Y el papel de los actores internacionales

El escenario post-electoral de la ultra en cuatro claves

Frente a todos los aspectos irremediablemente inmediatistas de la coyuntura, comienza a verse en operadores y vocerías lo que parece ser el fondo estratégico del escenario más esperado y probable de quienes calculan la violencia política necesaria para excepcionalizar al país. Aquí van cuatro claves en la que "comunidad internacional" y voceros locales así lo señalan.

Al decir probable nos referimos a que en el marco de la coyuntura pre y post electoral nunca se está jugando a un solo escenario, así dentro de esos márgenes exista uno ideal, pero también uno probable, ambos se ponen a prueba y se contrastan en el plano de la orientación de los hechos, en el sentido que se construye a partir del discurso mediático, y por sobre todas las cosas en la eficacia que cada una de estas acciones, entre premeditadas e improvisadas de acuerdo a la coyuntura para tratar de forzar el escenario favorable en el futuro inmediato.

Dicho cálculo, todavía al día de hoy, se vale más o menos de los mismos métodos analíticos en cuanto a la sociedad, a su composición, a los efectos sobre el chavismo como objetivo privilegiado (mas no el único, que a su gente también le tienen su dosis propia). Y como el patrón suele ser una repetición de lo mismo, pero con "mejoras" incluidas -asimiladas de errores anteriores-, todavía el análisis parte de un desprecio estructural de lo que los expertólogos llaman "el sujeto político chavista", por lo que de nuevo, lo que se puede malinterpretar como alarmista se debe sencillamente a que aquí se parte de esa premisa (la incapacidad del adversario, es decir, nosotros) para interpretar la realidad.

Porque lo único que pareciera diferir en este caso es el tuneo de la guerra material (en lo mediático, en lo económico, en la violencia callejera) a lo que se le suma una aún más histerizada participación "internacional", en la que "la situación" producto del "modelo" es protagonista mientras desaparecen los actores sobre el terreno.

1. Tono, profecías y "preocupaciones" de la "comunidad internacional" (o la liga de los ultras notables y sus sigüis). Ya es un hecho comprobable que el 6D no es un punto de llegada sino un punto de partida. El magro despliegue de recursos en la campaña, las movilizaciones escuetas mal disimuladas en las redes, la focalización en hechos particulares (artificiosos) y aislados con capacidad de proyeccción mediática, como siempre. La atmósfera corre por cuenta de la mediocracia de la ultra global, y con tres muestras se puede dar la instalación del relato.

La ya famosa e infeliz "carta" de Luis Almagro, beligerante nuevo secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), establece el tono, el pitazo, y la base del desconocimiento de las instituciones del corretaje antibolivariano. Una carta que pareciera redactada por María Corina Machado y que la comienzan a divinizar como un "acontecimiento de consecuencias bendecibles en el actual proceso de elecciones parlamentarias", según un racista y agresivo opinador de la movida ultra criolla, así lo certifican.

Luego de un rosario de acusaciones bien entubadas, remata su carta contra Tibisay Lucena: "Existen razones para creer que las condiciones en las que el pueblo va a ir a votar el 6 de diciembre no están en estos momentos garantizadas al nivel de transparencia y justicia electoral que usted desde el CNE debería garantizar".

Lo local de la situación, lo inevitablemente puertas adentro no puede hacer perder de vista que esta coyuntura se da bajo una situación global de altísima movilidad, y en tal sentido la ofensiva contra Venezuela es también regional, hemisférica, en la que se empaqueta a Brasil y Argentina como un único proceso. De ahí que el balotaje argentino haya aparecido como un activo coyuntural que busca unirlos irremisiblemente en sus resultados, siempre simulando el escenario ideal ("arrolladoras" victorias electorales cantadas de antemano), mas preveyendo el posible (que no se cumplan las expectativas electorales y se pase a la confrontación) como concreción y consumación. 

Propagandizan al mejor estilo Goebbels

"Vota Argentina y los venezolanos van a las urnas dos semanas después, el 6 de diciembre. Mauricio (Macri) acabará con la demencia abusiva en Argentina e inspirados por su ejemplo, los venezolanos derrotarán a la dictadura autoritaria", suspira con la cabeza apoyada sobre el canto de ambas manos el ex presidente boliviano "Tuto" Quiroga, uno de los metiches de lujo del club de ex presidentes (que muy seguramente intentará hacer todo lo posible, en Venezuela, para naricear el proceso electoral). "Mauricio abrirá la era post-chavista, democrática, tolerante y de progreso. Leopoldo derrotará a la dictadura pura, dura y podrida de Maduro en Venezuela. Sudamérica cambiará para siempre", pestañea a lo Candy Candy mientras le brilla una esquina del ojo.

De ahí que los más atorados y antojadizos operadores venezolanos de muy pocas luces ya canten irremisiblemente que lo que se viene es un "alzamiento popular" que derrocará al castromadurismo. El relato único y sin fisuras de Goebbels.

"La situación postelectoral puede ser preocupante. La separación entre Gobierno y oposición es demasiado grande y muy probablemente Venezuela está a las puertas de una convivencia política que tiene que administrarse con inteligencia y generosidad", terciaron un trío de eurodiputados españoles (uno del PP, otro del Psoe y otro "liberal") el pasado 17 de noviembre, luego de una visita "de avanzada" a Venezuela de la Unión Europea (UE), señalando el foco. Sus declaraciones encierran la continuidad del relato que se inaugura con Almagro, y le dan rango definitivo. No sin antes agregarle la cola lastimera de una patética UE que en los festivales de injerencia siempre termina llegando de último: "Constatamos que hace falta presencia europea en Venezuela, donde hay un pueblo que tiene unos lazos económicos y culturales con Europa que nos llama a un sentido de la responsabilidad para seguir los acontecimientos".

Para la derecha en el exterior, ya todo está cantado.

2. Las veleidades (eléctricas) del Comando Sur y la guerra a sus alrededores. Quien todavía no quiere creer que Estados Unidos está jugando pesado no sabe qué juego se está jugando, y por lo tanto su precariedad lo llevará a ser objeto de total manipulación. Objetivo, por cierto, del Grupo 4 de Operaciones Psicológicas y del Centro Nacional de Inteligencia en Venezuela, desde hace rato, realizando tareas y misiones en las que tienen que "desplegarse rápidamente en cualquier lugar del mundo para planificar, desarrollar y conducir operaciones sicológicas y asuntos civiles en apoyo a las fuerzas y las agencias gubernamentales estadounidenses".

Grupo compuesto por "expertos regionales, expertos en mercadeo, publicistas, historiadores, sociólogos y lingüistas que pueden comprender las sutilezas y particularidades políticas, culturales, étnicas y religiosas y que desarrollen su trabajo a través de plataformas periodísticas (gráficas y de diseño e imagen, sonoras, audiovisuales, comunicaciones tácticas) para lograr influir en los imaginarios colectivos", recuerda una investigación de Álvaro Verzi Rangel.

A esto debería sumársele: 1) la declaradera del general John Kelly (que se disculpó por la última incursión aérea en territorio venezolano), y 2) la reciente denuncia del presidente Maduro sobre que dicho Comando regional del Pentágono planificaba un gran apagón nacional (un crimen de guerra, según la legislación internacional) para los días electorales, factor que a todas luces busca desembocar en el escenario del caos creativo que permita el avance de la agenda violenta en Venezuela. El analista ruso Nil Nikandrov detalla y contabiliza las últimas provocaciones, basados en su mayoría en las denuncias realizadas por el Ministro de Defensa venezolano.

La guerra se asomaría detrás del discurso del fraude y la "crisis humanitaria"

3. Transferencia del "autor intelectual" de la violencia que se quiere instalar. Riesgo asumido, el presidente Nicolás Maduro ha dejado claro que no se callará nada en estos días de alto voltaje. Sabe por dónde y cómo se vienen los peligros de la hora electoral (y post electoral), lo que ha generado una reacción en cadena (otro activo coyuntural) por parte de la mediocracia digital de criminalizar, mediante la descontextualización y la mistificación, todo aquello que declare el Presidente en esta hora. Es otra jugada paralela con otro propósito claro: engordar el expediente "derechos humanos" y transferir (en términos de psicología elemental) la responsabilidad de la anhelada violencia en lo dicho por Maduro. La guerra siempre comienza en el lenguaje.

Así, cada cosa que diga, cada advertencia que haga, cada llamado a la movilización, se empleará en la construcción "a la Milosevic" de lo que él diga (sólo que hay una diferencia cardinal entre el dirigente serbio completamente desarmado y el aplomo del presidente venezolano ante las situaciones difíciles). En ese sentido, se registran y se desarrollan cronologías interesadas en torcerle el sentido y entubarlo dentro del "expediente" sin duda asesorado por la Embajada gringa.

En el extremo de esas acciones, ya se han activado las "gestiones" dentro de la Corte Penal Internacional de La Haya (con visita de Carlos Vecchio incluida) para activar un amague que ha sido permanente, y que había comenzado contra el Comandante Chávez. Detrás de eso se esconde la fantasía que erosiona los sueños resecos de Diego Arria, alguien que se vale de sus "contactos" para realizar dichas acciones.

4. Cuando en las encuestas se cierra el relato. La drogadicción en torno a las encuestas (lo dijo José Vicente Rangel) por instalación en su feligresía y por timing político ha pasado a su etapa de consolidación: ahora no sólo la oposición "aventaja" al chavismo en un rango mal unificado que va de 35% (Datanálisis) a un demencial 70% (revista Zeta, semana del viernes 13 al jueves 19). Si tal fuera la verdad indiscutible y sagrada, todos blandearían la misma cifra, y no lo hacen.

El hilo narrativo "estrella" desde comienzos del año ya se interpreta como uno eficaz que arrojó sus propios "dividendos". Ahora, dentro de la fórmula "una línea, un solo discurso", la MUD declara que los resultados, a dos semanas de los comicios y sin un voto en la urna, son irreversibles, como lo pavonea Henry Ramos Allup. Los resultados de las primarias del Psuv con sus 3 millones de electores, de acuerdo a esta metódica, o bien nunca existieron o bien son una "farsa montada por el rrrrégimen". Por lo que cualquier otro resultado sencillamente es im-po-si-ble y se debería únicamente al fraude, que ya no se ejecutará, de acuerdo a esa lógica, en las máquinas, sino en el proceso de levantamiento de mesas y transmisión de resultados.

Y así van dando sus pasos a una especie de anhelado suicidio nacional.

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