Corrupción, OTAN y terrorismo de Estado

Felipe González, un operador político devaluado

El día lunes 23 de marzo de 2015, el ex presidente del gobierno español Felipe González declaró que se unirá a la defensa de Leopoldo López y Antonio Ledezma ante los tribunales venezolanos. Su prontuario lo identifica con el fascismo financiero y el eje Madrid-Bogotá en complot contra Venezuela, luego de una carrera política prolijamente corrupta y otanista. Este personaje llegó ayer 8 de junio a suelo venezolano; ya se reunió con Antonio Ledezma. Sin embargo, el TSJ afirmó que González no tiene vela jurídica en el velorio del golpismo criollo.

De barrio humilde, González escaló a pasos agigantados hasta convertirse en secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) desde 1974 hasta 1997. Se graduó de abogado en la Universidad de Sevilla, destacándose en el campo sindical. No obstante, impuso desde su alto cargo en el partido el abandono de los postulados marxistas por la mística socialdemócrata.

Fue el tercer y más longevo presidente del gobierno de España (1982-1996) luego de la llamada Transición democrática. En este período González encabezó el proceso de reconversión industrial como requisito para la entrada de España en la OTAN y en la Comunidad Económica Europea (CEE, sus siglas; antigua Unión Europea), el cual consistió en cerrar, liquidar o privatizar todas las empresas estatales.

Al mismo tiempo que, bajo políticas económicas neoliberales, su gobierno logró reducir la inflación, la cantidad de parados aumentó a 3.5 millones y una deuda de 60 billones de pesetas (aproximadamente unos 360 mil millones de euros), según la ABC al dejar la silla presidencial a mediados de la década de 1990. El desmantelamiento industrial más las políticas de austeridad, como el "Plan de empleo juvenil", que contemplaba los denominados "contratos basura" (escasa remuneración, sin derecho a prestaciones sociales); la legalización de las empresas de trabajo temporal (especie de tercerización) con el objeto de generar empleos en condiciones precarias; el recorte de las prestaciones a desempleados; la eliminación de subvenciones a medicamentos por parte de la seguridad social con el fin de "ahorrar" fondos públicos; fueron los detonantes para que el populismo de Felipito (como se le conoce sarcásticamente en España) y su gabinete trajeran como consecuencia el distanciamiento entre el PSOE y la Unión General de Trabajadores (UGT), principal sindicato español.

Alrededor de ocho millones de obreros secundaron la huelga general del 14 de diciembre de 1988, la primera de la España post-transición. De esta gran manifestación nacional se logró conciliar migajas para la población empobrecida y tanquetas contra el proletariado de la comunidad autónoma de Cantabria.

De Felipito dijo el escritor catalán Manuel Vázquez Montalbán: "González es el vicio imprescindible de una cúpula de poder viciada, González es el punto de partida y de llegada de un círculo vicioso. El círculo no está vacío". Está lleno de corrupción y violencia criminal.

Lobby de la corrupción financiera

Muchos de los funcionarios de Felipito, militantes del PSOE, han sido imputados por corrupción, algunos casos muy sonados por los medios españoles. Otros tantos siguen sin pagar condena, prófugos.

Más de 30 casos, con alta proyección mediática, incluyeron a personeros del gobierno de González, de los cuales los más resaltantes fueron:

  • El caso Filesa, el cual desveló el financiamiento irregular del PSOE a través de grupos empresariales -Filesa, Malesa y Time Export-, los cuales habían recibido importantes sumas de dinero de grandes bancos y empresas por tareas de asesoramiento que nunca se llegaron a realizar.
  • El caso Luis Roldán, quien fuera director general de la Guardia Civil y militante pesoísta, estafó al Estado y huyó a Laos, desde donde pactó para que le condenaran por menos de lo que hizo.

Felipe González, personalmente, dio el espaldarazo a múltiples empresas y consorcios de los cuales es accionista o consejero, como el poderoso Grupo PRISA. ¿Cómo habrá alcanzado este estatus financiero?

"González es el vicio imprescindible de una cúpula de poder viciada"

Lobby otanista y terrorismo de Estado

A pesar de tener como bandera, antes de las elecciones de 1982, "OTAN, de entrada, no", González viró la salida hacia el resguardo militar de Occidente en el ocaso de la Guerra Fría. La reciente popularidad bajo el manto engañoso del socialismo secundó el espaldarazo otanista a favor con el 52,54% de los votos contra un 39,83% en contra y el resto en abstención.

En 1989, España logra presidir la CEE, que sólo acogía doce países para entonces. Es el ejemplo a seguir para el resto de Estados europeos: un país reformado, de servicios, al servicio (valga la redundancia) de Alemania, Francia, Gran Bretaña, etc.

Durante el gobierno de Felipe González se destapa el caso de la red Gladio, forjadora de ejércitos secretos al servicio de la CIA y la OTAN. Aunque esta organización anticomunista asentó una de sus bases en España (Las Palmas) durante la dictadura franquista, fue durante la Transición que empezó a tomar vuelo contra la ETA, estructura política armada que fue combatida por los Grupos Antifascistas de Liberación (GAL). Esta agrupación parapolicial obtuvo patente de corso por parte de González hasta el cese de sus operaciones en 1987.

En 1998 hubo un escándalo judicial en el que se le acusó a José Barrionuevo, ministro del Interior de González, de financiar a los GAL. Pasó apenas tres meses en la cárcel a pesar de haber sido condenado a 10 años de prisión. "Ni hay pruebas ni las habrá", sentenció Felipito. Sin embargo, más de 40 casos de terrorismo de Estado son conocidos y atribuidos públicamente a su aparato parapolicial, más todas las operaciones secretas, agentes y actividades encubiertas que relatara el periodista español Fernando Rueda.

En una entrevista llegó a afirmar que tuvo "que decidir si se volaba a la cúpula de ETA. Dije no. Y no sé si hice lo correcto".

Narcís Serra, ministro de Defensa hasta 1991, a pesar de las evidencias y la presión del Parlamento español por obtener respuestas sobre la relación entre los servicios estatales de inteligencia, los GAL y Gladio, enmascaró los hechos diciendo que, de esta última (la red organizada por la CIA y la OTAN), no podía "confirmar que esa organización específica no había operado en España".

De Felipito es la frase: "El Estado de derecho también se defiende en las alcantarillas".

Lobby condecorado, de asesoramiento y financista

Debido a su infamante salida del Gobierno español, con casos de corrupción y de terrorismo de Estado probados, Felipito fue premiado con una curul en representación de Madrid al Parlamento, desde 1997 hasta el año 2000. Desde entonces preside el Consejo Progreso Global, órgano de asesoramiento de la Fundación Ideas para el Progreso (think-tank del PSOE) para cuestiones de carácter internacional. Ha sido dos veces presidente de turno del Consejo Europeo.

En 2007 fue designado presidente del Grupo de Reflexión sobre el Futuro de Europa, mejor conocida como el "Comité de Sabios".

Fue gran amigo y lobbista durante su gobierno del fallecido Jesús de Polanco, principal accionista del Grupo PRISA (El País, Diario As, El Huffington Post, Le Monde), el cual actualmente preside Juan Luis Cebrián.

Pero su influencia política y mediática no sólo alcanza las órbitas europeas, sino también las de este lado del planeta.

En 2001 fundó la empresa Ialcon, dedicada a prestar servicios de asesoramiento a empresas. Cuenta entre sus clientes con Carlos Slim, magnate de las telecomunicaciones y, según la mentirosa revista Forbes, el segundo hombre más rico del mundo.

"El Estado de derecho también se defiende en las alcantarillas", dijo González

Se le ha visto reunido varias veces con Fernando de la Rúa, quien fue presidente de la República Argentina durante la crisis del 2001; con Vicente Fox, cuya campaña presidencial fue financiada por los ricos de Ciudad Juárez, localidad en la que nunca se investigaron los alarmantes feminicidios; con Ricardo Lagos, cuyo gobierno reconoció la dictadura de Pedro Carmona Estanga, el breve, en 2002 (junto al colombiano Andrés Pastrana). Además, es íntimo amigo de Jorge Castañeda, canciller mexicano del gobierno de Fox y ex columnista de El País.

Felipe González fue amigo personal de Carlos Andrés Pérez durante 40 años. Cuenta Daniel Estulín que "Pérez y Cisneros ayudaron generosamente a la campaña electoral que llevaría a Felipe González a la Presidencia del Gobierno de España". Por el favor recibido, Felipito colaboró con Gustavo Cisneros al mediar para que el magnate venezolano comprara a precio de gallina flaca una cadena de mega-tiendas por departamento en tierras españolas.

En 2006 tuvo una reunión con Chávez, en la que, asegura el presidente Maduro, González salió rebotado por proponerle al Comandante adherir Cantv a uno de sus consorcios.

En 2009 se reunió con Antonio Ledezma en Madrid.

Se enriquece en plena crisis económica española, compra fincas en un millón de euros. Además, Felipito se dedica en sus ratos libres a diseñar joyas y a esculpir.

Muy atrás quedaron los años del barrio sevillano y la abogacía laboralista. Ahora defiende a la mafia venezolana, curtida de golpismo. El selfie con la Tintori es un resumen de su degradante prontuario.

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