gabriel Maestre.

El asedio interno y externo se extiende, entonces, hacia el deporte, en un ejercicio que intenta el aislamiento internacional sobre el país. Al mismo tiempo que la guerra se intensifica, las diferentes áreas de actividad social en el país son presionadas por las consecuencias de las órdenes ejecutivas y sanciones. Ni el deporte, actividad supuestamente investida de "apolítica", esquiva los efectos del bloqueo estadounidense contra Venezuela.

Primer golpe bajo: la escalada de precios

Una fuente citada por el diario Panorama explicó que hace un mes había comenzado la licitación entre varias agencias de viaje, "se consiguió a 300 dólares por persona en la empresa más económica. Se pasó el listado para apartar 24 cupos y, cuando la empresa supo que se trataba de la Federación Venezolana de Boxeo, inmediatamente subió el costo a 570 dólares por persona".

El presupuesto fue aprobado aunque la agencia se negó a transferir el dinero a Tijuana para hospedaje, transporte y alimentación porque la podían bloquear dado la gran cantidad dinero; por esa vía no se pudo comprar el paquete que incluye hotel, traslado y otros servicios.

A una semana para el viaje, ya la agencia que había ofrecido los boletos más baratos cobraba 1 mil 500 dólares por pasajero y no había medios para pagar ese monto, ni tarjetas de crédito ni efectivo, pues el pago se estaba manejando por medio de transacciones entre empresas a través de convenios.

El miércoles 7 de marzo el pasaje "subió" a 2 mil 100 dólares por persona y quedaban 15 cupos porque la agencia había vendido el resto, pero garantizaba que la otra parte del grupo viajaría en otra aerolínea diferente, oferta que no fue calificada.

Segundo golpe bajo: el asedio internacional

Con base en la estrecha relación de Venezuela con la Federación Rusa, se depositaron los fondos en euros a su embajada en México para que ellos los cambiaran a dólares y pagaran el hospedaje, alimentación, transporte y los boletos para el traslado de la selección a Tijuana, previa escala en Panamá y Ciudad de México. Aunque el tiempo era razonable, se alargó más debido a la presencia del nombre de Venezuela en la transacción.

El viernes 9, los altos responsables del deporte, entre ellos el ministro Pedro Infante, y el presidente del Comité Olímpico Venezolano, Eduardo Álvarez, decidieron llamar a Presidencia de la República y, por orden del mismo presidente Nicolás Maduro, se gestionó directamente con Cubana de Aviación. A esta aerolínea no le dieron autorización en México para dejar en dicho territorio a atletas de otra nacionalidad diferente a la cubana.

Esa misma noche un privado ofreció un vuelo chárter, pero cuando se intentó desde el aeropuerto establecer los protocolos de vuelo, Colombia no dio permiso para usar su espacio aéreo alegando que estaba en elecciones. Panamá tampoco autorizó. México, tras ver que ni Colombia ni Panamá dieron permiso, tampoco cedió su espacio para el vuelo.

A las 2 de la mañana del sábado 10, cinco horas antes de que se agotara el tiempo para la cita preparatoria, se puso a disposición el avión presidencial para llevar a la delegación, pero México no garantizaba seguridad en el aterrizaje pues se trataba de un vuelo común y no le darían el trato de vuelo oficial, y la aeronave tendría que seguir los protocolos de cualquier avión comercial.

Frente en alto

Durante los días siguientes los medios opositores atribuían la responsabilidad de los hechos al Ministerio del Poder Popular para la Juventud y el Deporte porque "no consiguió los boletos para los deportistas, a pesar de que la Federación de Boxeo había realizado la solicitud de estos desde el 20 de febrero".

El informante de Panorama refirió que "bajo estas condiciones, por muchas ganas que se tenga de defender la bandera nacional en un campeonato, ningún país va a aceptar que le impongan estas reglas porque sería enfrentar una situación de alto riesgo. Entonces desistimos de viajar definitivamente. De haberse realizado el viaje en el avión presidencial hubiésemos llegado a tiempo pues, saliendo a las 2:00 am, llegábamos a las 7:00 de la mañana, hora del pesaje para los atletas en Tijuana".

Con esta ausencia se rompe una racha de 18 participaciones consecutivas del boxeo venezolano en la cita centroamericana, donde figura como la segunda delegación con mayor cantidad de medallas en la historia, con 101, escoltando a Cuba, que posee 139. Por su parte, Elvis Sánchez, presidente de la Federación Venezolana de Boxeo (Fevebox), declaró que "el país debe saber que desde el Imperio nos atacan en todas las áreas, y el deporte, el boxeo, no se escapa. La guerra económica y el bloqueo arremeten contra nuestras selecciones nacionales".

Son más de 300 los atletas clasificados a los CAC, mientras los 15 boxeadores se preparan para los venideros compromisos internacionales del año, entre ellos, la Serie Mundial y los Juegos Suramericanos.

La campaña de apartheid financiero teledigirida desde EEUU contra el país muestra signos de intensificación en todas las esferas de su vida social, económica y humana, al mismo tiempo que busca imponerle al gentilicio venezolano una condición de paria internacional que debe ser aislado.

El dirigente opositor Julio Borges exigió sanciones a la administración Trump el año pasado contra el país bajo la narrativa de que Venezuela "es una enfermedad contagiosa", el bloqueo a los atletas nacionales para participar en competiciones fuera de nuestras fronteras tiene su punto de partida en esa gestión.

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