Caso Flores: inconsistencias y primera etapa en la escalada internacional

Al inicio de la campaña electoral, la plataforma corporativa como un todo lanza al ruedo el nuevo "escándalo" que marque la pauta y la agenda, con el evidente propósito de secuestrar la iniciativa política, enturbiar y enrarecer las semanas previas a los comicios, y consolidar aún más la distorsionada imagen del país y su actual liderazgo político. Aquí las consideraciones que desde esta tribuna consideramos como la primera etapa de una operación de mayor alcance.

El Wall Street Journal (WSJ) da el pitazo de partida. La "primicia" la firma José de Córdoba, e instala el núcleo del relato: un avión privado fue retenido en el aeropuerto internacional de Puerto Príncipe, en Haití, en una operación de la agencia antidrogas estadounidense, la DEA (por sus siglas en inglés), el martes 10 de noviembre. En el operativo, realizado "por la policía local", según la nota, fueron presuntamente detenidos Efraín Antonio Campo Flores y Francisco Flores de Freitas, el primero hijo de crianza del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores, el segundo sobrino de la última. Según la versión, ambos fueron entregados por la policía local a agentes de la DEA "que los transportaron en un avión privado de la agencia el mismo día a Nueva York". Se les acusa de transportar y conspirar para introducir 800 kilos de cocaína, vía Honduras, a Estados Unidos. 

Se les acusa también de transportar un kilo del alcaloide en el avión para demostrar la pureza de la mercancía. Según la DEA, esta operación se produce luego de contactar a un agente encubierto en Honduras, y luego de varias reuniones en Venezuela. Sostienen las autoridades norteamericanas que tales reuniones fueron grabadas.

CNN "profundiza" la noticia la misma noche en el programa "Conclusiones" dirigido por Fernando Del Rincón, donde se agrega que los Flores viajaban con pasaportes diplomáticos, según declaraciones del ex-agente de la DEA, Michael Vigil. En el portal de CNN, en nota firmada por Kay Guerrero, basada en declaraciones de "una fuente de alto nivel en la DEA involucrada en la operación" cuyo nombre nunca es revelado, sostienen que así como se llevó el mencionado kilo "de muestra" en el avión, una embarcación, apostada en aguas internacionales, cerca de República Dominicana. "Sobre el barco que contendría toda la cocaína, la fuente dice el barco nunca llegó al punto donde iban a capturarlo", afirma Guerrero.

Por otro lado se dice que los Flores "se bajaron del avión para negociar el transporte de la mercancía y en ese momento fueron arrestados". El resto de la tripulación y los acompañantes fueron detenidos y posteriormente liberados porque, según "la fuente", no podían imputarles cargos a pesar de estar bajo sospecha de también estar involucrados en la operación.

Nelson Bocaranda "nacionaliza" la noticia y "detalla" que "la mayor parte del alijo de 800 kilos que presuntamente pretendían negociar los sobrinos de la primera dama Cilia Flores estaba en un yate, estilo Catamarán, en la República Dominicana, presumiblemente en La Romana; y no en la aeronave Citation 500. Este avión solo llevaba muestras de cocaína de alta pureza".

Michael Vigil y CNN mintieron

Las inconsistencias mediáticas y legales

  • Michael Vigil dijo en CNN que "esa cantidad de coca (800 kilos) no podía pasar por Venezuela sin altos niveles de corrupción". Funcionarios de la DEA revisaron el avión y no encontraron ni un gramo de droga. Michael Vigil y CNN mintieron.
  • En las acusaciones emanadas de la Fiscalía del Distrito Sur de New York, no se refleja ninguna incautación referida a esa cantidad. CNN expresa que los 5 kilos de la acusación de la Fiscalía son un tecnicismo legal. Pero los 800 kilos de cocaína sencillamente no aparecieron.
  • En la acusaciones de la Fiscalía no se hace referencia a ningún Catamarán lleno de droga en República Dominicana. Por ende, si no estaba en el avión, entonces no había ningún cargamento que esperaba entrar a Estados Unidos.
  • La Casa Blanca confirma las detenciones de los Flores. John Earnest ahorró comentarios y evitó dar a conocer la identidad.
  • Michael Vigil en CNN sostuvo que "por el hecho de que tuvieran pasaportes diplomáticos no significa que tuvieran inmunidad". Basado en información suministrada por las autoridades haitianas a Últimas Noticias, se confirmó que los Flores tenían pasaportes tradicionales.
  • En la nota del WSJ, se refiere que la operación fue ejecutada en primer lugar por "la policía local", pero la versión haitiana matiza dramáticamente: "los agentes de la DEA irrumpieron en el aeropuerto y detuvieron a Efraín Campo y Francisco Flores, quienes usaban pasaporte tradicional, así como al piloto, Pablo Urbano, y al copiloto, Pedro Rodríguez González, y a otros dos civiles (Marcos Tulio Uzcátegui y Jesfran Moreno), que iban con ellos. Posteriormente procedieron a meterse en la aeronave con perros antidrogas y los revisaron minuciosamente e incluso desarmaron los asientos y otras partes". A lo que se debe agregar que "se conoció que los llevaron a una casa y los metieron en una sala de conferencias y fue al día siguiente cuando procedieron a liberar al piloto, al copiloto y a los otros dos venezolanos. 'Si hubiesen hallado un gramo de droga no sueltan a nadie y no devuelven el avión', dijo la fuente", cierra la nota de Últimas Noticias. Por lo que queda descartada la presunta "cooperación" entre la DEA y las autoridades haitianas, que por lo demás calificaron el procedimiento como un secuestro.
  • Bocaranda dijo que aviones estadounidenses seguían un Catamarán lleno de droga. Alejandro Fleming entregó nota de protesta a la Embajada de Estados Unidos por violación al espacio aéreo venezolano, Lee McClenny (Encargado de Negocios) aseguró que efectivamente se habría violentado, mas en ningún momento se alegó públicamente que esta trasgresión se haya debido al seguimiento de dicho Catamarán.
  • Medios nacionales e internacionales difundieron un par de fotos afirmando que se trataba de los presuntos detenidos en Haití. Minutos después se confirmaba que las fotos eran realmente de un par de ciudadanos norteamericanos detenidos en Filadelfia por una pelea callejera.

Estados Unidos también inició su propia campaña electoral

Para una conclusión preliminar

Hasta este momento (viernes 13 de noviembre a las 17:05) no se ha realizado ninguna declaración oficial en torno al caso, sin embargo, las inconsistencias registradas hasta este momento -una extraña combinación de sofisticación técnica y una torpeza primaria casi inusitada-, se advierte con claridad el talante político de una operación de largo alcance, con visos de escalada, y bajo un timing político inocultable (a tres semanas de las elecciones parlamentarias y a dos días del inicio de la campaña), con el evidente fin de aumentar la tensión, consolidar aún más el fabricado narcoexpediente contra Venezuela ahora enfocado directamente en el entorno inmediato del presidente Maduro, desplazando el objetivo de Diosdado Cabello.
 
Pero además de todo lo antes señalado, la operación parece ampliarse a una segunda etapa en torno a otra incautación de droga realizada en República Dominicana el día 9 de noviembre en una embarcación de lujo llamada "The Kingdom".
 
El enrarecimiento y la distorsión mediática en torno a este nuevo evento prefiguran nuevos elementos para la formación de un expediente más amplio con grandes inconsistencias y contradicciones, pero con todo el filo político necesario para la movilización mediática internacional.
 
El esquizofrénico flujo de información parece ser un objetivo en sí mismo: confundir para imponer por debajo de la mesa la matriz del narcoestado o Estado fallido. Complicar la investigación para la posterior y conveniente simplificación dosificada y pasteurizada para el público consumidor de información promedio.
 
Frente al subnormalismo político de la MUD y sus alrededores, Estados Unidos también inició su propia campaña electoral.

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