Cúcuta en estado de shock

Las medidas tomadas por el Gobierno venezolano dirigidas a sacar de circulación el billete de 100 bolívares y a cerrar la frontera por 72 horas para evitar su ingreso desde el país vecino, no sólo ha afectado a las casas de cambio ilegales que hacen vida en Cúcuta.

Según información replicada por varios medios colombianos, las más de 2 mil casas de cambio ilegales que operan en Cúcuta han permanecido cerradas a pocas horas que se decretara el retiro de circulación del billete en cuestión.

Carteles con el mensaje "No se reciben bolívares, solo pesos", se ubican a la entrada de las pocas que siguen trabajando con normalidad. El medio Caracol en su versión web le tomó las declaraciones a un cambista de Cúcuta, quien señaló: "La mayoría de casas de cambio aquí en la frontera amanecieron cerradas, la situación es grave, estamos buscando dónde cambiar los billetes de 100 y no encontramos".

Sin embargo, la aplicación de esta medida no sólo ha afectado a las casas de cambio ilegales que devalúan artificialmente el precio de la moneda venezolana, sino a buena parte de las estructuras de poder político y económico ligadas orgánicamente a esta agresión contra nuestra economía.

Como por ejemplo el alcalde de Cúcuta, César Rojas Ayala, quien salió en defensa de los cambistas de la zona presionando para que el Banco Central colombiano diera alternativas para el canje de billetes de 100 bolívares, ante las medidas de cerco fronterizo dispuestas por el Estado venezolano para evitar su ingreso al sistema bancario nacional.

El medio Caracol reseñó el día de ayer que 114 millones de bolívares en billetes de 100 que intentaban ingresar vía contrabando al territorio venezolano, fueron retenidos por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana.

Caracol resalta que "los procedimientos se han realizado en las vías principales de San Antonio y Ureña, municipios limítrofes con Colombia donde efectivos de la Fuerza Armada Bolivariana, verifican la procedencia de los billetes con documentos bancarios o facturas de compra que certifiquen su destino".

Aunque algunos dirigentes de la MUD han tildado el acaparamiento y extracción de billetes de 100 bolívares como un invento del Gobierno venezolano, el presidente de la principal asociación de cambistas de Cúcuta (Asocambios), Juan Fernando González, admitió que 2 mil millones de bolívares aproximadamente se encuentran en las casas de cambio que operan en Cúcuta.

Cierre masivo de casas de cambio en Cúcuta luego de las medidas venezolanas

Esta cifra es similar a la entregada por el Gobierno venezolano el pasado mes de julio para repotenciar la Gran Misión Vivienda Venezuela y la Gran Misión Barrio Nuevo Barrio Tricolor en distintas regiones del país.

Juan Fernández González comentó con preocupación que "por ahora hay una incertidumbre grande, lo que creemos que puede pasar es que no se compren bolívares hasta que no tengamos seguridad en las siguientes horas. Hacemos un llamado a las autoridades para que en conjunto podamos tomar unas decisiones claras".

El comercio ilegal de moneda venezolana y su artificial devaluación no sólo constituye una agresión flagrante contra nuestra economía, sino que, además, funge como motor indispensable para aumentar los márgenes de rentabilidad del sector comercial que hace vida en Cúcuta. Los billetes de 100 bolívares nutren los negocios paraeconómicos del sector comercial de la zona.

Asimismo el presidente de Fenalco, Guillermo Botero, principal organización gremial de comerciantes colombianos, comentó que la medida afectará a todo el comercio de Cúcuta que depende de la devaluación de nuestro bolívar.

Esta declaración fue acompañada por la del senador por el Departamento Norte de Santander del Partido de la U, José David Name, quien trató de trasladar los costos económicos de la medida al Gobierno venezolano: "Ahora que los comerciantes de Cúcuta quieren recuperar el dinero que recibieron cuando ayudaron a los venezolanos en meses pasados, se suspende la circulación del billete de 100 bolívares, les juegan sucio".

Uno de los medios más representativos de la burguesía colombiana, El Tiempo, dedicó su editorial a Venezuela el pasado 13 de diciembre. En dicho texto salió en defensa de la resolución 8 del Banco Central colombiano que le permite a las casas de cambio de Cúcuta fijar un precio artificial de la moneda venezolana: "A la vez que lanzó un llamado a Bogotá para modificar la legislación que, según Caracas, permite fijar el precio del bolívar en las casas de cambio de Cúcuta, un alegato viejo y sin mucho sustento que quizás pueda tener alguna lógica en una economía hipercontrolada como la venezolana".

Ambas medidas afectaron enormemente a las mafias paraeconómicas que tienen tres años agrediendo nuestro signo monetario. No de gratis el portal colombiano Vanguardia habla ya de "cierre masivo" de las casas de cambio en Cúcuta. En estado de shock.

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