Y de cómo Runrunes y Efecto Cocuyo hacen acrobacias mediáticas

Caso Liana Hergueta: asesinos, guarimberos y pichones de paracos

Paradójicamente, al mismo tiempo que la Operación Liberación del Pueblo se produce y se deslegitima sistemáticamente en los medios, obviando cualquier relación directa con disminuir al máximo al paramilitarismo en el país por motivos de seguridad nacional (porque estamos en guerra, también paradójicamente), se da la brutal aparición del cuerpo desmembrado de Liliana Hergueta, dentro de su auto, hallado el pasado jueves en Las Palmas, Caracas.

Al darse este hecho, de tintes aberrantes, inmediatamente fue simplificado como otra "muestra más del país más violento del mundo" hasta que se conocieron más detalles de gran simbología sobre los victimarios: que eran y son militantes de Primero Justicia y Voluntad Popular, y que habían tenido un papel activo en las guarimbas de 2014.

Al revertirse la matriz, el portal RunRunes, de Nelson Bocaranda, y el "independiente" Efecto Cocuyo intentaron hacer un control de daños, que tiene menos de control y más de daños, para mitificar a los victimarios como "patriotas cooperantes" y "chavistas", adeptos al rrrégimen. Y dar por cerrado el caso.

¿Qué sucedió?

De acuerdo a los informes filtrados a la prensa por las autoridades policiales:

  • La víctima, Hergueta, acudió el día jueves a la esquina Canónigos, edificio Isnotú, piso 6 apartamento 605, parroquia Santa Rosalía, para encontrarse con José Rafael Pérez Venta, con el objetivo de venderle unos dólares. Bajo esta excusa, Hergueta se acercó al departamento, donde Pérez Venta y su cómplice, Samuel Angulo Sánchez, la esperaban para asesinarla por encargo de Carlos Trejo Mosquera, según confesó uno de los autores materiales del hecho.
  • Las actas policiales afirman que Trejo quería matar a Hergueta porque "lo estaba rayando" en redes sociales al acusarlo de "estafador" debido a que le había vendido unos dólares, y éste nunca le había pagado. Por este motivo, Trejo contrató a Samuel Angulo y a José Rafael Pérez Venta para ejecutar el asesinato. Al producirse el encuentro, Hergueta fue sometida, abusada sexualmente, sentada en una silla, y se le colocaron tirros en boca y nariz, lo que produjo su muerte por sofocación, también de acuerdo a la versión policial.
  • A continuación, los dos ejecutores del asesinato la cortaron y metieron el tronco en una maleta, y las demás partes en bolsas negras. Tiempo después, bajaron y metieron los restos en el carro de Hergueta con el objetivo de manejar hasta la Cota Mil, donde planeaban dejar el cadáver. Pero esto se complicó por la presencia de las patrullas de la Policía Nacional Bolivariana.
  • Tuvieron que desviarse para abandonar el carro en la calle Los Manolos, donde fue realizado el hallazgo. Esta semana los tres hombres fueron detenidos y el Ministerio Público imputó a Pérez Venta como coautor del delito de sicariato en perjuicio de Hergueta, mientras que Trejo está acusado del mismo delito y ser el determinador del homicidio. 
  • Uno de los detalles es que Trejo, el autor intelectual del crimen, supuestamente conoció a Hergueta durante el campamento realizado en la Plaza Alfredo Sadel, de Las Mercedes, en el contexto de las guarimbas de 2014, según un dirigente estudiantil cuya identidad no fue revelada por Efecto Cocuyo. Durante este campamento, Hergueta aportó carpas para ampliar la ocupación de la plaza hasta que fue desmantelada por la policía, y fueron llevados presos 243 de los pacíficos manifestantes que tenían desde cocaína hasta artefactos explosivos. De acuerdo a la dirigente de Voluntad Popular, Sairam Rivas, entre los detenidos estaba Trejo.

¿Quiénes son?

De acuerdo al perfil realizado por las autoridades:

  • Carlos Trejo es miembro de Primero Justicia, fue director nacional de Operación Libertad junto con Lorenth Saleh en 2006. Se encadenó en huelga de hambre en 2011 frente al Ministerio de Transporte y Comunicaciones, en su sede de Valera, Trujillo. Fue encargado de la logística del partido Primero Justicia durante la campaña presidencial de 2012, donde estuvo muy cercano al alcalde de Sucre, Calos Ocariz. Además, durante 2013 fue parte del cómite de apoyo a la campaña presidencial de Henrique Capriles Radonski, y en 2014 fue coordinador del campamento instalado en Chacao, durante las guarimbas.
  • José Rafael Pérez Venta es miembro de Operación Libertad, también dirigente juvenil de Voluntad Popular (aunque intenten afirmar que era simpatizante y la franela naranja que tenía no era del partido sino sólo de "Columbia", que son "parecidas"). Aparte, Pérez Venta aparece en una foto como parte del anillo de seguridad de Leopoldo López durante su entrega a las autoridades por los delitos cometidos en el inicio de "La Salida", que lo tienen preso hasta el día de hoy. Este "guardaespaldas" y descuartizador de personas tuvo papel activo durante las guarimbas como organizador y ejecutor de acciones de calle, y tiene vínculos con María Corina Machado, "como participante de sus actividades".

De descuartizadores a "patriotas cooperantes"

Como ya hemos dicho, dentro de su rol en la guerra posmoderna, la mediocracia ha tomado una posición respecto al chavismo: criminalizarlo y legitimar su muerte física y simbólicamente. En este contexto, es que el portal Runrunes saca días después una supuesta investigación titulada "Hay 2 patriotas cooperantes entre la mujer descuartizada y Araminta González”, luego cartelizada por el resto de los medios, como Efecto Cocuyo. En esta línea infomercenaria se prioriza:

  • Como eje narrativo y punto de inicio, se posiciona el caso de la técnico superior en procesos químicos Araminta González, quien en julio de 2014 dio alojamiento a Trejo y Pérez Venta por ser "integrantes de la organización Operación Libertad y supuestos activistas del llamado Movimiento Resistencia", que durante la guarimba ya sabemos en qué andaban.
  • A partir de aquí comienzan las conjeturas: la primera es que cuando Trejo y Pérez Venta, supuestamente "perseguidos políticos", se retiraron de la casa de González, se llevaron una laptop y varios electrodomésticos, por lo que ésta los denuncia a través de las redes sociales; la segunda proviene del abogado opositor y activo guarimbero judicial, José Vicente Haro, quien afirma que su clienta, González, fue "sapeada" por Trejo y Pérez Venta, ya que dos días después fue detenida por el Cicpc, acusada de colaborar en la construcción de artefactos explosivos y ser cómplice de un plan desestabilizador.
  • Más allá de esta acusación, basada en un mensaje de WhatsApp de Trejo donde amenaza con denunciarla al Sebin, no hay que hacer mucha memoria para recordar en qué andaban durante las guarimbas los miembros y colaboradores de Operación Libertad y el Movimiento Resistencia, ni tampoco perder de vista que uno de sus líderes, Lorenth Saleh, fue detenido por estar implicado en planes de atentados bomba y asesinatos selectivos. Tanto González, como Hergueta, sabían con quiénes se juntaban y las consecuencias de apoyar, directa o implícitamente, un plan destinado a derrocar al Gobierno Bolivariano por la vía violenta, por lo menos a fines judiciales en el caso de la técnica superior en procesos químicos, contra quien aún pesa un proceso judicial.
  • Pero sigamos: a partir de esta versión interesada, Voluntad Popular salió a desmentir que Pérez Venta fuera miembro del partido, pese a la foto donde se comprueba que fue parte del anillo de seguridad de Leopoldo López durante su entrega en 2014. Incluso su dirigente estudiantil Sairam Rivas sostiene que estaban por expulsarlo del campamento de la plaza Sadel "por infiltrado", pero fueron desalojados y "no les dio tiempo".
  • Con base a esta versión, Runrunes desarrolla una teoría en la que Pérez Venta fue militar activo, tiene mensajes en Twitter en 2010 donde apoya a Chávez y de paso le pide una vivienda, que al acercarse a Carlos Vecchio se declaró un pedido de captura en su contra, y que al hacer lo mismo con Antonio Ledezma fue detenido por su implicación en la Operación Jericó.
  • En todo momento se omite que Pérez Venta también le escribió en Twitter a dirigentes opositores, que tanto Vecchio como Ledezma fueron requeridos por la justicia debido a que participaron activamente en intentos de golpe de Estado, y que un miembro de "anillo de seguridad" y carne de cañón en las manifestaciones no podía saber más que dirigentes, ni tampoco tapar los evidentes hechos públicos, ocurridos durante "La Salida", donde realmente Pérez Venta fue simplemente un soldado más de la estructura guarimbera. Pero más allá de esto, Pérez Venta y Trejo eran reconocidos estafadores y todo el arco opositor lo sabía, como ya veremos.
  • Ya sabemos que González fue robada presuntamente por Pérez Venta y Trejo, y en la versión de Efecto Cocuyo basado en el testimonio del dirigente sin nombre de Operación Libertad que sostiene que para las guarimbas de 2014 juntarse con Trejo "era un problema" porque había estafado "a una gente".
  • Esta fuente afirma esto sobre Trejo: "Antes ya habíamos tenido varios problemas porque él estafó a una gente y eso salpicó a nuestra organización. Pero él me decía que esa plata la iba a pagar y yo le creía porque estábamos en esta lucha juntos, la lucha del país, siempre colaborando con las protestas, activos, pues". Y los "estafados" eran "una señora de Barquisimeto a la que le prometió una caja de jabones con la condición de que le depositara 700 bolívares antes de conseguírsela y lo que hizo fue quedarse con el dinero, y un señor al que le prometió un repuesto y con eso le quitó 9.200 bolívares y nunca le dio nada". Poca discreción para un supuesto "patriota cooperante", y mucho más si hasta la "periodista de sucesos" Jenny Oropeza sabía de que uno de los descuartizadores, Pérez Venta, era también un ladrón.

Por lo que la fama de Trejo y Pérez Venta era bastante conocida y, pese a eso, en ningún momento dejaron de ser parte de la base opositora.

Limpiar la escena del crimen ante lo evidente

La intención de que los dos militantes opositores sean considerados como "patriotas cooperantes" es parte del control de daños evidente debido a los siguientes hechos:

  • Las fotos directas en actos de campaña y otras actividades con María Corina Machado, Leopoldo López, Henrique Capriles Radonski y Antonio Ledezma, lo que, además del hecho cruento, pone en evidencia no sólo la clase de personas con las que se rodean, sino cómo alrededor de éstas, víctimas y victimarios, existe un corretaje donde se mueve la especulación cambiaria, la estafa reiterada, el crimen en diversas modalidades y, como consecuencia, los planes violentos como arma política. Desnuda por completo la esencia del escualidismo ultra y pone al descubierto qué clase de militantes utilizan como "carne de cañón" en las guarimbas y otras actividades de calle.
  • Lo díficil de tapar de que Pérez Venta no sólo era un ladrón, sino que Trejo lo contrató como sicario, abre lugar a dudas si lo hizo por amistad o porque conocía su experiencia. Incluso, si nos delimitamos únicamente a las evidencias y no a las conjeturas, Pérez Venta es el mismo que apeló al desmembramiento, paracamente, para intentar tapar las huellas del asesinato de Liliana Hergueta, y también es el mismo que participó activamente en las guarimbas y el campamento de la plaza Alfredo Sadel, donde se encontró desde armas hasta artefactos explosivos. En términos concretos, el descuartizador Pérez Venta es el mismo del anillo de seguridad de Leopoldo López, Trejo el mismo que organizó las actividades de calle de la campaña de Capriles, y fueron formados en el mismo entorno en el que Lorenth Saleh fue captado por Álvaro Uribe Velez.
  • De acuerdo a Gustavo González López, ministro para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Pérez Venta era, además, miembro de seguridad de otros dirigentes opositores. González López agregó que tanto Trejo como Pérez Venta están confesando el financiamiento, los lugares de entrenamiento y el tipo de modalidad del paramilitarismo en Venezuela. "En este contexto, llama la atención, por ejemplo, que la compañera sentimental de Pérez Venta haya sido despedida de la Alcaldía Metropolitana de Caracas durante los últimos días".

Ante tamaña cantidad de datos contundentes que conducen la esencia paramilitar hacia elementos de la base de Voluntad Popular y la MUD (porque también salpica a Ledezma, a Machado y a Capriles), Bocaranda y los medios orbitantes han tenido que salir a limpiar una escena del crimen salpicada de sangre por la misma carne de cañón que vienen "formando políticamente" desde 2006 y 2010, años cercanos al inicio de la guarimba estudiantil como método de "protesta pacífica" y de la realización de la conocida "Fiesta Mexicana", denunciada por el exministro Miguel Rodríguez Torres, en la que instructores "serbios" formaron a militantes juveniles para ejecutar planes violentos en Venezuela.    

Chisme no mata evidencia, y lo saben.

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