Expediente sobre víctimas fatales y heridos por ataques desde edificios

El uso de los edificios como trincheras ha sido analizado en esta tribuna hace par de días. Sin embargo, cabe destacar que desde abril de 2002 el antichavismo ha recurrido al uso de francotiradores y atacantes anónimos para arreciar hechos que pudieran desembocar en más inestabilidad.

Ya en 2014, durante "La Salida", víctimas en Los Ruices, Caracas, avenida Las Américas de Mérida o vía el Ujano, Barquisimeto, daban cuenta de este modo de proceder de operadores bélicos del antichavismo.

Sin embargo, en 2017 los ataques provenientes de edificios han escalado de tal forma que podemos contar el número de muertos en el contexto de las manifestaciones violentas de la MUD con sus respectivos focos guarimberos. Los edificios se han adherido a la estrategia que busca atizar la insurrección opositora, con acento en situaciones de guerra urbana.

Consecuencias

El 19 de abril de 2017 el chavismo se concentró en la avenida Bolívar y, al pasar hacia el sitio de concentración, varios militantes fueron agredidos con botellas y objetos contundentes desde algunos edificios de La Candelaria. Almelina Carrillo Virguez, quien trabajaba en la policlínica La Arboleda y no participa en ninguna manifestación, fue impactada en la cabeza por una botella con hielo cuando transitaba frente al edificio Rostrol, y el hecho fue casualmente registrado en video por vecinos. El ministro de Interior, Justicia y Paz, Néstor Reverol, anunció el domingo 23 de abril que Carrillo Virguez había fallecido.

El sociólogo y vocero antichavista Tulio Hernández había tuiteado la noche anterior llamando a lanzar "materos" para "neutralizar" a miembros del Plan Zamora, instantes después de que el presidente Nicolás Maduro lo anunciara. Presuntamente la botella fue lanzada desde el apartamento de Jesús Juan Albi Zambito (42), ubicado en el edificio Rostrol. Un tribunal le dictó medida privativa de libertad y le remitió al Centro Penitenciario Metropolitano Yare III, en el estado Miranda.

El francotirador de María Corina Machado

El mismo 19 de abril la joven Paola Andreína Ramírez Gómez, de 23 años de edad, fue asesinada en el barrio San Carlos de San Cristóbal, estado Táchira, frente a las residencias San Juan. El ex candidato Henrique Capriles Radonski señaló al presidente Maduro y a supuestos "colectivos chavistas" de atacarla en medio de una manifestación que se dirigía hacia la sede de la Defensoría del Pueblo. Testigos afirman que en las inmediaciones de dicha sede un grupo de motorizados encapuchados se enfrentó por varias horas a la policía al mismo tiempo que se escuchaban detonaciones.

Tras experticias técnicas y científicas, basadas en un levantamiento planimétrico y la trayectoria intraorgánica, se determinó que los disparos provinieron de "una azotea, en una segunda terraza de un edificio de dos pisos que se encontraba en el lugar del hecho". Así se identificó como autor de más de 20 disparos a Iván Aleisis Pernía Dávila (31), comerciante y militante activo del partido Vente Venezuela que dirige María Corina Machado. A Pernía le fueron incautados 442 cartuchos calibre 9 mm y la pistola incriminada, una 9 mm modelo Glock 17.

El ministro Reverol relató que el sospechoso ocultó el arma entregándola a una tercera persona y le fueron incautadas 27 conchas que recogió del sitio luego de disparar contra el mencionado "colectivo" de motorizados que pasaba por el lugar. Las balas alcanzaron a la joven que huía de ellos según uno de los videos difundidos. Operadores del antichavismo realizan esfuerzos teóricos para desestimar mediáticamente las evidencias policiales.

Emboscada en Mérida

Durante el "Gran Plantón Nacional" del 24 de abril fueron asesinados Jesús Leonardo Sulbarán y Luis Alberto Márquez, trabajadores de la gobernación de Mérida, en medio de una emboscada en la avenida Cardenal Quintero de Mérida. Desde los edificios El Viaducto, Campitos y Los Apamates, se realizaron disparos que también hirieron de gravedad a tres ciudadanos más.

Jesús Leonardo Sulbarán, también estudiante de criminología de la escuela de Derecho de la Universidad de Los Andes (ULA), recibió un disparo en el tórax y otro en el cuello. Luis Alberto Márquez fue alcanzado por una bala en la región occipital y falleció el martes 25 en la mañana. Las investigaciones determinaron que uno de los responsables fue Javier Alexander Sandoval, alias El Curry, quien falleció el pasado 10 de mayo en un enfrentamiento entre bandas por ajuste de cuentas, y alias El Ruso, a quien las autoridades le siguen los pasos.

El antichavismo 2.0 endosaba el hecho a "colectivos" mientras el ministro Reverol indicó que hay evidencias que vinculan a alias El Curry con Carlos Alfredo Ramírez Flores, alias El Pancho, dirigente del movimiento estudiantil 13 de Marzo de la ULA y militante del partido Voluntad Popular.

Disparen a los periodistas y a la policía

Cuando amanecía el 5 de junio, reporteros de Telesur y TVs Pueblo recibieron una lluvia de plomo y bombas molotov frente al Conjunto Residencial El Paraíso, también llamado "Los Verdes". Adriana Sivori, reportera de Telesur, recibió un impacto de bala en el costado, afortunadamente la bala no penetró en su cuerpo, aunque perforó el chaleco.

Dos días después resultaron heridos dos funcionarios de la GNB por balas disparadas desde la Residencia Victoria ubicada en El Paraíso. El sargento segundo Herber Negrete Portillo recibió un impacto de bala en la clavícula derecha. El general Fabio Zavarse Pabón reportó que se contabilizaron cuatro heridos por arma de fuego en la zona.

El martes 13 de junio resultaron heridos cuatro efectivos de la GNB tras el ataque que sufrieran con bombas molotov, palos, piedras, bolsas de pintura, chopos caseros, fuegos artificiales y algunas armas de fuego contra los cuerpos de seguridad del Estado mientras se disponían a retirar una barricada en el puente 9 de Diciembre frente a "Los Verdes". Desde las residencias y sus alrededores se atacó con armas de fuego dejando al capitán Chourio Luis con herida en la pierna, al sargento primero Jarold García con un disparo en el rostro, al sargento segundo Carlos Gómez con disparo en una pierna y al sargento primero José Díaz con un disparo en el brazo.

El mismo día se desarrolló un operativo policial que detuvo a 23 personas a quienes se incautó una escopeta calibre 20, un revólver 38, una pistola de aire 9 milímetros, cohetones y molotovs. 17 de ellos fueron pasados a la Fiscalía, entre ellos tres adolescentes. El director de la Policía Nacional Bolivariana explicó que sólo tres de los 17 detenidos viven en las residencias. "Son contratados para crear caos", agregó.

Los medios privados y el antichavismo 2.0 hablan de represión, de ensañamiento y hasta de ataque militar ocultando la verdadera agenda violenta detrás del atrincheramiento en el que los residentes son secuestrados. La voz de estos últimos es ignorada ante la arremetida de extraños contratados para operaciones de guerra urbana.

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